El rector de la Universidad Politécnica Taiwán-Paraguay (UPTP), Jorge Duarte, manifestó que el primer Foro Tecnológico Taiwán-Paraguay a desarrollarse marcará un impulso transformador para el país no solo en materia de desarrollo, sino también en el fortalecimiento del factor académico.
“Queremos aprovechar la experiencia de la academia taiwanesa en todo lo referente a tecnología emergente. Serán nueve conferencias, con nueve académicos científicos de alto nivel, entre ellos el rector de Taiwán Tech, la universidad de ciencias y tecnologías de Taipéi”, comentó para “Dos en la ciudad”, por Universo 970 AM y GEN/Nación Media.
El rector de la UPTP indicó que también se contará con la presencia de emprendedores y empresarios relacionados con la industria de tecnología e innovación, para un intercambio de conocimientos en el rubro, brindando la oportunidad a Paraguay de un mejor aprovechamiento de sus potencialidades.
El foro, que tendrá participación directa de profesionales de la República de China (Taiwán), se desarrollará en el Banco Central del Paraguay (BCP) los días lunes y martes de la próxima semana, de 10:00 a 16:00. Las inscripciones están disponibles en las redes sociales de la universidad politécnica.
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Necesidad del factor técnico
“Queremos poner dentro de la agenda pública, todo lo relacionado a la importancia tecnológica en todas las áreas de conocimiento y también en el desarrollo de una industria local, en el sector tecnológico”, subrayó el rector de la UPTP.
Duarte señaló que, aprovechando la estabilidad económica de la nación y los principales motores financieros, se busca incorporar más tecnología en todos los sectores, para que así la productividad y el valor agregado sea mayor. Esto tomando como base el propio desarrollo integral de Taiwán, a través de la tecnología.
“Paraguay necesita gente técnica, necesitamos dar un vuelco hacia lo tecnológico, con más gente apasionada en el área. Esto si queremos empezar a competir a nivel mundial; si queremos iniciar un desarrollo económico más acelerado, necesitamos transitar en el terreno tecnológico”, afirmó.
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PNUD: 49 años apoyando el desarrollo del Paraguay
José Vicente Troya
Representante Residente del PNUD en Paraguay
El desarrollo del Paraguay tiene rostros, y esta vez, son los de Juan, Rosa, Diego y Camila, una familia que habita en un rincón del país.
El desarrollo comienza en su comunidad. Juan, jubilado y abuelo, suele sentarse por las tardes en la plaza de su barrio y comentar que su ciudad ya no es la misma de antes. Hoy crece con más orden, cuida mejor sus recursos y planifica su futuro.
Y eso no es casualidad. Actualmente, 81 municipios del país cuentan con un Plan de Ordenamiento Urbano y Territorial. De ellos, 48 recibieron acompañamiento del PNUD, con la participación de más de 7.700 personas, en un trabajo conjunto con el MADES, el MEF y gobiernos locales. Detrás de esas cifras hay comunidades más preparadas para los desafíos que enfrentan día a día.
Su hija Rosa nota esos cambios de otra manera. Cada vez que necesita hacer un trámite o recibir una respuesta del Estado, espera que sea rápida y sencilla. Muchas veces lo es.
Detrás de esa agilidad están iniciativas como Innovadores Públicos, impulsada junto al Conacyt, el BID y el Instituto Nacional de la Administración Pública del Paraguay (INAPP) del MEF. Desde 2022, más de 200 servidores públicos participaron en el programa, que impulsó 40 soluciones y 20 pilotos para mejorar la gestión estatal.
También se apoyó a fortalecer los servicios de la Corte Suprema de Justicia y del Indi a través de sus planes estratégicos, así como la transformación digital del Infona, para mejorar la gestión forestal basada en evidencia. Rosa se enorgullece de que quienes requieran de estos servicios obtengan una respuesta eficiente.
En la misma casa vive Diego, hijo de Rosa. Hace tiempo tiene una idea en la cabeza y sueña con convertirla en un negocio propio. Como miles de jóvenes paraguayos, necesita orientación para dar el primer paso.
Diego está participando de Jahave, una iniciativa liderada por el Ministerio de Desarrollo Social y el MIC que, con apoyo del PNUD, que capacitó a 80 promotores socioeconómicos del programa Tenonderã de 12 departamentos, para el acompañamiento a emprendedores.
Diego también encuentra apoyo en la Red Paraguay Emprende, liderada por la Dirección Nacional de Emprendedurismo del MIC, que reúne a 50 instituciones públicas y privadas para fortalecer el ecosistema emprendedor nacional.
Y luego está Camila, sobrina de Rosa. Estudia Derecho y sueña con que más mujeres lideren. Por ello, participa del Diplomado en Género y Políticas Públicas, impulsado junto al Ministerio de la Mujer, la Unae y Flacso Paraguay. Desde 2022, ya formó a 158 profesionales y actualmente desarrolla su quinta edición con 45 participantes más, entre ellos, Camila.
Al mirar a esta familia entendemos algo simple: el desarrollo ocurre cuando una ciudad se planifica mejor, una institución responde más rápido, un emprendimiento encuentra oportunidades y una mujer amplía sus posibilidades de liderar.
Tras 49 años de trabajar junto al Paraguay, esa sigue siendo la esencia del PNUD: acompañar procesos que mejoran la vida de las personas. Porque detrás de cada cifra hay una familia, un sueño y un futuro que se hace posible.
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Foxconn explora inversiones en IA en Paraguay tras reunión con el embajador Iván Lee
Paraguay sigue posicionándose en el radar de una de las mayores empresas tecnológicas del mundo. Foxconn, cuyo nombre corporativo es Hon Hai Technology Group, un gigante tecnológico taiwanés, llegó al país para explorar oportunidades de inversión en inteligencia artificial.
En ese contexto, el embajador de la República de China (Taiwán), Iván Lee, recibió recientemente a una delegación de representantes de esta firma asiática, líder mundial en manufactura electrónica, que visitó Paraguay para explorar oportunidades de inversión en inteligencia artificial.
A través de las redes sociales de la sede diplomática en Asunción, informaron que la firma Foxconn ya había advertido años atrás sobre la necesidad de formar talento especializado, por lo que señaló que desde entonces, la Universidad Politécnica Taiwán-Paraguay (UPTP) se convirtió en parte de esa apuesta por el capital humano.
“Hace algunos años, desde Foxconn nos señalaban que, para atraer inversiones de alta tecnología, Paraguay necesitaba ingenieros de primer nivel y con dominio del inglés. Esa visión fue uno de los impulsos para la creación de la Universidad Politécnica Taiwán-Paraguay (UPTP). Hoy, la historia dio una vuelta: Foxconn vino a conocer Paraguay porque existe un interés real en explorar oportunidades de inversión”, informaron desde la embajada de Taiwán.
Destacan además que el interés de Foxconn en Paraguay marca un nuevo escenario para el desarrollo tecnológico en el país, ante el avance de la multinacional taiwanesa que ha comenzado a explorar las oportunidades de inversión en inteligencia artificial que ofrece el Paraguay. “Con la tecnología y experiencia de Taiwán, los recursos naturales y el talento joven de Paraguay, podemos construir juntos algo grande”, concluye el comunicado.
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Financiamiento inclusivo que se transforma en desarrollo
José Vicente Troya
Representante Residente del PNUD en Paraguay
Detrás de cada emprendimiento que crece, cada empresa que invierte y cada familia que progresa, hay un factor clave: el acceso al financiamiento, y el desafío de que esa oportunidad llegue a más personas.
Los bancos nacionales de desarrollo cumplen un rol estratégico en que ese reto se vuelva realidad: movilizan inversiones, reducen riesgos y corrigen brechas de financiamiento en sectores prioritarios. Según el informe El rol de la banca pública de desarrollo en escalar las finanzas sostenibles (PNUD, 2022), estas instituciones administran más de USD 23 billones en activos y representan entre el 10 % y el 12 % de la inversión anual global.
La experiencia paraguaya de la Agencia Financiera de Desarrollo (AFD) demuestra cómo la banca de desarrollo puede ampliar oportunidades y dinamizar al sector privado a nivel local.
Un ejemplo concreto es el proceso de modernización impulsado en el Fondo de Garantías del Paraguay (FOGAPY), instrumento financiero desarrollado para mejorar el acceso al crédito de las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes) y empresas intermedias formalizadas, las cuales, de acuerdo al Ministerio de Industria y Comercio, representan el 98 % del ecosistema empresarial y generan el 70 % del empleo formal en Paraguay.
Esta iniciativa busca fortalecer la gestión de riesgos, optimizar procesos y ampliar el acceso al financiamiento para sectores con mayores restricciones crediticias, buscando ampliar el universo de beneficiarios y contribuir al cierre de brechas históricas.
De acuerdo a un estudio publicado por el PNUD en el 2022, las mujeres son, globalmente, una de las poblaciones afectadas por estas brechas de acceso: son propietarias del 30% de las Mipymes formales, de las cuales el 70 % carece de financiamiento para crecer, generando una brecha anual cercana a USD 300.000 millones.
En este contexto cobra especial relevancia la incorporación de la AFD al Programa del Sello de Igualdad de Género para Instituciones Financieras Públicas (SIG-IF), impulsado por CAF y el PNUD. Con ella la institución demuestra su compromiso con una igualdad de género tanto en su estructura y procesos de toma de decisión, como en su oferta de productos y su rol para apoyar el avance hacia un acceso igualitario al crédito y los productos financieros.
La experiencia regional demuestra el potencial de este enfoque. En Argentina, la implementación del SIG-IF permitió desarrollar líneas de crédito y productos financieros para mujeres, beneficiando a más de 3.000 empresas lideradas por ellas.
“Cerrar brechas de financiamiento no es solamente una cuestión de inclusión: es una estrategia de desarrollo. Como banca de desarrollo, nuestro desafío es transformar esas brechas en oportunidades para que más mujeres puedan invertir, emprender, crecer y contribuir al desarrollo del Paraguay”, sostuvo Stella Guillén, presidenta de la AFD.
La Estrategia Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) recientemente presentada, constituye un hito para la ampliación del acceso y uso efectivo de servicios financieros en Paraguay. Desde nuestra experiencia global en financiamiento sostenible e inclusivo, seguiremos acompañando a aliados como la AFD en el fortalecimiento de soluciones que permitan que más Mipymes, sobre todo aquellas lideradas por mujeres, accedan al crédito, desarrollen proyectos y contribuyan al desarrollo del Paraguay.
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Paraguay frente a la nueva oportunidad de dar un salto en su desarrollo productivo
- Por Jorge Duarte
- Rector de la Universidad Politécnica Taiwán Paraguay
¿Hay alguna forma de que la economía paraguaya se desarrolle a un ritmo superior al que lo viene haciendo en las últimas décadas? ¿Qué necesitamos para incursionar definitivamente en sectores tecnológicos que agreguen mayor valor a nuestros productos y servicios, y así entrar de lleno en la economía del conocimiento? La respuesta está más cerca de lo que imaginamos, y tiene que ver con algo que hoy exportamos casi sin procesar: nuestra energía.
Uno de los grandes problemas al que enfrenta la economía paraguaya para lograr su desarrollo económico es su mediterraneidad. No contar con acceso a costas marítimas incrementa los costos logísticos del comercio y genera barreras para la conexión con otros mercados y la integración a cadenas logísticas globales. Además, nuestro mercado interno, con una población de poco más de seis millones de habitantes, no tiene cómo competir con los mercados de más de 250 millones de habitantes que conforman las poblaciones de Argentina y Brasil. Adicionalmente, tenemos una baja inversión en capital humano avanzado y por eso grandes sectores con baja productividad y salarios.
Esa trampa de la mediterraneidad puede solucionarse con la estrategia de Suiza, país también mediterráneo, pero que decididamente ha elegido volcar sus capacidades productivas a la generación de productos y servicios de gran valor agregado. Manufactura de relojes de alta gama, instrumentos médicos de precisión, armamento, industria químico-farmacéutica; además de la generación de servicios confiables como su sistema bancario. Con la estrategia manufacturera suiza, los costos logísticos se diluyen atendiendo al gran valor agregado y la calidad de sus productos. La esencia de la estrategia tiene dos factores: inversiones en capital humano avanzado y capital físico orientado a la incorporación de tecnología.
Adoptar ese camino de desarrollo requeriría de mucho tiempo de implementación si nuestro país quisiera transitarlo; sin embargo, Paraguay está en las mejores condiciones actuales de romper con esa regla y lograr un salto exponencial en su trayectoria de desarrollo. Esto es así gracias a la oportunidad de desarrollar el sector de los datacenters para la inteligencia artificial. La idea es convertir nuestro excedente de energía en capacidad de procesamiento de datos. La diferencia es trascendental, ya que la simple exportación de energía no conlleva el desarrollo de ningún otro sector económico interno; es una política rentista en la que no existen spillovers hacia otros sectores. En cambio, el uso de nuestra energía para ofrecer procesamiento de datos de altísima capacidad abre oportunidades únicas, ya que la oferta en el resto del mundo es escasa, la complejidad del sector es grande y por eso el valor agregado generado es alto, con precios acordes y con externalidades positivas como spillovers hacia otros sectores productivos ya maduros en el país. Al final, en los costos del servicio no existen los logísticos, por lo que las barreras de la mediterraneidad se evaporan. Es una estrategia de desarrollo superadora a la suiza.
Estas externalidades positivas tienen al menos tres canales: la oportunidad de incrementar la productividad de los sectores productivos tradicionales, la capacidad de atraer mayor inversión tecnológica desde el extranjero y la generación de incentivos para la formación y capacitación de nuestra población en STEM. Usar la capacidad de procesar datos con la inteligencia artificial para nuestros sectores productivos tradicionales es una oportunidad única. Imaginémonos un sector ganadero digitalizado. Existe una compañía en neozelandesa que desarrolló un collar para el ganado vacuno que mide una serie de datos biométricos y fisiológicos del animal, y de las condiciones externas donde éste se mueve, así como su geolocalización. Además, está disponible la tecnología de evaluación de la calidad y densidad de la pastura por parcela. De este modo, asociando los datos del animal con los de su entorno, se pueden construir modelos predictivos de eficiencia de cría y engorde, reduciendo los costos de la hacienda, además de tener identificado el movimiento del ganado para reducir la proliferación de enfermedades y contener rápidamente brotes epidemiológicos. En la actividad agrícola, el uso de sensores de suelo y el monitoreo de imágenes desde drones, con tecnología para identificar el ritmo de crecimiento del cultivo, la necesidad de riego y la presencia de plagas, genera un caudal de datos que, procesado a través de la inteligencia artificial, redundará en cultivos más productivos. De igual forma, la digitalización de todo el sistema eléctrico nacional —desde la generación, pasando por la transmisión, distribución y comercialización— tendrá el potencial de ser analizada por la inteligencia artificial para generar eficiencia energética y por eso ahorros en el sistema. De este modo, el desarrollo del sector de datacenters para IA acelerará todo nuestro sistema productivo con ganancias de largo plazo.
El segundo canal es la capacidad de atraer inversión tecnológica extranjera de una magnitud que Paraguay difícilmente lograría por otras vías. Las grandes compañías globales de inteligencia artificial buscan hoy, ante todo, dos insumos escasos: energía limpia y abundante, y estabilidad para instalar infraestructura crítica. Paraguay, con su matriz eléctrica prácticamente cien por ciento renovable y su excedente de generación hidroeléctrica, ofrece exactamente lo que ese mercado global demanda y no encuentra con facilidad. Cada datacenter que se instala arrastra consigo proveedores especializados, empresas de mantenimiento de infraestructura crítica, servicios de ciberseguridad y una cadena de contratistas que hoy no existe en el país. Esa cadena de valor, una vez instalada, queda disponible para el resto de la economía, elevando el estándar tecnológico con el que operan también nuestras industrias tradicionales.
El tercer canal, quizás el más determinante para el futuro del país, es el incentivo que este nuevo sector genera para la formación de capital humano en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas. Ningún datacenter, ninguna cadena de proveedores tecnológicos ni ninguna digitalización del agro o del sistema eléctrico se sostiene sin ingenieros capaces de diseñarla, operarla y hacerla evolucionar. Aquí es donde la universidad tiene una responsabilidad ineludible. La Universidad Politécnica Taiwán Paraguay fue concebida precisamente para atender esa necesidad: formar los ingenieros que el país necesitará para sostener este salto de desarrollo. Su vínculo con la Universidad Nacional de Taiwán de Ciencias y Tecnología, una de las instituciones de referencia en Asia en formación de ingeniería y tecnología aplicada, nos permite traer al país programas académicos, capacidades docentes y vínculos de cooperación estratégicos. Más allá de dictar clases, se trata de construir, junto a la industria, un centro de referencia de soluciones tecnológicas aplicadas a los sectores productivos del país, donde los desafíos reales de nuestras empresas se conviertan en proyectos de investigación aplicada y en oportunidades de formación práctica para nuestros estudiantes.
Paraguay tiene frente a sí una oportunidad que rara vez se presenta en la historia económica de un país: la posibilidad de saltar etapas de desarrollo aprovechando un recurso que hasta ahora solo exportábamos como materia prima. Convertir energía en procesamiento de datos, y procesamiento de datos en productividad para el campo, la industria y los servicios, es una apuesta que puede transformar la trayectoria económica del país en una sola generación. Pero esa transformación no ocurrirá sola: requiere instituciones dispuestas a formar, desde ya, a los ingenieros y técnicos que la sostendrán. Ese es el compromiso que asumimos desde la Universidad Politécnica Taiwán Paraguay con el futuro del país.