Paraguay avanza con compromisos internacionales a través de la promulgación del Decreto Reglamentario 2915, el 26 de noviembre de 2024, que crea el Consejo Nacional de Afrodescendientes (Conafro) y reglamenta la Ley n.° 6940/22, orientada a prevenir y sancionar actos de racismo hacia la población afrodescendiente.
La Ley n.° 6940/22, promulgada en 2022, tiene como objetivo prevenir y sancionar actos de racismo y discriminación, con especial énfasis en la protección de los derechos de las personas afrodescendientes. Esta normativa es resultado del esfuerzo conjunto entre las comunidades afrodescendientes, organismos y organizaciones internacionales, y diversas instituciones públicas, bajo la coordinación de la Secretaría Nacional de Cultura.
Lea más: Gobierno licita la construcción de hospitales en Concepción y Curuguaty
La reglamentación de la ley incluye importantes avances, como la creación de un Plan Nacional de Derechos Humanos para la inclusión plena de las personas afrodescendientes, un Registro Nacional de Personas Afrodescendientes gestionado por el Instituto Nacional de Estadística, y la incorporación de la historia afrodescendiente en los programas educativos del país. Además, se establece la implementación de sanciones contra actos discriminatorios, promoviendo un entorno de igualdad y respeto.
Estos avances legislativos son un paso significativo para disminuir la desigualdad social y racial en el país, promoviendo el acceso pleno a los derechos económicos, sociales y culturales de las personas afrodescendientes. La conjunción de esfuerzos a nivel internacional y nacional refleja un camino hacia la construcción de sociedades más justas e inclusivas, donde el respeto por la diversidad cultural y étnica sea un pilar fundamental.
La Asamblea General de las Naciones Unidas, reunida en Nueva York en diciembre pasado, adoptó por consenso la resolución que proclama el Segundo Decenio Internacional para las Personas Afrodescendientes, iniciativa que busca erradicar el racismo y promover los derechos humanos de las personas afrodescendientes.
Liderada por el grupo integrado por Jamaica, Costa Rica, Estados Unidos, Colombia y Brasil, esta iniciativa busca erradicar el racismo y promover los derechos humanos de las personas afrodescendientes bajo el tema: “Personas afrodescendientes: reconocimiento, justicia y desarrollo”.
Dejanos tu comentario
“Subsiste la cultura de la desigualdad y la discriminación”
- Fotos: Carlos Juri
En esta edición del programa “Expresso”, del canal GEN/Nación Media, Augusto dos Santos recibe a la docente, investigadora y experta en derechos humanos Liliana Zayas Guggiari para abordar la dramática realidad de los feminicidios y la violencia contra las mujeres. A pesar de los avances normativos, la académica apunta que persiste la falta de coordinación institucional y, sobre todo, una arraigada cultura machista que coloca a la mujer en una situación de inferioridad y sumisión con relación al varón.
–Cuando un hombre mata a su pareja o su expareja como desenlace de una serie de hechos que debían haberse advertido antes, ¿ante qué estamos?
–Cuando estamos ante la muerte violenta de una mujer, una muerte feminicida, como lo dice nuestra ley, no estamos ante un crimen pasional, no es un problema de pareja. Es el punto final, es la culminación de una serie de violencia que puede haber empezado como una violencia patrimonial, una violencia psicológica, violencia física y la desvalorización misma de la mujer. El punto final de la violencia más extrema es la violencia feminicida, es decir, la muerte violenta de una mujer por ser mujer. Y eso es muy interesante analizarlo porque hubo mucho debate en por qué no es un homicidio agravado en razón del vínculo. Cuando hablamos de una violencia feminicida, hablamos de la condición de género, de ser mujer de esta víctima y tiene que ver con esa construcción social cultural, estructural que existe donde a la mujer se le coloca en una situación de inferioridad, de sumisión con relación al hombre. Y es una cultura prendida, es una cultura que se va transmitiendo y que quedó imperante en la sociedad y que clasificó a las mujeres y desclasificó, realmente en otros aspectos, con una amplia visión de desigualdades y de discriminación.
–Dentro de la cultura hay un componente que me parece transversal en este debate, que es el machismo, ¿no?
–El machismo es la cultura arraigada en nuestra sociedad, donde pretenden confundir con las diferencias de sexo. Cuando hablamos de género, hablamos de un constructo social cultural que se puede cambiar, que se puede desaprender. Nos enseñaron a las mujeres que correspondemos al ámbito privado, es decir, a la casa, al cuidado de los hijos, al cuidado de los adultos mayores, al cuidado de los enfermos y el hombre al ámbito público, es decir, el hombre, el proveedor, el hombre es el líder, el hombre poderoso y la mujer débil.
FACTOR CULTURAL
–¿Qué otros asuntos están fallando en nuestro sistema para que estas cosas sigan ocurriendo?
–Hay dos cosas muy importantes que señalar. En los últimos 10 años hubo un avance normativo. Está el principio de igualdad constitucional entre mujeres y hombres. Está una ley especial, que es la Ley 5777, que justamente tiene el objetivo de visibilizar esta problemática de las desigualdades, establece 15 formas de violencia: violencia psicológica, violencia patrimonial, violencia contra la dignidad, violencia sexual, etc. Este avance normativo que hoy tenemos 10 años después –podemos evaluar si fue suficiente o no– no fue acompañado de la cultura. Esta normativa, primero, no es conocida ni por las propias mujeres ni por la sociedad. Y en segundo lugar, subsiste la cultura de la desigualdad y la discriminación y esto se traduce no solamente en hechos de violencia, sino con otras brechas como ser la violencia política, que lo que tiene como consecuencia es el desgano de la mujer de postularse o de llevar adelante una campaña, mismos por los roles y estereotipos que tienen, que subsisten de que la mujer tiene que estar en la casa. Entonces, ¿qué políticas públicas se pueden acompañar ante la falta de representación de las mujeres para poder liderarlas y traducirlas en acciones?
–Y aun así lo ideal sería que no fuera tanto desde la imposición de una política pública o una ley, sino desde la cultura de una sociedad, ¿no?
–Totalmente. Subsisten las brechas salariales, el acceso a la salud. Actualmente estoy trabajando en lo que va a ser el 5.º Plan Nacional de Igualdad entre Mujeres y Hombres desde una consultoría y lo interesante acá que el diagnóstico relata que estas brechas de desigualdades y que en materia de violencia, por darte un ejemplo, 8 de 10 mujeres son víctimas de violencia en nuestro país. La violencia más denunciada, obviamente, es la violencia sexual y la violencia intrafamiliar. Y entonces, si analizamos la reacción del Estado, de las instituciones y de la misma sociedad con esta problemática, vemos que realmente solo se exacerba nuestra sociedad ante el hecho consumado, ante el resultado de la muerte violenta de la mujer o ante la cifra de que ingresaron 32.000 denuncias el último año de violencia intrafamiliar. Entonces, ¿por qué no llegamos antes?
CONTROL Y DOMINIO
–Nada puede funcionar mientras en un país las personas se mueren por ser mujer. Es durísimo, pero es así, ¿no?
–Y eso es proporcional al desarrollo. Si en nuestro país las mujeres siguen muriendo en manos de sus parejas o exparejas por su condición de mujer. Y hay características propias de dónde dejan a las mujeres tiradas en un escampado, en un basural, en un cementerio, en un raudal, como Deisy, y que luego la amenaza de quitarse la vida el agresor, como en muchos casos así sucede y que no sucede en otro tipo de hechos, sino por ese dominio, ese control y esa pérdida de control cuando la mujer decide terminar con la relación.
–¿En qué medida es celo y en qué medida es afán de propiedad de una persona el detonante?
–Muchos me preguntan si hay un prototipo de agresor. Por eso hago un poco este enlace con tu pregunta, si son celos o ánimo de propiedad. El agresor lo que no quiere perder es el control, el dominio. Y cuando se trata de una mujer que de repente tiene su propia independencia, que quiebra esa normativa o ese mandato de que la mujer tiene que ser sumisa, calladita te ves más bonita, la mujer es madre, entonces, lo que se espera de la mujer, que siempre la mujer tiene que estar rindiendo cuentas de la buena y la mala mujer. Fijate un poco lo que era el código penal anterior de Teodosio González. No era lo mismo la sanción por una violencia sexual que si era una una buena mujer o si era una prostituta. O sea, se clasificaba a las mujeres. Y también el hombre. Lo que hoy es el feminicidio, el hombre estaba exonerado de culpa y pena si mataba a su mujer por encontrarla en una situación de adulterio.
–Era un asesino legal...
–Exactamente. Estaba tolerada la muerte violenta de su esposa por haberla encontrado en esa situación. Hay una transformación normativa. Fíjate, la violencia sexual era un hecho punible contra el honor. Hoy es un hecho punible contra la autonomía, contra la libertad. Entonces, esta transformación tiene que ver con una transformación cultural y posicionamiento de la mujer como persona.
PROTOCOLOS INTERINSTITUCIONALES
–Policía, Fiscalía, Poder Judicial, ¿en dónde falla cuando ocurren ciertas alertas y termina muriéndose una de ellas?
–Dentro de mi experiencia por mi paso como fiscala de la Unidad de Violencia Intrafamiliar del Ministerio Público y mi paso por el Viceministerio de Protección de los Derechos de las Mujeres, mi diagnóstico de por qué no funcionan los protocolos interinstitucionales o los protocolos internos de las instituciones comprometidas por ley a políticas de prevención y de protección a las mujeres es porque trabajan por separado. Escuché en estos días que todas estas instituciones estaban manifestando un trabajo articulado, pero no pasa de una expresión de deseo. Cuando llega el momento, la denuncia que recibe la Fiscalía no recibe el Juzgado de Paz para aplicar las medidas de protección, no recibe el Ministerio de la Mujer para el acompañamiento que hacen en materia de contención y apoyo con psicólogas especializadas o trabajadoras sociales especializadas. Es decir, pude verificar, dicho por la propia viceministra, que ellos toman conocimiento de la denuncia de Deisy una vez que ya estaba muerta. Siguen trabajando en compartimientos estancos, siguen diciendo “pero está la otra institución que tenía que hacer esto o aquello” y así no se puede llegar antes que sucedan los hechos.
–¿Existe un perfil reconocible en esta persona que un día va a transformarse en una bestia, si no lo es ya, y va a proceder a poner el punto final en la vida de una persona?
–Lo primero que hay que dejar en claro es que no es un problema de salud mental, sin perjuicio de que en algunos casos muy específicos pueda haberlo, pero es un hombre que realmente es sano, que puede ser el mejor compañero de trabajo, que en su vida pública se destaca hasta profesionalmente, pero que la agresión deja para la intimidad, para el ámbito familiar. La violencia en el ámbito intrafamiliar dirigida a la mujer es un delito continuo. No es un delito de resultado, como sí es el feminicidio, que termina con la muerte violenta de la mujer. Es un crimen que puede empezar con un menoscabo, con una humillación, con un golpe a la pared, con romper objetos, con el silencio. A veces está la ley del hielo, de no hablarle un mes o de decidir sobre los bienes propios de la mujer en el marco de una violencia. Es la suma de muchas formas de violencia que van en aumento. Porque ¿quién es el autor? Es la pareja, es el padre de los hijos, es justamente el profesional exitoso y a veces ella, por ese mandato social cultural de que tenés que casarte, tenés que hacerte cargo de tus hijos, llega un momento en que posterga hasta su propia realización profesional por ese mandato de que hay que aguantarlo todo.
MANDATO SOCIAL
–¿Cuáles son las razones culturales por las cuales se demora tanto una cancelación de una relación en ese contexto?
–Empecemos por la religión. “Hasta que la muerte nos separe”. Suelo escuchar en algunas bodas que estuve “mujer, sométete a tu marido”, que está en el texto bíblico. Pero me alienta haber escuchado sermones en estos últimos fines de semana y en otras ocasiones ya de obispos, donde llaman la atención sobre esta muerte violenta. Yo soy creyente y no creo que Dios quiera para nadie este sufrimiento. Cuando uno, por un mandato social, cultural o religioso acepta ese sometimiento, acepta ese mandato de que si querés tener marido tenés que aguantar, que una mujer sola no puede estar, que tenés que tener hijos apenas te casaste, es decir, ese rol que se le da a la mujer. Eso valida finalmente que la mujer siga en ese ambiente de violencia, y que, sobre todo, retrase el reconocerse como víctima. Cree que eso es normal, que eso es natural. Esa validación debe ser desaprendida y el mandato social, la falta de acompañamiento de la familia, el no querer meterse por considerar que es un tema privado, desalienta a la mujer que está padeciendo esa violencia a pedir ayuda.
–¿Cuál es la interpretación que tiene el hombre violento, el golpeador, ante una actitud de su pareja de plantearle que eso tiene que acabar?
–Cuando la mujer quiebra ese mandato y dice “me quiero separar o no quiero volver”, el hombre agresor toma eso como un desafío, una pérdida de dominio, una pérdida de control, una pérdida de su derecho de propiedad y hay algo en el enlace de dónde terminan las mujeres muertas. En un basural, porque las tiran como si fueran una cosa que ya no sirve. Entonces, las características del feminicidio no son aisladas. Son muy sensibles y se puede entender el tema que te decía de por ser mujer. Cosifican la persona de la mujer, por eso es muy importante hablar acá de persona, no solamente de madre, amiga e hija, sino de sus derechos como persona, sus derechos humanos como mujer, a tener una vida libre de violencia.
ANULAMIENTO
–Me pregunto también en qué medida la persona víctima tiene cierto grado de obnubilación para tener una conciencia crítica sobre qué hacer.
–Estamos acostumbrados a poner la carga de la decisión en la mujer que está padeciendo violencia. La mujer que ya fue víctima de violencia llega un punto en que está totalmente anulada para entender que está viviendo eso. Y es ahí donde entra otra vez la cultura. ¿Por qué sigue con él?, ¿por qué no denunció antes?, ¿por qué se arregló otra vez? Yo suelo escuchar en ambientes sociales “pero ella volvió, yo ya no me voy a meter, yo ya le ayudé una vez”.
–¿Tenés esperanza en que a corto plazo cambie este estado de cosas? ¿Qué cosas tienen que cambiar para que esas esperanzas funcionen?
–Tengo esperanza, trabajo en esto por convencimiento, forma parte de mi persona, no solamente de mi labor profesional. Me identifico con visibilizar esta problemática y hacer algo al respecto. Tengo esperanza y quiero creer que el Estado va a funcionar para proteger y que la sociedad va a cambiar su concepto y sus mandatos sociales y culturales, porque somos la mitad de las mujeres de nuestro país la que lo padecemos. No podría estar sentada aquí contigo si no creyera que esto va a cambiar y tiene que cambiar cuanto antes. Algo que tiene que cambiar es cómo se denuncia, tiene que haber una ventanilla única. Hay tecnología que no había hace 10 años. Hoy si yo compro un café la factura se va a ir directo a la DNIT. Entonces no me explico por qué esa denuncia en el Juzgado de Paz, en la Fiscalía, rápidamente también no la recibe el Ministerio de la Mujer, el Ministerio de la Defensa Pública. Pongamos voluntad.
Dejanos tu comentario
Descubren monedas y piezas antiguas durante la restauración del templo de Yaguarón
Representantes del Gobierno, la Iglesia Católica, la Asociación Amigos del Patrimonio y la comunidad local se reunieron para socializar los detalles de un importante hallazgo arqueológico registrado en el Templo San Buenaventura de Yaguarón. El descubrimiento se produjo en el marco de las obras de restauración y puesta en valor de esta histórica infraestructura.
El hallazgo corresponde a la primera fase de la investigación arqueológica en el sitio. Entre los elementos más destacados figuran antiguas monedas cuya datación podría estar vinculada a los orígenes del templo, por lo que los estudios científicos en curso resultarán determinantes para precisar su antigüedad y reconstruir las diversas etapas históricas del edificio.
Los especialistas expusieron la relevancia de las piezas encontradas, respondieron a las inquietudes de los pobladores y coordinaron los protocolos técnicos para su correcta conservación, catalogación y resguardo patrimonial. La iniciativa forma parte del Programa Tekorenda, impulsado por el Gobierno del Paraguay para garantizar la protección del patrimonio cultural mediante un trabajo articulado entre la ciudadanía y las instituciones involucradas.
El Templo San Buenaventura de Yaguarón, erigido en la segunda mitad del siglo XVIII por la comunidad indígena franciscana bajo la dirección del fray Alonso de Buenaventura, constituye uno de los mayores tesoros de la arquitectura barroca hispano-guaraní en Paraguay. Construido íntegramente con robustas maderas de lapacho y adobe, fue declarado Monumento Histórico Nacional en el año 2003, mediante la Ley n.° 2.206/03.
Dejanos tu comentario
La tradición del cocido paraguayo recibe un reconocimiento histórico
El aroma de la yerba mate tostada, el sabor inconfundible del cocido quemado y las tradiciones que acompañan a varias generaciones de paraguayos ya tienen un reconocimiento oficial: la Secretaría Nacional de Cultura (SNC) declaró este viernes 9 de octubre al Cocido Tradicional Paraguayo como Patrimonio Cultural Inmaterial del Paraguay, destacando su valor como parte de la identidad y las costumbres del país.
La entrega de la declaratoria tuvo lugar en el Centro Cultural del Puerto de Asunción, durante el conversatorio “La yerba mate paraguaya: Orgullo Nacional”, un encuentro que congregó a instituciones públicas, productores y representantes del sector yerbatero para debatir sobre la producción nacional y los avances hacia la Denominación de Origen de la Yerba Mate Paraguaya.
La distinción reconoce los saberes, las técnicas y las prácticas que rodean la preparación y el consumo de esta bebida tradicional, cuya presencia en la vida cotidiana forma parte de la historia y la cultura de las familias y comunidades paraguayas.
Te puede interesar: De un pequeño emprendimiento a nuevos proyectos en el mundo de la moda
Durante el acto, la ministra de Cultura, Adriana Ortiz Semidei, resaltó la importancia de preservar una costumbre transmitida de padres a hijos y que permanece viva en los hogares de todo el territorio nacional. En ese sentido, recordó que el cocido quemado está estrechamente ligado a los recuerdos familiares y a las distintas maneras de prepararlo que distinguen a cada comunidad.
Ortiz Semidei también sostuvo que la declaratoria representa un reconocimiento pendiente a esta tradición y manifestó su interés en impulsar el consumo del cocido quemado en los hogares, las escuelas, los lugares de trabajo y los establecimientos turísticos.
Busca su sello de origen
El conversatorio contó con la participación de:
- Nadia Alderete, gerente del Centro Yerbatero Paraguayo
- Klaus Neumann, representante de una marca de yerba
- Rossana González, jefa de Cultura Inmaterial de la SNC
- Mirtha Cárdenas, jefa de Denominación de Origen e Indicación Geográfica de la Dirección Nacional de Propiedad Intelectual (DINAPI)
- Marco Ferreira, director de la Biblioteca Nacional del Paraguay
- Arami O’Hara, asesora de Gastronomía de la SNC
- Javier Ramírez, secretario ejecutivo de Turismo.
Durante el encuentro se analizaron las características de la yerba mate paraguaya, sus procesos de producción y las manifestaciones culturales vinculadas con su consumo. Asimismo, se expusieron las iniciativas impulsadas por el Gobierno Nacional y el sector privado para avanzar en la Denominación de Origen de la Yerba Mate Paraguaya, un proceso orientado a identificar y respaldar las particularidades de este producto nacional.
Leé también: Expo Amambay alcanza el 100 % de ocupación en espacios comerciales
La actividad incluyó una degustación de cocido quemado tradicional y concluyó con la entrega del documento oficial que formaliza su incorporación al patrimonio cultural inmaterial del país.
Con esta medida, la Secretaría Nacional de Cultura busca contribuir a la protección y continuidad de los conocimientos y las prácticas tradicionales que forman parte de la identidad paraguaya. Una costumbre sencilla, presente en las mañanas de innumerables hogares, recibe así un reconocimiento que pone en valor no solo una bebida, sino también los recuerdos, los encuentros y las raíces que representa para el Paraguay.
Dejanos tu comentario
Micsur Paraguay 2026 convoca a creadores locales para conectarse con la región
La Secretaría Nacional de Cultura (SNC) mantiene abiertas las convocatorias para que agentes culturales de todo el país participen del Mercado de Industrias Culturales del Sur (Micsur Paraguay 2026), evento que se desarrollará del 19 al 22 de noviembre en Asunción. Esta plataforma regional reunirá a representantes de diez países de la región para fomentar la circulación, el intercambio y la comercialización de bienes y servicios creativos.
Entre las modalidades habilitadas figuran las Rondas de Vinculación, orientadas a generar alianzas comerciales con compradores e instituciones, y la categoría de Programación, destinada a propuestas de charlas, talleres y paneles en 11 sectores creativos. Ambas convocatorias recibirán postulaciones hasta el 11 de octubre a las 23:59.
Por su parte, los exponentes de Música y Artes Escénicas —incluyendo proyectos de teatro, danza, circo y títeres— disponen de tiempo hasta el 18 de octubre a las 23:59 para postular a los showcases. Estos espacios permitirán ofrecer presentaciones en vivo de 20 minutos ante programadores, productores e instituciones internacionales.
El sector de Diseño de Moda también cuenta con su llamado abierto para marcas de autor, creadores independientes y diseñadores de calzado y accesorios con producción verificable en el país. Las propuestas seleccionadas participarán en el Desfile de Moda Micsur, compartiendo pasarela con referentes de Suramérica y Panamá para potenciar su proyección comercial.
Micsur Paraguay 2026 es impulsado por el Gobierno del Paraguay con el respaldo de la CAF y la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI). Las bases, condiciones y formularios de inscripción están disponibles en el sitio web oficial de la SNC. Más información en: https://micsur.cultura.gov.py.