El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) anunció la designación de José Vicente Troya como su nuevo Representante Residente en Paraguay, quien asume el compromiso de avanzar con las prioridades de cooperación establecidas en el Programa País 2025–2029, en coordinación con el Estado paraguayo.
Troya cuenta con más de 25 años de experiencia en áreas vinculadas al desarrollo económico, la sostenibilidad ambiental y la gobernanza. Durante una reunión protocolar, presentó sus Cartas Credenciales al ministro de Relaciones Exteriores, Rubén Ramírez Lezcano, formalizando así su nueva responsabilidad en el país.
“Con ilusión y esperanza inicio una nueva etapa como Representante Residente del PNUD en Paraguay. Agradezco al Canciller Rubén Ramírez Lezcano por el cálido recibimiento. Seguiremos aportando al desarrollo del país, en línea con las prioridades nacionales. ¡Aguyje chemoguahẽ porãitere!”, expresó Troya tras el acto protocolar.
A lo largo de su carrera, José Vicente Troya ha ocupado cargos de alto nivel en el sistema de Naciones Unidas, incluyendo el de Gerente del Centro Regional del PNUD para América Latina y el Caribe (2024–2025), Representante Residente del PNUD en Costa Rica (2019–2024), y Asesor Técnico en Agua y Océanos para América Latina (2011–2019). Además, se ha desempeñado como periodista económico y ha colaborado con diversos medios de la región.
Troya es economista, con una maestría en Administración Pública por la Universidad de Harvard, estudios de posgrado en Econometría y Microeconomía en la Universidad Johns Hopkins, y una formación previa en Biología Pura y Economía en la Pontificia Universidad Católica del Ecuador.
Desde hace 48 años, la Oficina del PNUD en Paraguay acompaña el desarrollo del país a través de proyectos en gobernabilidad, desarrollo sostenible e inclusión económica, trabajando junto a instituciones públicas, la sociedad civil y el sector privado. El nuevo liderazgo reafirma el compromiso del organismo con una cooperación más eficaz, inclusiva y centrada en las personas.
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Hacia la adopción responsable de la IA: oportunidades y desafíos de Paraguay
José Vicente Troya
Representante Residente del PNUD en Paraguay
La inteligencia artificial ya ocupa un lugar central en la agenda de desarrollo del Paraguay. Nuevas inversiones y proyectos abren oportunidades: iniciativas tanto públicas como privadas, que prometen impulsar -por ejemplo- la construcción de data centers de inteligencia artificial, han sido noticia recientemente.
Éstas, junto con el creciente interés de inversiones privadas, muestran cómo la IA gana espacio en la agenda país. Asimismo, muestran que, para que ellas pasen de ser potenciales a volverse realidad, se requiere de la generación de capacidades y reglas claras para convertir ese potencial en resultados concretos.
En este sentido, avanzar en una estrategia nacional de datos y en un plan de infraestructura digital será clave para aprovechar estas inversiones y mitigar riesgos. En ese camino, el proceso de la Evaluación del Panorama de la Inteligencia Artificial (AILA) en Paraguay, cuyo resumen de resultados ya se encuentra disponible, ofrece una hoja de ruta para alinear estos esfuerzos con criterios de desarrollo sostenible.
El AILA permitió construir una visión compartida sobre el nivel de preparación del país para adoptar la IA de forma ética y responsable. Este análisis muestra avances en conectividad, gobierno digital e interoperabilidad, pero también brechas en talento, inversión, gobernanza de datos e infraestructura que limitan escalar soluciones de manera sostenida.
En este proceso, el rol del Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicación (MITIC) y del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) ha sido clave, junto con el acompañamiento del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y de otros socios. Para Klaus Pistilli, Viceministro de Tecnologías del MITIC,“la inteligencia artificial no debe ser una política de un solo ministerio, sino una política de Estado, construida con evidencia, ética y participación”. Para el D.Sc. Benjamín Barán, Ministro Presidente del CONACYT, es clave “entender la tecnología antes de adoptarla, fortalecer capacidades y apostar por la investigación”.
En paralelo, la cooperación de la UNESCO en Paraguay aporta un enfoque complementario para desarrollar capacidades institucionales y promover una gobernanza ética de la tecnología. A través de la Metodología de Evaluación de Preparación para la IA (RAM), liderada por MITIC y CONACYT, se generó un diagnóstico nacional, además de capacitaciones y recomendaciones que complementan los hallazgos del AILA y contribuyen a una adopción responsable de la IA.
Tanto el AILA como el RAM contribuyen a impulsar una agenda participativa de Estado desde el entendimiento de la tecnología y el desarrollo de capacidades estratégicas para el país.
En este escenario, el sector privado no es un actor complementario, sino un socio estratégico para su implementación. Su capacidad para invertir, formar talento y escalar soluciones será clave para traducir el potencial de la IA en resultados concretos.
Paraguay ya dio un paso importante al construir una mirada compartida sobre la inteligencia artificial. El reto ahora es transformar ese conocimiento en acción y avanzar hacia una adopción responsable que genere valor para toda la sociedad, impulsando innovación, competitividad y desarrollo sostenible.
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Resiliencia: la clave para no retroceder
José Vicente Troya
Representante Residente del PNUD en Paraguay
América Latina y el Caribe están en un momento clave. Después de años de progresos, el desarrollo humano muestra señales de desaceleración en un contexto cada vez más incierto, con cambios tecnológicos que avanzan rápido y el impacto del clima cada vez más presente.
Este contexto ha sido abordado por el Informe Regional de Desarrollo Humano “Bajo Presión” lanzado recientemente en Paraguay, el cual hace énfasis en la importancia de la resiliencia, y deja un mensaje muy claro: seguir haciendo lo mismo ya no alcanza.
Hoy la incertidumbre es parte del día a día. En este escenario, la resiliencia se vuelve central. No se trata solo de reaccionar cuando hay problemas, se trata de tener capacidad para anticiparse, adaptarse y salir adelante sin que eso implique retroceder en bienestar.
Este enfoque pone en el centro a las personas y tiene como un aliado clave al sector privado. El desarrollo humano resiliente no es solo una tarea del Estado: está directamente conectado con cómo las empresas toman decisiones, invierten y se preparan para el futuro.
El informe señala tres ámbitos donde esto se vuelve fundamental: infraestructura, instrumentos y tecnología. Y en Paraguay, esto ya se está viendo. La expansión de la conectividad digital por parte de empresas, por ejemplo, permitió que muchos comercios y mipymes sigan operando, amplíen sus mercados y se adapten mejor en momentos difíciles. Lo mismo pasa con el sistema financiero, que fue generando más opciones de crédito, servicios digitales y herramientas más flexibles para que pequeñas y medianas empresas puedan sostenerse y seguir creciendo.
Estos avances muestran algo clave: el sector privado en Paraguay ya está jugando un rol importante en la construcción de resiliencia. Empresas que apuestan por innovar, por mejorar sus procesos, hacerlos más sostenibles y por pensar en el largo plazo, están mejor preparadas para enfrentar crisis. Y, al mismo tiempo, ayudan a generar sostener empleos decentes, mover las economías locales y reducir vulnerabilidades.
El desafío ahora es consolidar y escalar lo que ya funciona. Pensar la resiliencia como parte central del negocio: gestionar mejor los riesgos, avanzar en transformación digital de manera inclusiva y adaptarse a una economía cada vez más exigente en términos ambientales.
Al mismo tiempo, la resiliencia no se construye en solitario. Requiere trabajo conjunto entre el Estado, el sector privado y la sociedad civil para responder mejor a un entorno cada vez más complejo.
En tiempos como estos, la resiliencia no es un lujo: es lo que permite sostener lo logrado y evitar retrocesos. Ajustar hoy nuestras decisiones es, en definitiva, la clave para no ir hacia atrás mañana.
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Titular de Parlasur promueve integración regional durante foro internacional en Canadá.
El diputado Rodrigo Gamarra, en su calidad de titular del Parlamento del Mercosur (Parlasur), compartió un resumen de algunas reuniones y conversaciones mantenidas en Ottawa, Canadá, en el marco de las actividades de la 22° Asamblea de ParlAmericas en la que participa. El legislador remarcó que se encuentra enfocado en fortalecer la integración regional, las instituciones democráticas y la cooperación internacional desde el Parlamento del Mercosur.
En comunicación con La Nación/Nación Media, informó que primeramente mantuvo una reunión con Juan Fernando Londoño, asesor vinculado a la CAF - Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe. Durante el encuentro abordaron sobre la importancia de fortalecer e intensificar el convenio existente entre la CAF y el Parlamento del Mercosur.
“Destacamos que actualmente la CAF es uno de los pocos organismos multilaterales que brinda apoyo y acompañamiento a parlamentos regionales, tanto en materia de capacitación como de fortalecimiento institucional y cooperación técnica, y existe predisposición de seguir ampliando ese trabajo conjunto con el Parlasur”, explicó.
Indicó que posteriormente se reunió con Michelle Muschett, subsecretaria general de Naciones Unidas y directora regional del PNUD para América Latina y el Caribe. Mencionó que con ella tuvo la oportunidad de conversar sobre temas relacionados a democracia, gobernabilidad, fortalecimiento institucional y desarrollo regional.
“Le extendimos una invitación para participar de algún foro o actividad a desarrollarse en Paraguay o en el ámbito del Parlasur antes de fin de año, quedando en avanzar próximamente en una agenda conjunta”, informó.
Mencionó que durante las conversaciones resaltamos la estabilidad y solidez democrática que hoy proyecta Paraguay ante la comunidad internacional, destacando que el país atraviesa un período de previsibilidad institucional y confianza exterior, fortalecido además por la presencia y liderazgo internacional del presidente Santiago Peña.
“Hemos podido intercambiar visiones sobre los desafíos que enfrentan hoy las democracias de la región, especialmente ante sectores corporativos y conglomerados económicos que muchas veces utilizan estructuras mediáticas como mecanismos de presión o condicionamiento sobre gobiernos e instituciones públicas en torno a intereses económicos y adjudicaciones estatales”, comentó.
Finalemnte, destacó que han sido reuniones muy fructíferas, que considera podrán redituar en mejores acuerdos futuros y relacionamiento entre el Mercosur, Canadá y ParlAméricas y el resto del mundo.
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Pequeño negocio, gran impacto: comunicar el valor como elemento diferenciador
José Vicente Troya
Representante Residente del PNUD en Paraguay
Las micro y pequeñas empresas son el pulso del tejido productivo de América Latina y el Caribe: generan empleo, ingresos y dinamizan territorios. Hoy, tanto en la región como en Paraguay, enfrentan un entorno más exigente, donde competir depende cada vez más de comprender y comunicar el valor que cada negocio aporta.
Trabajando de cerca con empresas aprendimos algo clave: el tamaño no define el impacto; lo que marca la diferencia es cómo se toman decisiones. En Paraguay, las mipymes sostienen gran parte de la economía y mantienen vivas las cadenas de valor en los territorios. Sin embargo, muchas todavía crecen y transitan guiadas por la intuición, y el escenario actual trae nuevas exigencias como ya mencionamos: se debe integrar la sostenibilidad y el enfoque de impacto es una estrategia concreta de competitividad y resiliencia.
Para abordar esta realidad es que nace la guía “Pequeño negocio, gran impacto”, recientemente lanzada por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo en América Latina y el Caribe. Se trata de una herramienta práctica que propone un recorrido sencillo -cinco etapas y nueve pasos- para ayudar a las mipymes a integrar la medición y gestión del impacto en su modelo de negocio. La guía traduce conceptos complejos en acciones concretas, adaptadas a la realidad de los pequeños negocios.
El material es de acceso libre. Puede ser utilizado directamente por empresas, organizaciones y gremios interesados en fortalecer sus prácticas de medición y gestión del impacto.
En Paraguay, este enfoque ya está dando resultados. A través de programas como Cadenas de Valor, En Marcha y Local Digital, acompañamos a mipymes de distintos sectores y territorios en la mejora de procesos, la incorporación de prácticas sostenibles y el acceso a nuevos mercados. La lógica de impacto permitió a estos emprendimientos visibilizar beneficios que a veces pasan inadvertidos: empleo local, innovación, dinamización territorial y reducción de impactos ambientales.
Durante el lanzamiento de la guía se destacaron experiencias inspiradoras, como aquellas con bancos privados de la región, que junto al PNUD implementaron metodologías de acompañamiento a mipymes con enfoque de sostenibilidad y cadenas de valor. Este trabajo mostró que, con el enfoque adecuado, es posible fortalecer a las empresas dentro de sus cadenas productivas, mejorar la calidad de la cartera financiera, reducir riesgos y transformar la sostenibilidad en una ventaja competitiva concreta.
La invitación está hecha: explorar la guía, usar sus recursos y animarse a comunicar con impacto. En un mercado cada vez más exigente, quienes logren demostrar cómo crean valor económico, social y ambiental estarán mejor preparados para crecer y generar alianzas.
Desde el PNUD, seguimos comprometidos en acompañar a las empresas paraguayas en ese camino, convencidos de que fortalecer pequeños negocios es fortalecer cadenas de valor y, con ellas, la economía, el presente y el futuro del país.