El ministro de Defensa Nacional, Óscar González, adelantó que las Fuerzas Armadas de Colombia cooperarán con las Fuerzas Militares de Paraguay para ampliar y fortalecer el batallón de inteligencia militar, con especialistas en polígrafos para el control de sus filas. El ministro se refirió al caso de dos militares detenidos en el marco del operativo “Barret” en el departamento de Canindeyú, que estarían ligados con la estructura criminal liderada por Felipe Santiago Acosta, alias “Macho”.
“Nosotros tenemos, por ejemplo, el uso del polígrafo para detectar a las personas que no tienen integridad, pero tenemos que mejorar eso y estamos haciendo el esfuerzo. En las próximas semanas, en unos quince días, van a llegar especialistas de las Fuerzas Armadas de Colombia para ayudarnos a ampliar el espectro, y sobre todo a fortalecer al batallón de inteligencia militar, en es aspecto de los especialistas poligrafistas”, refirió el secretario de Estado, este jueves, en entrevista al programa “Así son las cosas” de GEN y Universo 970 AM/Nación Media.
Afirmó que desde la institución no se tolerará que en sus filas que se encuentren uniformados que se involucren en hechos ilícitos y sostuvo que se realizan los controles pertinentes para inspeccionar las actuaciones de los mismos y en el caso que se involucren en hechos irregulares será puestos a consideración de la justicia, tanto ordinaria como militar.
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“No tenemos ninguna duda de que en caso de que haya un personal militar involucrado, ese personal debe ser sancionado, debe ser puesto a disposición de la justicia, en este caso a cargo de la justicia ordinaria y otros a la justicia militar”, apuntó.
“Nosotros desde un principio, estamos decididos a actuar de frente contra el crimen organizado, más que de frente, con decisión, y si hay que limpiar, sea lo que fuese, hay que limpiar, porque de lo contrario nuestra lucha va ser totalmente inocua, no va a tener ningún resultado. Estamos convencidos de que el control efectivo y objetivo es el que va llevarnos verdaderamente hacia la limpieza de gente que está enmarcada en la tarea de la lucha contra el crimen organizado. Tenemos que tomar medidas objetiva”, aseveró González a Nación Media.
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Colombia: rinden sentido homenaje a los 21 civiles muertos en atentado
Cientos de colombianos vestidos de blanco homenajearon el lunes a los 21 civiles muertos en el atentado con bomba más letal en décadas, con una ceremonia en el municipio donde ocurrió el ataque de presuntos guerrilleros en vísperas de las elecciones presidenciales. Quiero “que no nos incluyan en estas guerras”, dijo a la AFP al borde de las lágrimas Ángela Puliche durante una jornada de conmemoración en Cajibío (suroeste), donde los manifestantes ondearon banderas blancas.
Su padre era el conductor de la chiva (bus escalera) que voló el sábado por los aires durante el atentado de disidentes de las FARC en un tramo de la vía Panamericana. Mi papá era “lo mejor”, añadió la habitante de la Pedregosa, un poblado pequeño de donde eran 12 del total de las víctimas que viajaba el sábado, día de mercado: Fue “atroz”, describe Puliche.
El gobierno atribuye la embestida a los disidentes de las FARC bajo las órdenes de alias Iván Mordisco, el criminal más buscado de Colombia que dio la espalda al histórico acuerdo de paz de 2016. La hipótesis del Ejército es que los rebeldes levantaron un retén para atraer a la fuerza pública y tenderle una emboscada con los explosivos, dijo una fuente militar a la AFP.
“No hay un caos de seguridad como se anuncia”, dijo el presidente Gustavo Petro, durante una alocución presidencial este lunes, en medio del repunte de violencia en plena campaña electoral. Ningún militar o policía murió en el ataque bomba del sábado. Todos los fallecidos eran civiles. Las autoridades también reportaron 56 heridos. “Han sido (...) masacrados”, dijo con voz entrecortada Ana Luz Valencia, líder comunal de Cajibío.
Según el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, el ataque es una represalia de los guerrilleros tras la presión militar que siguió a las fallidas negociaciones de paz entre el presidente izquierdista Gustavo Petro y Mordisco. Elmer Puliche, sobrino del conductor víctima del atentado, recuerda a su tío “siempre ayudando en la comunidad”, mientras contenía el llanto. El departamento del Cauca declaró tres días de luto. Los allegados de las víctimas los velan y el martes habrá un entierro colectivo.
Plan contra candidata
Solo este fin de semana se registraron 31 ataques guerrilleros, dijo a la AFP una portavoz de las Fuerzas Militares. La violencia ensombrece la campaña para las presidenciales del 31 de mayo. El lunes la candidata de derecha Paloma Valencia denunció un plan de las disidencias de Mordisco para matarla.
“Un grupo narcoterrorista le ha puesto otra vez precio a mi cabeza”, dijo y aseguró que los rebeldes ofrecen unos 561.000 dólares para asesinarla. Expertos consultados por la AFP sostienen que el del sábado es el atentado con mayor número de víctimas civiles desde el ataque en 2003 contra el club social El Nogal de Bogotá, que dejó 36 fallecidos y fue perpetrado por la extinta guerrilla de las FARC.
Periodistas de la AFP vieron el sábado cuerpos desmembrados y una decena de vehículos destrozados junto a un enorme cráter en medio de la vía, en escenas que recuerdan a la peor época del conflicto armado de más de seis décadas en el país. “Por favor, no más muerte, no más violencias”, dijo Joao Valencia, de 42 años y familiar de una de las víctimas.
“Zozobra y desestabilización”
La arremetida en el suroeste del país continuó este lunes. En Jamundí, departamento de Valle del Cauca, militares hallaron incinerado un camión cargado con pollos, constató un reportero de la AFP. Durante la madrugada, en una zona cocalera del Cauca, una camioneta cargada con explosivos estalló sin dejar víctimas, según medios locales.
El Cauca, con una extensa superficie de narcocultivos, es uno de los departamentos más azotados por esta ofensiva guerrillera. Para Laura Bonilla, subdirectora de la Fundación Paz y Reconciliación, los ataques son parte de una estrategia de “zozobra y desestabilización” que busca mantener el “control sobre población civil” en la región. Petro tildó a los rebeldes de “terroristas” y ordenó a la fuerza pública redoblar su persecución.
Tras su llegada al poder en 2022, el primer izquierdista en llegar al poder en Colombia intentó sin éxito negociar la paz con las mayores organizaciones armadas, que se han fortalecido en los últimos años. Los principales candidatos presidenciales condenan la violencia y denuncian amenazas de muerte. El heredero de Petro y primero en las encuestas, Iván Cepeda, sostiene que la seguidilla de ataques favorece a la “extrema derecha” de cara a los comicios.
Fuente: AFP.
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Colombia registra la arremetida guerrillera más letal en décadas
Al menos 31 ataques guerrilleros se registraron el fin de semana en plena campaña para las presidenciales de Colombia, incluida una bomba que dejó decenas de muertos en una carretera, el peor atentado contra civiles en las últimas tres décadas.
La embestida es atribuida por el gobierno a una facción disidente de las FARC comandada por alias Iván Mordisco, el criminal más buscado de Colombia, que se negó a firmar el histórico acuerdo de paz de 2016 y hoy se financia principalmente con el tráfico de cocaína.
El saldo de asesinados por el ataque del sábado en el departamento del Cauca pasó de 20 a 21, dijo el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, a Caracol Radio el lunes. Otras 56 personas resultaron heridas.
Periodistas de la AFP vieron el sábado cuerpos desmembrados y una década de vehículos destrozados junto a un gigantesco cráter en medio de la vía, en escenas que recuerdan a la peor época del conflicto armado de más de seis décadas en el país.
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El gobierno atribuye los ataques a una represalia de los rebeldes por la presión militar que siguió a las fallidas negociaciones de paz entre el presidente izquierdista Gustavo Petro y Mordisco.
Según expertos consultados por la AFP, el del sábado es el atentado con mayor número de víctimas civiles desde el ataque en 2003 contra el club social El Nogal de Bogotá, que dejó 36 fallecidos y fue perpetrado por la hoy extinta guerrilla de las FARC.
“Zozobra y desestabilización”
Desde el viernes se registraron 31 acciones guerrilleras en tres departamentos del suroeste del país, dijo a la AFP un portavoz de las Fuerzas Militares.
La arremetida continuó este lunes. En Jamundí, departamento del Valle del Cauca, militares encontraron incinerado un camión cargado de pollos, constató un reportero de la AFP. Durante la madrugada, en una zona cocalera del Cauca, una camioneta cargada con explosivos estalló sin dejar víctimas, según medios locales.
El Cauca, con una extensa superficie de narcocultivos, es uno de los departamentos más azotados por la guerrilla ofensiva previa a las elecciones generales del 31 de mayo.
Las filas de Mordisco buscan “negociar la finalización de esa zozobra” con autoridades locales “a cambio de acciones” de la fuerza pública, dijo a la AFP la investigadora.
Petro tildó a los rebeldes de “terroristas” y ordenó a la fuerza pública redoblar su persecución.
Tras su llegada al poder en 2022, el primer izquierdista en llegar al poder en Colombia intentó sin éxito negociar la paz con las mayores organizaciones armadas, que se han fortalecido en los últimos años.
La expansión de los grupos armados “se le salió de las manos al gobierno” y el pie de fuerza de los grupos armados ilegales se duplicó en diez años hasta llegar a 27.000 combatientes, señaló el investigador de la Fundación Ideas para la Paz Gerson Arias.
Los candidatos presidenciales condenaron la violencia.
El heredero de Petro y primero en las encuestas, Iván Cepeda, advirtió sobre el impacto electoral en una región donde la izquierda tiene “un amplio respaldo”: “Surge una inquietud legítima sobre si (...) estos hechos buscan generar un clima de miedo que favorezca intereses de sectores de extrema derecha”.
Para los dos candidatos que lo segundo en los sondeos, la responsabilidad es del oficialismo.
De su lado, la senadora Paloma Valencia, candidata por el partido del expresidente derechista Álvaro Uribe (2002-2010), responsabilizó al gobierno por haber “permitido que la violencia crezca”.
- Fuente: AFP
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Gobierno paraguayo condena el atentado que dejó 20 muertos en Colombia
El Gobierno paraguayo, a través del Ministerio de Relaciones Exteriores, manifestó su condena contra un atentado ocurrido el sábado pasado que dejó 20 muertos y 36 heridos en una carretera del suroeste de Colombia, cuando falta poco más de un mes para las elecciones presidenciales. Las autoridades atribuyeron el ataque a los rebeldes de la extinta guerrilla de las FARC, que no se acogieron al acuerdo de paz de 2016.
“El Gobierno de la República del Paraguay, condena el atentado perpetrado hoy en la Vía Panamericana, Departamento del Cauca, Colombia, que ha arrojado víctimas fatales y heridos. Expresa sus sentidas condolencias a los familiares de los afectados y su solidaridad con el hermano pueblo de Colombia”, expresó la Cancillería a través de una publicación en redes sociales, el 25 de abril. “Reitera una vez más su total rechazo a toda forma de actos terroristas y su compromiso de aunar esfuerzos con la comunidad internacional para erradicar este tipo de acciones”.
El ataque ocurrió en el departamento del Cauca, uno de los más azotados por la ofensiva guerrillera previa a las elecciones y con una extensa superficie sembrada de narcocultivos. Un testigo del atentado aseguró a la AFP estar “asustado” por el brote de violencia que vive Colombia de cara a los comicios presidenciales del 31 de mayo.
El gobernador del Cauca, Octavio Guzmán, reportó “20 civiles fallecidos” y “36 personas heridas” en un mensaje publicado en X. Anteriormente había cifrado en 14 el número fallecidos y 38 heridos a causa de la enorme explosión ocurrida el sábado en una carretera del departamento. Según el Ejército, la explosión en medio de un retén que habían instalado los disidentes.
La bomba impactó a más de una decena de vehículos y los desplazó varios metros, según testigos del atentado. La AFP captó imágenes de cuerpos cubiertos, vehículos destrozados y un enorme cráter en la vía. Videos que circulan en redes sociales muestran restos de las víctimas esparcidos por el suelo. El presidente izquierdista Gustavo Petro tildó a los rebeldes de “terroristas” y ordenó a la fuerza pública redoblar su persecución.
“Irrespeto”
Los rebeldes siembran el terror en las regiones del Cauca y el Valle del Cauca, con una seguidilla de atentados que arrancó el viernes con un ataque bomba contra una base militar en la ciudad de Cali, que dejó dos heridos. Se han registrado 26 ataques desde entonces, según el Ejército. El atentado muestra “irrespeto” hacia la vida de los civiles, dice a la AFP Elizabeth Dickinson, directora para Latinoamérica de la ONG International Crisis Group y experta en el conflicto colombiano.
“Siempre se encuentra en la mitad la población civil”, remarca. Las facciones lideradas por Iván Mordisco, el criminal más buscado de Colombia, hostigan a la fuerza pública con explosivos, drones y fuego cruzado como muestra de su poder en la zona. La candidata a la vicepresidencia de la izquierda, la líder indígena Aida Quilcué, fue retenida durante 24 horas en febrero cuando se desplazaba por una carretera del Cauca. “El mensaje hacia el Estado es: ‘aquí estamos y aquí mandamos’”, dice Dickinson. “Su propósito es generar zozobra y terror entre la población”, agrega.
Sin paz
Tras su llegada al poder en 2022, Petro intentó sin éxito negociar la paz con las mayores organizaciones armadas, que han fortalecido sus filas en los últimos años. La disidencia de las FARC al mando de alias Iván Mordisco decidió levantarse de la mesa de negociaciones en 2024 y aumentó la presión contra civiles y fuerza pública.
La oposición, expresidentes y militares en retiro critican la política de paz de Petro y lo acusan de ser indulgente con los criminales. Tras la firma del acuerdo de paz con la extinta guerrilla de las FARC en 2016, los grupos ilegales compiten en Colombia por las rentas del narcotráfico, la minería ilegal y la extorsión.
“El crecimiento de los grupos armados con un propósito económico viene desde 2016”, dice Dickinson. “Pero la paz total (política de Petro) no fue capaz de frenarlo”, apunta. La seguridad tiene un fuerte peso de cara a las elecciones presidenciales, en las que el heredero político de Petro, el senador Iván Cepeda, es el favorito según las encuestas.
Con información de AFP.
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Colombia: suman 20 los muertos en atentado
Un atentado ocurrido el sábado dejó 20 muertos y 36 heridos, cuando falta poco más de un mes para las presidenciales.
- AFP.
Las autoridades atribuyeron el ataque a los rebeldes de la extinta guerrilla de las FARC, que no se acogieron al acuerdo de paz de 2016. Un testigo del atentado aseguró a la AFP estar “asustado” por el brote de violencia que vive Colombia de cara a los comicios presidenciales del 31 de mayo. El ataque ocurrió en el departamento del Cauca, uno de los más azotados por la ofensiva guerrillera previa a las elecciones y con una extensa superficie sembrada de narcocultivos.
El gobernador del Cauca, Octavio Guzmán, reportó “20 civiles fallecidos” y “36 personas heridas” en un mensaje publicado en X. Anteriormente había cifrado en 14 el número fallecidos y 38 heridos a causa de la enorme explosión ocurrida el sábado en una carretera del departamento. Según el Ejército, la explosión en medio de un retén que habían instalado los disidentes. La bomba impactó a más de una decena de vehículos y los desplazó varios metros, según testigos del atentado.
La AFP captó imágenes de cuerpos cubiertos, vehículos destrozados y un enorme cráter en la vía. Videos que circulan en redes sociales muestran restos de las víctimas esparcidos por el suelo. El presidente izquierdista Gustavo Petro tildó a los rebeldes de “terroristas” y ordenó a la fuerza pública redoblar su persecución.