El presidente de la República, Santiago Peña, solicitó este miércoles a la Cámara de Senadores autorización para realizar viajes de carácter oficial a Uruguay, Francia e Israel a partir del 6 hasta el 14 de diciembre.
El economista se trasladará hasta Montevideo, Uruguay, con la finalidad de participar de la 65ª Cumbre del Mercado Común del Sur (Mercosur), en donde se estaría concretando un anuncio histórico la finalización del acuerdo de libre comercio con la Unión Europea (UE) tras 25 años de negociaciones.
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Luego desde el 7 hasta el 10 de diciembre, Peña y su comitiva se trasladarán hasta la ciudad de París, Francia, para acudir a la reunión de alto nivel del Centro de Desarrollo de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).
Posteriormente prevé su visita a Israel del 11 hasta el 14 de diciembre para la reapertura de la embajada paraguaya en la ciudad de Jerusalén, luego de que la sede haya sido trasladada durante el gobierno de Mario Abdo Benítez a Tel Aviv. En la ocasión el mandatario también mantendrá una serie de encuentros con otras autoridades y parlamentarios.
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La Cinémathèque de Toulouse contra el olvido digital
- Por David Sánchez, desde Toulouse (Francia), X: @tegustamuchoelc (*).
En la entrada de la renovada Cinémathèque de Toulouse todavía se percibe el olor reciente de las obras. El edificio acaba de reabrir tras una remodelación ambiciosa, financiada conjuntamente por el Estado francés, la ciudad, la región y el departamento, y concebida no solo como una modernización arquitectónica, sino como una declaración política sobre el futuro del cine en Francia.
Pocos días antes, en el Festival de Cannes, la institución había presentado Cinexplora, una nueva plataforma digital destinada a valorizar parte de las colecciones históricas de la Cinemateca. Allí estaba también Franck Loiret, parte de la institución desde 2007 y director delegado de la institución desde 2015, moviéndose entre restauradores, archivistas, distribuidores y responsables de festivales en lo que hoy constituye una auténtica diplomacia internacional del patrimonio cinematográfico.
Durante más de una hora, Loiret habló sobre la conservación de películas, la crisis del digital, las relaciones entre las salas de Toulouse, la resistencia francesa frente a Hollywood, el papel del CNC y el problema de países donde el cine nacional apenas representa entre el 1 % y el 3 % de las entradas vendidas.
La conversación termina dibujando algo más amplio que una simple entrevista cultural: un retrato de la excepción cinematográfica francesa en un momento en que buena parte del mundo parece haber abandonado las salas.
“Nosotros ya advertíamos contra el ‘todo digital’ hace casi veinte años”, dice Loiret sentado en una de las nuevas salas de la Cinemateca. “El digital es un soporte excelente de difusión, pero no es un soporte de conservación”.
Una cinemateca fuera de París
Loiret llegó al cine desde el teatro. Nacido en Nantes, pasó buena parte de su juventud en Londres, donde trabajó como actor bilingüe en el circuito del West End. Habla inglés con una fluidez casi británica y recuerda aquellos años como fundamentales para entender tanto la creación artística como la gestión cultural.
“Trabajé mucho tiempo en el Wyndham’s Theatre, en Leicester Square, en pleno centro de Londres”, explica. “Ahí desarrollé competencias ligadas a la producción, la administración y la gestión de teatros”.
Su llegada a Toulouse no obedeció a un plan profesional. “No tenía ningún vínculo aquí”, cuenta. “Nací en Nantes, viví mucho tiempo en el extranjero y no tenía familia en el sudoeste”.
Terminó instalándose en la ciudad a finales de los años noventa, coincidiendo con la apertura del Théâtre de la Cité y trabajando junto a Jacques Nichet, primer director del Centro Dramático Nacional de Toulouse. Desde ahí comenzó a integrarse en el ecosistema cultural local.
En 2007 recibió la propuesta de incorporarse a la Cinemateca. Era un momento delicado. El cine mundial atravesaba la gran transición tecnológica hacia el digital y las instituciones patrimoniales no sabían todavía cómo responder.
“Había muchísimas preguntas”, recuerda. “¿Cómo íbamos a conservar el digital? ¿Cómo íbamos a difundirlo? ¿Cómo transformar todos los oficios ligados al cine?”.
Loiret insiste en que la transición digital afectó absolutamente toda la cadena cinematográfica: desde la filmación hasta la restauración y el almacenamiento.
“Con el digital, toda la cadena fue impactada. Desde la concepción de una película hasta su conservación final”.
Toulouse, la “segunda cinemateca” de Francia
En Francia existen numerosas cinematecas regionales: Bretaña, Grenoble, Niza, Saint-Étienne o Porto-Vecchio, entre otras. Pero Toulouse ocupa un lugar singular.
“La Cinémathèque de Toulouse está reconocida de interés nacional”, explica Loiret. “Tenemos una de las colecciones más importantes de Francia y de Europa”.
La comparación inevitable es con la Cinémathèque française. Ambas instituciones comparten el mismo estatuto jurídico: asociaciones privadas de interés público. Pero París dispone de una capacidad presupuestaria incomparable.
“La diferencia principal es la fuerza financiera”, admite Loiret. “La Cinémathèque française es prácticamente la cinemateca nacional”.
Aun así, Toulouse mantiene una influencia excepcional dentro de las redes internacionales de archivos fílmicos. Parte de esa relevancia proviene de la visión de Raymond Borde, fundador de la institución en 1964 y figura clave de la cinefilia francesa de posguerra.
Borde convirtió rápidamente a Toulouse en miembro de la FIAF, la Federación Internacional de Archivos Fílmicos, en un momento particularmente delicado: la Cinémathèque française había abandonado temporalmente la organización.
“Durante un tiempo, Toulouse representaba prácticamente a Francia dentro de la FIAF”, explica Loiret.
Aquella inserción internacional permitió construir relaciones privilegiadas con archivos soviéticos y europeos del Este. Gracias a esos intercambios, Toulouse terminó reuniendo uno de los mayores fondos de cine ruso fuera de Rusia.
“Con Bruselas, probablemente tenemos la colección rusa más importante después de Moscú”.
El tesoro de Jean Renoir
Cuando se le pregunta por la joya más importante de las colecciones, Loiret responde inmediatamente: el negativo original nitrato de La Grande Illusion, de Jean Renoir.
“Es un film trofeo”, dice. “Los alemanes lo tomaron en París, luego fue llevado a Berlín, después los soviéticos lo capturaron y terminó en Moscú”.
Décadas después, gracias a los intercambios entre Toulouse y el Gosfilmofond soviético, la película regresó finalmente a Francia.
Loiret cuenta la historia con visible fascinación. La película fue restaurada junto a StudioCanal y la Cinemateca espera emprender una nueva restauración para el 90 aniversario del film.
“Es una de las películas más importantes de la historia del cine francés”, afirma.
Cannes y el negocio del patrimonio
La presencia de Loiret en Cannes no tenía que ver con la competición oficial ni con las estrellas. Su territorio era otro: Cannes Classics, restauraciones, laboratorios, archivos y patrimonio.
“El Festival de Cannes se ha convertido también en un gran lugar de encuentro para el mundo de las cinematecas”, explica.
Allí se reúnen instituciones como la Cineteca di Bologna, considerada hoy una referencia mundial en restauración cinematográfica.
“Bolonia es una especie de placa giratoria mundial del patrimonio cinematográfico”, dice Loiret. “Conservación, laboratorio, restauración, festival… lo reúne todo”.
También participan distribuidores especializados como Carlotta Films, responsables de muchas restauraciones y reestrenos en Francia.
En Cannes, explica Loiret, no solo se negocian películas. También se discuten colaboraciones internacionales, proyectos educativos y futuros ciclos de programación.
“Es el lugar donde todo el mundo está presente”, resume. “Puedes hacer todas las reuniones que quieras”.
Cinexplora y la digitalización del patrimonio
La gran novedad presentada por Toulouse en Cannes fue Cinexplora, una plataforma digital destinada a abrir parte de las colecciones al público internacional.
“Queríamos contar cien años de cine en el sudoeste francés”, explica Loiret.
La plataforma comienza con unas 500 piezas digitalizadas: películas, carteles, fotografías, documentos de explotación cinematográfica, programas de mano, postales y materiales que normalmente permanecen invisibles para el público.
Loiret insiste en que la plataforma no busca simplemente mostrar archivos digitalizados.
“La idea era crear vínculos entre los objetos y contar historias”.
El sistema permite navegar geográficamente por el sudoeste francés, descubrir antiguas salas de cine o seguir recorridos temáticos.
Uno de los primeros itinerarios urbanos, “Balade de cinéma”, está narrado por Agnès Jaoui y propone un paseo por antiguas salas desaparecidas de Toulouse.
“Hay objetos que son difíciles de mostrar físicamente en una exposición”, explica Loiret. “Con este tipo de plataforma podemos valorizarlos de otra manera”.
La presentación de Cinexplora coincidió además con otro momento importante para la institución: la reapertura del edificio principal de la Cinemateca tras una gran renovación.
La reapertura de la Cinemateca y el apoyo institucional
La remodelación representa una inversión de aproximadamente ocho millones de euros repartidos entre dos grandes proyectos: la modernización de los espacios públicos y la ampliación de los centros de conservación en Balma.
“El proyecto fue financiado al 25 % por el CNC, la ciudad de Toulouse, el departamento y la región”, explica Loiret.
La reapertura tuvo una fuerte dimensión simbólica. Entre las autoridades presentes estuvo el director del Centre national du cinéma et de l’image animée, organismo central de la política cinematográfica francesa y pieza fundamental para entender el funcionamiento del cine en el país.
Francia posee uno de los sistemas audiovisuales más protegidos del mundo. El CNC recauda impuestos específicos sobre entradas de cine, canales de televisión, publicidad y plataformas digitales. Después redistribuye esos fondos dentro de la industria cinematográfica.
“El CNC tiene la capacidad de recaudar tasas y reinvertir ese dinero en el cine”, explica Loiret.
En 2025, la cuota de mercado del cine francés alcanzó el 37,7 %, una cifra excepcional dentro del panorama internacional y muy superior a la de países como Colombia, México, Paraguay o Perú, donde las películas nacionales raramente superan entre el 1 % y el 3 % de las entradas anuales.
Para Loiret, el modelo francés no depende únicamente de subvenciones.
“Mucha gente piensa erróneamente que el cine francés se financia con impuestos generales”, dice. “Pero el sistema funciona sobre una lógica de redistribución interna”.
Ese mecanismo incluye hoy incluso a plataformas como Netflix, Disney+ o Amazon Prime Video, obligadas a contribuir financieramente a la producción audiovisual francesa y europea.
“Si desapareciera el CNC, desaparecería una parte enorme del ecosistema cinematográfico francés”.
¿Por qué los franceses siguen viendo cine francés?
La gran pregunta aparece inevitablemente: ¿qué hace que el público francés siga viendo películas nacionales o de arte y ensayo en una época dominada por Hollywood y las plataformas?
Loiret cree que la respuesta empieza en la infancia.
“Todo comienza con la educación”, afirma. “La educación a la imagen desde muy pequeños es fundamental”.
Loiret subraya repetidamente la importancia de los colegios dentro del modelo francés. Francia lleva décadas integrando programas de cine en las escuelas públicas mediante iniciativas nacionales como École et cinéma, Collège au cinéma y Lycéens et apprentis au cinéma, que permiten a millones de estudiantes descubrir películas clásicas y contemporáneas en salas de cine y no únicamente en pantallas domésticas.
“La gente tiene que entender desde pequeña que el cine es primero una pantalla, no un teléfono”.
La propia Cinémathèque de Toulouse trabaja con niños desde maternal hasta la universidad. No se trata únicamente de proyectar películas, sino también de desarrollar talleres, encuentros y actividades de mediación cultural.
“Maternelle, primaria, secundaria… trabajamos con todos”, explica Loiret. “Si los niños no van al cine con sus padres, al menos tienen acceso al cine gracias a estas acciones”.
Pero la educación, insiste, no basta sin una infraestructura física sólida. Ahí aparece otro de los elementos centrales del modelo francés: la densidad de salas en todo el territorio.
“Si las personas tuvieran que recorrer cincuenta kilómetros para ir al cine, no irían”.
Toulouse y la convivencia entre salas
La situación de Toulouse resulta especialmente interesante porque combina grandes complejos comerciales con una potente red de cines de arte y ensayo.
Loiret menciona frecuentemente al ABC Toulouse, Cinéma Le Cratère - American Cosmograph, Utopia Borderouge y los complejos de Pathé.
Lejos de describir una guerra entre circuitos comerciales e independientes, Loiret habla de equilibrio y complementariedad.
“No hacemos reuniones mensuales, pero todos nos conocemos”, explica.
La relación con Pathé se intensificó especialmente durante el período en que la Cinemateca estuvo parcialmente desplazada por las obras.
“Trabajamos juntos durante varios meses y aprendimos a conocernos”, dice. “Al final lo importante es lo que haces y la respuesta del público”.
Pathé, tradicionalmente asociado al cine comercial, desarrolla ahora también programación de autor, cine patrimonial y retrospectivas.
“Ellos tienen blockbusters, pero también películas de arte y ensayo y cine clásico”, explica Loiret.
La Cinemateca, sin embargo, intenta mantener una identidad específica y evitar competir directamente con los estrenos comerciales.
“Nosotros no hacemos preestrenos”, subraya. “No mostramos películas que todavía están en explotación comercial”.
Sin embargo, insiste en que una ciudad con mucha oferta cinematográfica genera más público global.
“Cuanto más cine hay, mejor funciona todo”.
Cómo se construye una programación
La programación de la Cinemateca mezcla retrospectivas clásicas, descubrimientos, festivales y colaboraciones externas.
Loiret rechaza la idea de limitarse a programar grandes autores consagrados.
“Billy Wilder era importante para la reapertura”, explica. “Pero al mismo tiempo mostramos cineastas japoneses o noruegos mucho menos conocidos”.
La lógica consiste en alternar accesibilidad y descubrimiento.
“La Cinemateca debe seguir siendo una puerta de entrada hacia cinematografías menos evidentes”.
Uno de los proyectos recientes más exitosos fue el ciclo Galaxy, construido alrededor de figuras como Alfred Hitchcock, Stanley Kubrick o Agnès Varda.
La idea consistía en seleccionar tres películas muy conocidas y luego crear “constelaciones” de otras obras alrededor.
“Hacemos confianza al público y lo llevamos hacia otros lugares”, explica Loiret.
Los resultados fueron notables: 25.000 espectadores en 176 sesiones entre octubre de 2024 y marzo de 2026, en un período además condicionado por las obras y el funcionamiento parcial de la institución. Antes del cierre y las reformas, la Cinemateca recibía alrededor de 80.000 espectadores anuales, una cifra que ahora espera recuperar progresivamente con la reapertura total del edificio y la ampliación de actividades.
La institución también organiza festivales especializados como Synchro o Extrême Cinéma.
“No queríamos hacer simplemente otro festival de películas restauradas”.
El consejo para América Latina
La conversación deriva finalmente hacia América Latina y la enorme diferencia entre Francia y países donde el cine nacional ocupa cuotas mínimas de mercado.
En Colombia, México, Paraguay o Perú, por ejemplo, la presencia del cine nacional rara vez supera entre el 1 % y el 3 % de la taquilla anual, mientras que Francia mantiene una situación excepcional: en 2025, las películas francesas alcanzaron un 37,7 % de cuota de mercado, una de las cifras más altas de Europa y del mundo para un cine nacional frente al dominio de Hollywood.
¿Qué explica esa diferencia? Para Franck Loiret, no existe una única respuesta, sino un ecosistema completo construido durante décadas: educación cinematográfica desde la infancia, una red territorial muy densa de salas, políticas públicas estables y una fuerte presencia cultural del cine dentro de la vida cotidiana francesa.
“El problema empieza cuando solo existen multicines en centros comerciales proyectando exclusivamente blockbusters estadounidenses”, afirma.
Para él, la existencia de salas diversas es decisiva.
“Si no hay salas, no hay público”.
También insiste en la necesidad de acompañar las películas con mediación cultural.
“Hoy las salas no pueden limitarse a proyectar películas”, dice. “Tienen que organizar encuentros, debates, eventos, actividades”.
La propia Cinemateca busca transformarse en un espacio de vida permanente: cafetería, exposiciones, encuentros, actividades escolares y festivales al aire libre.
“Si los espacios no son bellos ni acogedores, la gente no volverá”.
“La Cinemateca no es un museo”
Antes de terminar, Loiret insiste una vez más en una idea central.
“La Cinemateca no es un museo”, repite. “No estamos mirando hacia atrás. Estamos mirando hacia adelante”.
Por eso busca constantemente invitar a cineastas contemporáneos, técnicos y creadores activos. La conservación, dice, solo tiene sentido si sigue alimentando el cine del presente.
“La conservación está ahí para la creación de hoy”.
Mientras las plataformas multiplican contenidos y reducen el cine a un consumo individual en pantallas pequeñas, Loiret sigue apostando por otra experiencia: la sala oscura, la proyección colectiva y la memoria material de las películas.
“Creo que las salas todavía conservan una ventaja”, dice antes de levantarse. “La gente sigue buscando el verdadero espectáculo, el verdadero cine”.
* David Sánchez es un periodista franco español afincado en Toulouse, centrado especialmente en cine iberoamericano, miembro de la crítica internacional Fipresci. Sitio: https://www.tegustamuchoelcine.com.
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Israel intensifica ataques y ordena nuevas evacuaciones en el sur de Líbano
El ejército israelí ordenó este sábado evacuar siete pueblos del sur de Líbano antes de lanzar nuevos ataques, después de que el primer ministro, Benjamín Netanyahu, anunciara que sus tropas siguen avanzando en el país vecino. En los últimos días, Israel ha intensificado sus operaciones aéreas y terrestres en Líbano, donde afirma que su objetivo es el grupo chiita Hezbolá, aliado de Irán.
Pese a esta escalada, Israel y Líbano mantuvieron el viernes una reunión a nivel de mandos militares en Washington. Contactos que tienen como contexto más amplio las conversaciones entre Estados Unidos e Irán, en las que se busca incluir el frente libanés en un acuerdo que ponga fin a la guerra en Oriente Medio.
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Los bombardeos israelíes del viernes contra una treintena de localidades dejaron 11 muertos en la región de Tiro, entre ellos un socorrista, y ocho heridos, según el Ministerio de Salud libanés. El ejército israelí ordenó este sábado la evacuación de siete pueblos del sur antes de lanzar ataques, pese a que en teoría rige desde el 17 de abril un alto el fuego que no se ha respetado.
Gran parte de estos pueblos se encuentran cerca de la ciudad de Nabatiyeh. El viernes, Hezbolá declaró haber atacado a tropas israelíes que intentaban avanzar en la zona del castillo medieval de Beaufort, cerca de Nabatiyeh. El grupo también se atribuyó varios ataques contra objetivos militares en Israel, cerca de la frontera con Líbano.
El movimiento chiita concentró inicialmente sus disparos contra los soldados israelíes desplegados en el sur, pero multiplicó después los ataques con drones explosivos contra el norte de Israel tras el asesinato de uno de sus líderes militares en un bombardeo israelí en los suburbios del sur de Beirut el 6 de mayo.
Este sábado al amanecer, el ejército israelí indicó que había destruido varios proyectiles lanzados contra su territorio desde el sur de Líbano, aunque uno de ellos cayó sin ser interceptado, sin causar heridos.
El alto el fuego, un “paso esencial”
Israel declaró esta semana que considera gran parte del sur de Líbano como una “zona de combate”, y Netanyahu afirmó ayer que su ejército había “cruzado el Litani”, un río situado a unos 30 km de la frontera. En este panorama de hostilidades incesantes, Líbano e Israel iniciaron negociaciones en abril, auspiciadas por Estados Unidos, para alcanzar un acuerdo de seguridad.
Hezbolá, cuyo desarme exige Israel al gobierno libanés, se opone frontalmente a cualquier pacto. En Washington, responsables militares israelíes y libaneses mantuvieron este viernes una reunión calificada de “constructiva” por el Pentágono.
Según el número dos del Pentágono, Elbridge Colby, las discusiones servirán “de base para la parte política”, en referencia a las negociaciones previstas el 2 y 3 de junio en Washington. El presidente libanés, Joseph Aoun, le dijo al jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, que un alto el fuego es “un primer paso esencial” para cualquier avance en las negociaciones.
Ayer viernes, cientos de personas se congregaron en los barrios de la ciudad vieja de Tiro, una pequeña zona que ha quedado al margen de las órdenes de evacuación israelíes. Muchos duermen en sus coches o en tiendas de campaña, según los corresponsales de la AFP.
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“Pusimos colchones en el suelo para dormir”, cuenta Karam Amin, que duerme con su familia de siete personas en su comercio de ropa del barrio cristiano. “Tiro es una ciudad pacífica y turística. Nunca imaginamos pasar por algo así”, lamenta este comerciante de 43 años.
Desde el inicio de la guerra, los bombardeos han causado 3.355 muertos y más de un millón de desplazados en Líbano, según las autoridades. Solo en la última semana, 15 niños han muerto y 62 han resultado heridos, según Unicef.
Fuente: AFP
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Peña evalúa proyecto habitacional con el cardenal y manifiesta interés en visita papal
El presidente de la República, Santiago Peña, y el cardenal Adalberto Martínez evaluaron avance del proyecto habitacional en la ciudad de Limpio. Además el Gobierno manifestó interés de invitar al papa León XIV a visitar el Paraguay.
“Recibí con mucha alegría al primer cardenal paraguayo Adalberto Martínez, con quien conversamos sobre los valores que compartimos, las acciones que llevamos en el ámbito de lo social para acompañar a nuestros compatriotas más necesitados y la importancia de seguir trabajando para generar oportunidades para ellos”, expresó el mandatario en una publicación en X.
A través del Ministerio de Urbanismo, Vivienda y Hábitat (MUVH) se impulsa un proyecto conjunto con el Arzobispado de Asunción. La obra busca beneficiar con viviendas a 51 familias que viven en condiciones vulnerables y que serán reasentadas en el citado distrito del departamento Central.
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Desde el Arzobispado se informó que Martínez compartió con el jefe de Estado algunas reflexiones sobre la reciente encíclica Magnifica Humanitas que publicó el lunes último el sumo pontífice y que posteriormente envió a Peña un ejemplar del nuevo documento pontificio.
En la ocasión, el jefe de Estado expresó el interés del Gobierno de invitar a Robert Francis Prevost a visitar el Paraguay, de darse eventualmente algún futuro viaje apostólico a los países del Cono Sur.
El cardenal informó luego a Peña sobre la iniciativa de erigir un monumento a Nuestra Señora de la Asunción en la Costanera, que ya cuenta con la aprobación de la Municipalidad de Asunción y actualmente se trabaja en la elaboración de la imagen.
Durante el diálogo mencionaron además la gran expectativa en torno a la Copa Mundial del Fútbol en la que Paraguay estará presente a través de su selección nacional. El cardenal comunicó el deseo de acompañar con la oración a los jugadores y a toda la delegación paraguaya.
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Jefe de Estado resalta necesidad de arreglar otras 700 comisarías
Peña destacó que este año ya se logrará el aumento de las filas con 15.000 policías en tres años.
El presidente de la República, Santiago Peña, explicó que la decisión de no abrir el ingreso de nuevos policías para el año 2027 se da en el marco de una estrategia política que tiene que ver con mejorar la infraestructura. Sin embargo, ante los reclamos de los interesados en ingresar, señaló que no se descarta volver a evaluar esta decisión.
“Nosotros no descartamos absolutamente nada. Estamos evaluando constantemente, pero necesitamos que los medios de comunicación les transmitan a la ciudadanía que la inversión que se ha hecho en personal humano y equipamientos, y todavía lo que nos está llevando que es toda la infraestructura, son 700 comisarías que tenemos que arreglar”, respondió a los medios de prensa.
Peña destacó que este año ya se logrará el aumento de las filas con 15.000 policías en tres años, un número que superó ampliamente las expectativas, y que el objetivo en este momento es seguir capacitando al personal y fortalecer la infraestructura de las comisarías.
El mandatario participó de la apertura de la LV Reunión de Ministros del Interior y de Seguridad del Mercosur y Estados Asociados (RMIS) y de la LXIII Reunión de Ministros de Justicia (RMJ), en el Hotel Crowne Plaza Asunción.
“Nosotros hemos tomado la decisión, y esto lo hemos hablado con el ministro del Interior (Enrique Riera), que capaz que este es el momento de parar la pelota, ya hemos ingresado 10.000, hay 5.000 que hoy se están formando que salen en diciembre. Esto también ha sido un cuestionamiento enorme, los famosos policías exprés, y nosotros dijimos que se están formando con la misma rigurosidad que aquellos que se estaban formando en dos años”, apuntó.
El jefe de Estado recordó que, con la dotación de más policías, se implementó una gran inversión en elementos de seguridad. “Fue un avance tremendo, por muchos cuestionado, pero fue un avance tremendo, la implementación de una nueva ley de la Policía Nacional, la inversión de motos para el grupo Lince, las 300 patrulleras y todo lo que es el mecanismo de comunicaciones, las herramientas de comunicación, los chalecos, todo lo que es hoy el centro de monitoreo, la implementación de la tobillera (electrónica)”,afirmó.