Estados Unidos derribó el jueves cuatro drones de Irán y bombardeó una instalación terrestre en ese país, lo que provocó represalias de Teherán contra una base militar de Washington, un nuevo fuego cruzado que hace peligrar aún más las negociaciones de un acuerdo que ataje el conflicto. Estas hostilidades son las más graves desde que un alto el fuego entre las partes entró en vigor el 8 de abril, tras más de un mes de los ataques de Estados Unidos e Israel que desataron una guerra regional que ha causado miles de muertos y trastocado la economía mundial.
Cuatro aeronaves no tripuladas de Irán que representaban una “amenaza en el estrecho de Ormuz” fueron abatidas, confirmó un funcionario estadounidense. Agregó que el ejército también bombardeó “una estación iraní de control terrestre” en Bandar Abás, ciudad portuaria al borde de ese estratégico paso marítimo. “Estas acciones fueron mesuradas, puramente defensivas, y destinadas a mantener el cese al fuego”, afirmó.
El líder supremo de Irán, el ayatolá Mojtaba Jameneí, afirmó horas después que Estados Unidos e Israel buscan desestabilizar la República Islámica, en un mensaje escrito leído en la televisión estatal. “El plan ciego del enemigo, después de la guerra impuesta, la presión económica y el cerco político y propagandístico, es crear divisiones y desintegración para compensar las derrotas militares y poner de rodillas a la nación”, dijo Jameneí, que no ha aparecido en público desde antes de asumir el cargo en marzo.
Antes, la cancillería iraní había condenado las “violaciones continuas del alto el fuego” por parte de Estados Unidos. El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Esmail Baqai, dijo que Irán “tomará todas las medidas necesarias para defender su soberanía nacional”, y condenó la “retórica amenazante” de Washington contra la república islámica y Omán.
En represalia, los Guardianes de la Revolución iraníes anunciaron el jueves que lanzaron un ataque contra una base estadounidense sin precisar cuál, pero Kuwait, un estrecho aliado de Washington, condenó el ataque con drones y misiles contra su territorio que atribuyó a Irán e indicó que esto marcaba “una peligrosa escalada”.
El Ejército estadounidense dijo que el ataque con misil de Irán contra Kuwait es una “flagrante violación del cese el fuego”. Las fuerzas iraníes también realizaron disparos de advertencia contra cuatro buques que intentaban atravesar Ormuz, informó este jueves la televisión estatal (Irib).
En otro de los frentes más activos, los bombardeos y combates prosiguen en Líbano a pesar de otro alto el fuego que, en teoría, está vigente desde el 17 de abril. El Ministerio de Salud del Líbano dijo el jueves que ataques israelíes en el sur del país mataron al menos a 14 personas, entre ellas dos niños, y dejaron heridas a otras 21. El ejército libanés añadió que un soldado había muerto en otro ataque israelí “mientras conducía por la carretera” en la región de Nabatiyeh.
El ejército israelí había anunciado este mismo día que bombardeó objetivos del movimiento proiraní Hezbolá en la localidad de Tiro, en el sur del país, un día después de advertir que consideraba “zona de combate” todo el territorio situado al sur del Zahrani, río que discurre a unos 40 kilómetros al norte de la frontera común. Antes de esta escalada, las negociaciones entre Irán y Estados Unidos para poner fin al conflicto estaban avanzando, aunque con dificultad.
Ormuz, por su parte, sigue bloqueado. El miércoles por la noche, el Departamento del Tesoro estadounidense impuso sanciones a una agencia iraní recién creada para controlar el flujo por ese paso marítimo clave para el tránsito mundial de hidrocarburos. El miércoles, el presidente estadounidense, Donald Trump, también había vuelto a agitar la amenaza de una reanudación de las hostilidades.
Ante este panorama, los precios del petróleo volvían a subir mientras se aleja la perspectiva de una reapertura del estrecho de Ormuz, bloqueado por Irán, por donde antes de la guerra transitaba una quinta parte del petróleo crudo y del gas natural licuado consumidos en el mundo.
El miércoles Trump también dirigió una advertencia a Omán, aliado de Estados Unidos y mediador en el conflicto, cuando se le preguntó sobre un posible acuerdo a corto plazo que permitiera a Irán y ese país controlar Ormuz. “No, el estrecho va a estar abierto a todo el mundo. Son aguas internacionales y Omán se comportará como todos los demás o tendremos que volarlos por los aires. Lo entienden, estarán bien”, advirtió.
Fuente: AFP.