Concejal denuncia irregularidades en Municipalidad de MRA
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El concejal Édgar Martínez denunció irregularidades en la Municipalidad de Mariano Roque Alonso, administrada por la intendente liberal Carolina Aranda. El mismo señaló que unos G. 5.000 millones no cuentan con documentos respaldatorios y habrían sido utilizados en la época de pandemia.
“Ese es el monto que se maneja y lo que se alega acá es que, en época de pandemia, eventualmente se tuvo que hacer algunos tipos de trámites sin respaldar con documentos, alegan que fue un escenario donde no tenían tiempo de acotar todas las documentaciones, pero creo que eso se puede mostrar en los números contables”, explicó en entrevista al programa “Dos en la ciudad” de GEN y Universo 970 AM/Nación Media.
Refirió que, “presumiblemente existen irregularidades, porque nosotros venimos rechazando el balance desde el año 1 y exactamente desde el balance 2022, de la ejecución presupuestaria del 2021 – 2022”. En este sentido, cuestionó que a pesar de solicitar en reiteradas ocasiones las documentaciones del balance de la intendencia y rechazar los balances desde el primer año, no son entregados al concejal.
“Lastimosamente, como es una práctica habitual desde el seno de esta Junta y por parte del Ejecutivo en presentar los documentos para que nosotros podamos analizar realmente, y demostrar con mucha certeza las irregularidades que se encuentran dentro del Municipio. Yo creo que, a simple vista, se ve que hoy día Mariano Roque Alonso es una de las ciudades que está en un estado deteriorado y eso es más que una muestra que realmente existen irregularidades”, cuestionó.
Asimismo, citó que existe un dictamen de la Contraloría General de la República (CGR), que señala varias observaciones en la administración de Aranda.
“Lastimosamente, como se dice, acá hay gato encerrado. La Contraloría había detectado algunas irregularidades, eran de época de pandemia 2021, 2022, desde ese entonces la Contraloría ha detectado algunas irregularidades, donde ellos están diciendo que son observaciones, que son netamente observaciones y no se han detectado daños patrimoniales para el Municipio”, sentenció el concejal.
Diputada presenta proyecto de ley para regularizar asentamiento en Roque Alonso
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La diputada Johana Vega presentó un proyecto de expropiación de un inmueble en el que viven 52 familias en Mariano Roque Alonso (MRA). Dijo que en el asentamiento funciona un comedor comunitario infantil.
A través de esta iniciativa legislativa se pretende declarar de utilidad pública y sujeta a expropiación una porción del inmueble identificado como Finca N° 5.493, Padrón N° 3.989, ubicado en el Barrio San Blas de MRA, donde se encuentra el asentamiento 24 de Marzo.
La legisladora colorada menciona que se busca regularizar la situación habitacional de estas familias de escasos recursos que ocupan el terreno de manera pacífica y continua, y que a lo largo del tiempo han introducido mejoras en el lugar, consolidando un proceso de arraigo social.
En el asentamiento funciona además un comedor comunitario infantil, dato que la diputada destacó como evidencia de la organización vecinal existente.
La exposición de motivos fundamenta la propuesta en el artículo 100 de la Constitución Nacional, que garantiza el derecho a una vivienda digna y obliga al Estado a promover planes habitacionales para sectores de bajos ingresos.
“El derecho a la vivienda no debe interpretarse como el mero hecho de contar con un techo, sino como el derecho a vivir con seguridad, paz y dignidad", sostuvo la legisladora en el documento presentado ante sus pares.
Comuna de Asunción impulsa oportunidades para jóvenes con las becas de la Escuela Taller
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El intendente de Asunción, Luis Bello, procedió a la entrega de becas de la Escuela Taller, beneficiando a 52 jóvenes, quienes iniciarán un proceso de formación integral en oficios vinculados al sector de la construcción.
La iniciativa, llevada a cabo en el marco del lema institucional “Aprender haciendo”, tiene como objetivo brindar oportunidades reales de capacitación técnica, promoviendo el aprendizaje práctico y la disciplina laboral de los participantes.
Además, el fortalecimiento de valores ciudadanos que contribuyan al desarrollo personal y profesional de los jóvenes beneficiados.
En ese contexto, autoridades municipales destacaron que este programa representa una apuesta concreta a la juventud, impulsando herramientas que permitan a los beneficiarios construir un proyecto de vida basado en el esfuerzo y la dignidad del trabajo.
El intendente Luis Bello reafirma de esta manera, su compromiso con la formación y el desarrollo de los jóvenes asuncenos, promoviendo políticas públicas orientadas a generar oportunidades, fomentar el empleo y acompañar a las nuevas generaciones en la construcción de un futuro con mayores posibilidades.
“Entregamos las becas como cierre de una productiva etapa de capacitación, reconociendo el esfuerzo de 52 jóvenes. Esta gestión apuesta a la formación como herramienta real para el trabajo digno y la inclusión. Queremos que cada joven se sienta orgulloso del camino recorrido y del futuro que empieza a construir”, destacó Bello durante el acto.
Con acciones como esta, la actual administración de la comuna capitalina continúa fortaleciendo espacios de aprendizaje y crecimiento, apostando a una juventud protagonista del progreso y del desarrollo de la ciudad.
El MOPC, Ande y la Municipalidad ejecutan obras civiles y eléctricas en la Costanera Norte
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Con la intención de fortalecer la infraestructura urbana, preservar los espacios públicos y áreas verdes, y contribuir a una mejor calidad de vida para la población, continúan los trabajos civiles y eléctricos vinculados al soterramiento de la línea de alta tensión en la avenida Costanera Norte de Asunción, informaron este viernes desde el Ministerio de Obras Públicas.
Continuación de acciones
Durante enero de 2026 se desarrolló una nueva fase de intervenciones, que dio continuidad a las acciones iniciadas en noviembre y diciembre de 2025, permitiendo afianzar avances significativos en la modernización de la infraestructura eléctrica y urbana de uno de los ejes viales más importantes de la capital.
Indicron que entre las tareas realizadas se destacan:
la reconstrucción de veredas y cordones
el reacondicionamiento de barandas en el puente de la Costanera Norte
la limpieza de badenes y registros instalados a lo largo del tramo comprendido entre la rotonda General Santos y la calle San Estanislao.
Estas acciones apuntan a optimizar la seguridad vial, el escurrimiento de aguas pluviales y la circulación tanto peatonal como vehicular.
El conjunto de estas obras civiles resulta clave para avanzar con el desarrollo del proyecto ejecutivo, indicaron. Foto: Gentileza
Trabajos complementarios
El MOPC también informó que se ejecutaron trabajos complementarios de recapado asfáltico en la calle colectora frente al Parque Lineal, además de intervenciones en los barrios Jardines de la Bahía y Refugio, y en espacios verdes como el parque lineal y el Parque Caballero.
Entre las obras más relevantes figuran la construcción de un registro de empalme, el soterramiento de tramos de cañerías pendientes en la calle Florencio Villamayor, la finalización de la viga cajón ubicada en el barranco del Parque Caballero y la ejecución de la base para la torre de transición.
Finalmente, indicaron que el conjunto de estas obras civiles resulta clave para avanzar con el desarrollo del proyecto ejecutivo, cuyo propósito principal es culminar el sistema de transmisión de alta tensión soterrado, a cargo del Consorcio Tocsa-Tecnoedil.
“La iniciativa busca asegurar la continuidad y confiabilidad del suministro eléctrico, al tiempo de resguardar el entorno urbano y paisajístico de la Costanera Norte”, explicaron.
A 30 años de la peor tragedia aérea del Paraguay: un avión cayó sobre una plaza y dejó 22 muertos
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Emiliano Cáceres
Este 4 de febrero se cumplen tres décadas del accidente de aviación más mortífero en la historia del Paraguay hasta la fecha. Un avión carguero se estrelló sobre una plaza en la ciudad de Mariano Roque Alonso. El resultado fue la muerte de los cuatro tripulantes de la aeronave y de 18 personas que estaban en tierra.
Las investigaciones posteriores revelaron que el accidente se debió a un error humano. Este acontecimiento dejó una profunda marca sobre todo en aquellos que perdieron a un ser querido.
Era el domingo 4 de febrero de 1996. El día estaba soleado, ideal para el asado en familia. En el barrio Monseñor Bogarín de la ciudad de Mariano Roque Alonso se vivía una jornada amena. Niños y jóvenes se divertían en una plaza, jugando a la pelota, mientras los demás socializaban.
Ese día, la familia Gracia tenía una reunión familiar. Todos disfrutaban de la agradable jornada. De pronto se escuchó el sonido de motor de un avión. A nadie le extrañó, ya que era habitual debido a la cercanía al aeropuerto.
Sin embargo, aquel sonido se hizo cada vez más fuerte. Una sombra comenzó a oscurecer todo y luego hubo un estruendo y una explosión. En un abrir y cerrar de ojos, aquella amena jornada se llenó de fuego, gritos, dolor y desesperación.
Tripulación excesivamente confiada
McDonell Douglas DC-8 con el esquema de Líneas Aéreas del Caribe, similar a la aeronave involucrada en el accidente. Foto: Archivo.
Ese día, un avión de carga McDonell Douglas DC-8 55F equipado con cuatro motores, perteneciente a la aerolínea colombiana Líneas Aéreas del Caribe (LAC) se preparó para despegar desde el Aeropuerto Internacional Silvio Pettirossi con destino a Sao Paulo, Brasil, para recoger una carga y llevarla a Barranquilla, Colombia.
Para ese momento, la aeronave tenía unos 30 años de antigüedad. A pesar de ello, estaba en excelentes condiciones para volar. La tripulación estaba compuesta por el capitán José Muñoz, el primer oficial y copiloto José Karft y el ingeniero de vuelo Hernando Sánchez. A bordo también iba un pasajero. Todos eran de nacionalidad colombiana.
Las condiciones de vuelo eran inmejorables: el día estaba soleado, no había vientos fuertes, la visibilidad era óptima, el avión estaba en buenas condiciones y la tripulación estaba bien descansada. Los pilotos estaban muy confiados en este vuelo.
Una broma fatal
El piloto Muñoz decidió que era el momento perfecto para probar las habilidades del copiloto Karft, quien era el más novato de la tripulación. Muñoz le cedió al copiloto los controles del tetramotor. A las 14:30, el DC-8 de LAC despegó sin problemas. Poco después del despegue, para “probar” la capacidad de reacción del copiloto, el capitán redujo la potencia de uno de los motores del ala izquierda, lo que generó una asimetría de empuje, causando que la aeronave se inclinara a la izquierda.
Posteriormente, el ingeniero de vuelo redujo la potencia del motor 2 del ala izquierda. Esto hizo que el avión perdiera más empuje y se inclinara aún más. El capitán y el ingeniero presionaron al copiloto para recuperar la posición normal, pero los dos motores restantes no pudieron mantener el ascenso. El copiloto luchó por estabilizar el avión, pero a tan baja altitud no pudo concretar ninguna maniobra.
El DC-8 acabó estrellándose en la canchita de una plaza del barrio Monseñor Bogarín, arrasando con cinco casas. Murieron sus 4 tripulantes y 18 personas en tierra, 13 de ellas niños.
Con un total de 22 fallecidos, este es a la fecha de hoy el accidente de aviación más mortal en la historia del Paraguay. La familia Gracia perdió a 11 miembros. Los sobrevivientes vendieron posteriormente la propiedad y se fueron para siempre del barrio. Entre los fallecidos también estaba el matrimonio compuesto por Édgar Franco de 24 años y Perla Jara de 23, y el pequeño hijo de ambos. Hoy en la casa de esta familia existe un oratorio en homenaje a todas las víctimas.
Una marca en la historia aeronáutica
El accidente de LAC en Mariano Roque Alonso fue uno de los episodios más oscuros en la historia aeronáutica de nuestro país. A lo largo del tiempo, Paraguay tuvo varios incidentes aéreos, pero ninguno de la magnitud de este.
El reconocido historiador aeronáutico Antonio Luis Sapienza, en conversación con La Nación/Nación Media, acota que si bien hasta ahora el accidente del DC-8 carguero de LAC en M.R. Alonso en 1996 ha sido el peor en términos de destrucción y pérdidas de vidas humanas, le sigue de cerca el vuelo 263 de Panair do Brasil.
Sapienza relató que se trataba de un vuelo regular de pasajeros que cubría el trayecto desde el Aeropuerto de Londres Heathrow hasta el Aeropuerto Internacional Ministro Pistarini en Ezeiza, cerca de Buenos Aires, con escalas programadas en París, Lisboa, Dakar, Recife, Río de Janeiro, San Paulo y Asunción.
“El 16 de junio de 1955, alrededor de la 1 AM, la aeronave involucrada, un Lockheed L-149 Constellation, matrícula PP-PDJ, se estrelló mientras procedía a descender, a 13 km del Aeropuerto Internacional de Asunción, específicamente en Fernando de la Mora (Paraguay). Había 24 personas a bordo, de ellas 16 murieron”, detalló.
Sobre el historial de siniestros aeronáuticos en nuestro país y sus causas, Sapienza acota que “Paraguay no tiene el tráfico civil y comercial de otros países, por lo que el índice de accidentes aéreos ha sido relativamente bajo. En la gran mayoría de ellos y hablando de manera general, el más alto porcentaje ha sido a causa de errores humanos no solo atribuible a pilotos paraguayos sino también extranjeros. Luego le siguen accidentes e incidentes por causas meteorológicas y problemas técnicos en las aeronaves. Han habido pocos accidentes aéreos en la aviación comercial”.
Lo ocurrido el 4 de febrero de 1996 debe ser una lección para los pilotos. Nunca deben estar excesivamente confiados por más buenas condiciones de vuelo que haya. Tampoco pueden realizar maniobras imprudentes, en especial en una fase crítica de vuelo como el despegue. Errores de este tipo cuestan vidas inocentes y provocan heridas prácticamente imposibles de sanar.