Desde el Ministerio de Relaciones Exteriores destacaron un logro importante de la Presidencia Pro Tempore de Paraguay, durante la ronda de reuniones de las Comisiones Nacionales de Refugiados del Mercosur y Estados Asociados; en ella fue aprobado el texto de Memorándum de Entendimiento entre el bloque regional y el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur).
Informaron que esto permitirá constituirse en un acuerdo entre las Conares del Mercosur y el Acnur en materia de cooperación técnica internacional en la protección de personas repatriadas, la prevención y reducción y la protección de las personas apátridas y otras necesitadas de protección internacional. El documento firmado será elevado a las instancias correspondientes del Mercosur para el tratamiento respectivo, en julio próximo.
Le puede interesar: Senadores buscan retomar proyecto de ley de protección a periodistas
Otro logro que se destaca es la aprobación de la Declaración de Interés del Proceso de Cartagena + 40, que se constituye en un foro multilateral, en el cual los países de América Latina trabajan conjuntamente hacia la adopción de un nuevo plan estratégico regional, con motivo del 40 aniversario de la Declaración de Cartagena sobre Refugiados (1984-2024).
Las Comisiones Nacionales de Refugiados y Similares del Mercosur y Estados Asociados se reunieron días atrás en Asunción. La ocasión fue propicia para que las delegaciones realicen sus respectivas presentaciones de estadísticas de refugiados y solicitantes de refugio.
Además, se realizaron repasos de la aplicabilidad de principios y normas del Derecho Internacional de DD.HH. y de los Refugiados y se planteó la actualización de normativas en el marco de desplazados de personas como consecuencia de los desastres ambientales ocasionados por el cambio climático que afecta diversos territorios del planeta.
Siga informado con: Venta de energía en Brasil expandirá oferta nacional, dijo Santiago Peña
Dejanos tu comentario
Patrimonio cultural: lo que Paraguay está a tiempo de no perder
Entre el crecimiento urbano, globalización y cambios culturales, el desafío ya no es solo preservar el patrimonio, sino evitar que desaparezca silenciosamente.
Cada 27 de abril, Paraguay conmemora el Día del Patrimonio Cultural. Pero más allá de la fecha, la discusión de fondo es qué parte del país sigue viva en su identidad y cuál está en riesgo de desaparecer.
El patrimonio cultural no se limita a monumentos o sitios históricos. También incluye tradiciones, saberes, expresiones artísticas y formas de vida que se transmiten de generación en generación. Es, en esencia, lo que define la identidad de un país.
Sin embargo, ese patrimonio no es estático. Y hoy enfrenta presiones concretas con el avance de las ciudades, los cambios en los hábitos de consumo y la influencia global que están reconfigurando la forma en que se vive y se transmite la cultura.
En ese contexto, el riesgo no siempre es visible, ya que no se trata solo de la pérdida de edificios históricos, sino de algo más profundo: de tradiciones que dejan de practicarse, de oficios que no encuentran relevo, de saberes que no se documentan.
La pérdida del patrimonio suele ser silenciosa, progresiva y, muchas veces, irreversible. El patrimonio cultural también tiene un valor económico que suele subestimarse.
Sectores como el turismo, la gastronomía, la artesanía, y las industrias creativas, dependen directamente de ese capital cultural. Cuando se preserva y se pone en valor, el patrimonio no solo fortalece la identidad, sino que genera oportunidades, empleo y desarrollo local.
Pero para que eso ocurra, debe dejar de verse como algo decorativo y empezar a entenderse como un activo estratégico. La conmemoración del Día del Patrimonio Cultural tiene un objetivo claro, el de generar conciencia.
Sin embargo, el desafío es avanzar hacia una gestión más activa: proteger, documentar, transmitir, integrar al desarrollo. Es decir, pasar de la intención a la acción.
En un escenario de transformación constante, Paraguay enfrenta una tensión inevitable, el cómo crecer sin perder aquello que lo hace único.
El patrimonio cultural no es solo memoria. Es también presente y futuro, y en esa ecuación, el tiempo juega un rol clave, porque en muchos casos, lo que no se protege hoy, mañana ya no está.
Dejanos tu comentario
Paraguay, imán del capital brasileño
Por: Alba Delvalle
Una serie de empresas consultan cada semana cómo instalarse en el país, atraídas por costos, talento y su posición estratégica como puerta de entrada al mercado sudamericano.
El interés de empresas brasileñas por instalarse en Paraguay dejó de ser una premisa para convertirse en un flujo constante de consultas, proyectos en evaluación y, en algunos casos, inversiones en marcha. Lo que décadas atrás era una oportunidad poco explorada, hoy empieza a consolidarse como una estrategia concreta de expansión regional.
En ese proceso, actores como TOTVS, firma tecnológica con presencia en Paraguay, Brasil y Bolivia, están cumpliendo un rol silencioso pero clave: acompañar a empresas en su desembarco, integración operativa y comprensión de los negocios a nivel local.
“Todas las semanas recibimos entre tres y cuatro consultas de empresarios interesados en Paraguay”, expresa Emerson Wagner, quien lleva más de dos décadas vinculado al desarrollo de negocios en la región. Estas indagaciones reflejan una tendencia más amplia, de que decenas o incluso cientos de empresas evalúan al país como destino.
Pero lo interesante no es solo el volumen, sino el tipo de consulta, ya que, según el referente, ya no se trata de un interés exploratorio superficial, sino de empresarios que buscan entender cómo abrir operaciones, qué estructura necesitan y de qué manera pueden escalar desde Paraguay hacia otros mercados.
Es decir, el país empieza a posicionarse como algo más que un destino de inversión puntual, y se configura más bien como una plataforma de expansión. Paraguay aparece como el primer paso en su proceso de internacionalización, debido a la cercanía geográfica, la afinidad cultural y un entorno operativo accesible.
Pero el verdadero diferencial está en lo que ocurre después, comenta Emerson, ya que, desde Paraguay, las industrias pueden proyectarse hacia economías como Argentina, Bolivia o Chile, aprovechando una ubicación estratégica y una estructura de costos más competitiva. Esa combinación convierte al país en una especie de “zona de aterrizaje” para operaciones regionales.
“El empresario llega por los impuestos o la maquila, pero se queda por todo lo demás”, remarca el directivo. Esa “segunda capa” de ventajas es la que termina consolidando la decisión, por las ventajas competitivas del país como la disponibilidad de mano de obra joven que contrasta con un mercado laboral más saturado en Brasil.
A esto se suman costos energéticos competitivos y una infraestructura que, según el ejecutivo, suele sorprender a quienes llegan por primera vez. Asimismo, el contexto regional juega su papel, pues Brasil que concentra cerca de la mitad del PIB de América del Sur, enfrenta desafíos propios como mayor competencia interna, costos más elevados y dificultades para encontrar recursos humanos disponibles en ciertos sectores.
Ese escenario empuja a las empresas a mirar más allá de sus fronteras en busca de eficiencia y crecimiento, y Paraguay aparece entonces como una extensión natural. El interés se concentra principalmente en el sector industrial, donde el país ofrece condiciones particularmente atractivas para proyectos orientados a la producción y exportación como la Ley de Maquila, uno de los principales catalizadores.
Pero Wagner comenta que las empresas evalúan también la logística, el acceso a mercados, la estabilidad macroeconómica y la posibilidad de operar con estructuras más livianas. Punto en el que compartió la intención de una firma que podría generar inversiones de USD 200 millones para la instalación de una planta industrial vinculada a la producción textil.
Aunque el desembarco no es automático, aclara, y que uno de los factores clave que determinan si una inversión se concreta o no es la capacidad de generar conexiones locales. “El empresario brasileño necesita aliados en Paraguay”, explica. Desde el conocimiento del marco regulatorio hasta el acceso al sistema financiero o la articulación con actores del sector público, lo que será determinante para transformar el interés en inversión real.
Ahí es donde aparecen oportunidades como las misiones empresariales, que buscan precisamente acortar esa distancia. La reciente llegada de una delegación de 40 empresarios brasileños al país tuvo ese objetivo: generar vínculos, entender el mercado y avanzar en oportunidades concretas. En ese ecosistema, empresas tecnológicas como TOTVS operan como facilitadores. Más allá de su core de negocio, que es el desarrollo de sistemas de gestión empresarial (ERP), su rol se amplía a la integración operativa de compañías que desembarcan en nuevos mercados.
A través de plataformas como su sistema integrado, las empresas pueden centralizar información contable, financiera, productiva y comercial, independientemente del país en el que operen. Esto no solo mejora la eficiencia, sino que reduce la incertidumbre en procesos de expansión, comentó.
En un entorno en el que la información en tiempo real es clave, contar con visibilidad sobre toda la operación se vuelve un factor crítico, tendencia acelerada en los últimos tres años, y todo indica que no es coyuntural. La combinación de factores internos en Brasil y ventajas estructurales en Paraguay, está generando un punto de inflexión.
Tal es así que, más que una ola puntual de interés, se trata de un cambio en la lógica de expansión empresarial en la región, y Paraguay está dejando de ser una opción periférica para convertirse en una pieza estratégica.
Y aunque el volumen de inversiones concretadas todavía está en proceso de maduración, el dato más relevante ya está sobre la mesa: el país no solo está siendo observado, sino activamente evaluado como base de operaciones, concluye Wagner.
Dejanos tu comentario
Resaltan agenda impulsada por el país para integrar a la cadena productiva
Riquelme señaló que Paraguay debe formar parte del encadenamiento productivo de Argentina y Brasil.
El medio internacional Infobae se hizo eco de la agenda impulsada por el ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, en Argentina, quien recorrió con una delegación nacional los puertos en Rosario y se reunió con empresarios del país vecino para dar a conocer la estrategia de inserción en el Mercado Común del Sur (Mercosur) basada en incentivos fiscales, ordenamiento industrial y energía abundante. En declaraciones brindadas al portal de noticias, Riquelme señaló que Paraguay debe formar parte del encadenamiento productivo de Argentina y Brasil, dejando de ser un socio comercial pasivo dentro del bloque para convertirse en un eslabón activo de la cadena productiva de la región.
La apertura observada hoy de Argentina hacia el Mercosur no se había visto en los últimos 20 años. “Para nosotros es estratégico y clave que Argentina continúe con esta política de apertura comercial hacia sus socios del bloque”, consideró.
Sumado a ello, enfatizó que el interés del empresariado argentino en asociarse con Paraguay ha crecido y no con el fin de trasladar empresas, sino de optimizar costos mediante el encadenamiento productivo. “Dentro del Mercosur, creemos que Paraguay debería ser el socio más estratégico de Argentina, y Argentina el de Paraguay. Esa previsibilidad de un mercado argentino abierto es muy importante para la evolución de la industria paraguaya, y la previsibilidad es el mejor amigo de la inversión y los empresarios. Hoy la balanza comercial de Paraguay con el Mercosur es positiva en USD 1.300 millones. Pero si uno mira la balanza de productos manufacturados, sacando soja y energía eléctrica, es negativa en USD 3.000 millones. Eso no condice con la realidad: el tamaño del mercado está por fuera de Paraguay”, comentó Riquelme.
INCENTIVOS
Entre los incentivos que ofrece nuestro país, destacó el régimen de maquila, que grava un 1 % la generación de valor agregado para exportación, el régimen de inversiones que habilita la importación de maquinaria sin aranceles ni impuesto al valor agregado (IVA) y la ley de ensamblaje de bienes tecnológicos, que permite importar componentes asiáticos para ensamblar productos con origen Mercosur. A su vez, destacó que la estabilidad macroeconómica constituye uno de los pilares centrales de la política paraguaya. “Paraguay tuvo una inflación promedio del 4 % en los últimos cuatro años, el año pasado crecimos casi el 7 %. La estabilidad del tipo de cambio también es destacable: tenemos el mismo tipo de cambio con el dólar que hace 20 años”, dijo.
Concluyó en que “mediante la política regionalizada se busca establecer una base de crecimiento inicial y, posteriormente, expandirnos hacia otros mercados”. Es así que además de profundizar la integración regional, Paraguay impulsa la diversificación de mercados, apuntando a Asia y Estados Unidos. “En Asia, el país ha conseguido habilitaciones para exportar proteína vacuna, porcina y aviar a Filipinas, Vietnam, Malasia, Indonesia y Singapur”, subrayó.
Dejanos tu comentario
Destacan agenda impulsada por Paraguay para integrarse a la cadena productiva regional
El medio internacional Infobae se hizo eco de la agenda impulsada por el ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, en Argentina, quien recorrió con una delegación nacional los puertos en Rosario y se reunió con empresarios del país vecino para dar a conocer la estrategia de inserción en el Mercado Común del Sur (Mercosur) basada en incentivos fiscales, ordenamiento industrial y energía abundante.
En declaraciones brindadas al portal de noticias, Riquelme señaló que Paraguay debe formar parte del encadenamiento productivo de Argentina y Brasil, dejando de ser un socio comercial pasivo dentro del bloque para convertirse en un eslabón activo de la cadena productiva de la región.
La apertura que observada hoy de Argentina hacia el Mercosur no se había visto en los últimos veinte años. “Para nosotros es estratégico y clave que Argentina continúe con esta política de apertura comercial hacia sus socios del bloque”, consideró.
Sumado a ello, enfatizó que el interés del empresariado argentino en asociarse con Paraguay ha crecido y no con el objetivo de trasladar empresas, sino de optimizar costos mediante el encadenamiento productivo. “Dentro del Mercosur, creemos que Paraguay debería ser el socio más estratégico de Argentina, y Argentina el de Paraguay. Esa previsibilidad de un mercado argentino abierto es muy importante para la evolución de la industria paraguaya, y la previsibilidad es el mejor amigo de la inversión y los empresarios”, puntualizó.
“Hoy la balanza comercial de Paraguay con el Mercosur es positiva en 1.300 millones de dólares. Pero si uno mira la balanza de productos manufacturados, sacando soja y energía eléctrica, es negativa en 3.000 millones de dólares. Eso no condice con la realidad: el tamaño del mercado está por fuera de Paraguay”, comentó Riquelme.
Incentivos
Entre los incentivos que ofrece nuestro país, destacó el régimen de maquila, que grava un 1 % la generación de valor agregado para exportación, el régimen de inversiones que habilita la importación de maquinaria sin aranceles ni Impuesto al Valor Agregado (IVA) y la ley de ensamblaje de bienes tecnológicos, que permite importar componentes asiáticos para ensamblar productos con origen Mercosur.
A su vez, destacó que la estabilidad macroeconómica constituye uno de los pilares centrales de la política paraguaya. “Paraguay tuvo una inflación promedio del 4 % en los últimos cuatro años, el año pasado crecimos casi el 7 %. La estabilidad del tipo de cambio también es destacable: tenemos el mismo tipo de cambio con el dólar que hace veinte años”, dijo.
El ministro concluyó en que “mediante la política regionalizada se busca establecer una base de crecimiento inicial y, posteriormente, expandirnos hacia otros mercados". Es así que además de profundizar la integración regional, Paraguay impulsa la diversificación de mercados, apuntando a Asia y Estados Unidos. “En Asia, el país ha conseguido habilitaciones para exportar proteína vacuna, porcina y aviar a Filipinas, Vietnam, Malasia, Indonesia y Singapur”, subrayó.
Lea más: Gilberto Ozorio: “Paraguay se mantiene competitivo en las grandes ligas”