El Poder Ejecutivo promulgó la Ley N.° 7263 que crea la Universidad Rural del Paraguay, según la publicación de la Gaceta Oficial del 16 de abril. Se trata de una institución de formación de profesionales, un proyecto que fue impulsado por la Asociación Rural del Paraguay (ARP).
“¡Desde el inicio de nuestra gestión este fue un objetivo! ¡Cumplimos! El Poder Ejecutivo promulgó la Ley N.° 7263 que crea la Universidad Rural del Paraguay. Esta institución de formación de profesionales es un proyecto de la ARP“, expresó Pedro Galli, presidente del gremio ganadero a través de la red social X.
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La ley promulgada consta de un artículo, y otro de forma, que establece: “Créase la Universidad Rural del Paraguay, entidad de gestión privada que se regirá por la presente ley y adecuará su funcionamiento a lo establecido en el artículo 79 de la Constitución, la Ley N.° 4995/2013 De Educación Superior y demás normas pertinentes que le sean aplicables a su naturaleza de universidad”.
La argumentación del proyecto, presentado por varios senadores, refiere que la gestión de la universidad estará a cargo de la Asociación Rural del Paraguay, entidad con 138 años de vida institucional, la más antigua del país y que en este ámbito educativo ha incursionado a través del funcionamiento del Instituto Superior Rural del Paraguay, que ejecuta varias actividades académicas de extensión y capacitación permanente, la cual funciona en la ciudad de Mariano Roque Alonso, en un predio de 23 hectáreas.
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Ven difícil desarrollo de mercado de carne de burro en el país, pese a iniciativa en Argentina
Teniendo en cuenta la reciente iniciativa de un productor argentino que decidió incursionar en la comercialización de carne de burro en su país, desde la Asociación Rural del Paraguay (ARP) señalaron que se trata de una proteína de origen mamífero que desde el punto de vista técnico, es apta para el consumo humano, aunque con escasas probabilidades de consolidarse como un mercado en Paraguay.
Así lo indicó Mario Apodaca, vicepresidente primero del gremio, quien en contacto con La Nación/Nación Media explicó que las carnes provenientes bovinos, porcinos, ovinos, caprinos y equinos hoy son las más apetecibles, aunque en países como Francia la proteína equina también es consumida.
No obstante, sostuvo que el desarrollo de un mercado específico para la carne de burro sería difícil en el país, principalmente por factores culturales y por la preferencia del consumidor hacia otras proteínas ya consolidadas, como la carne bovina, porcina, ovina y caprina, cuyas cadenas productivas están más desarrolladas y posicionadas tanto a nivel local como internacional.
“Seguramente el productor encontró ciertas ventajas en la producción animal, pero no creo que le alcance a la calidad de la carne bovina, pero puede ser tranquilamente consumida. Sin embargo, es una proteína roja más que se puede consumir”, aseguró.
Destacó que en Paraguay existe aún un amplio potencial de crecimiento en especies tradicionales como la carne porcina, así como en alternativas como la producción avícola y la piscicultura, que vienen ganando espacio en el mercado nacional. “Difícilmente se instale mientras que haya todavía mucho potencial en las diferentes carnes que existen. La carne porcina tiene todavía mucho espacio por crecer, la bovina acaparó el mercado”, acotó a LN/NM.
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Por último, consideró que su introducción comercial enfrentaría importantes barreras de aceptación, lo que además limitaría su viabilidad como producto de consumo masivo en el país, aunque no descartó que en el país se pueda estar consumiendo actualmente este tipo de carne, sin ningún tipo de control o identificación.
Caso en argentina
Recientemente en el vecino país, el productor rural de la localidad de Punta Tombo, Chubut, Julio Cittadini, lanzó un emprendimiento denominado “Burros Patagones”, con el que comenzó a comercializar cortes de carne de burro a unos 7.500 pesos el kilo, con el objetivo de romper tabúes en torno a su consumo y diversificar la producción en un contexto de crisis para el sector ganadero local.
Según el productor, la carne de burro posee características nutricionales y organolépticas similares a la carne vacuna, por lo que consideró que podría posicionarse en el mercado a medida que aumente su producción. Además, el emprendimiento contempla la posibilidad de expandirse hacia la exportación de ejiao, una gelatina obtenida del cuero de burro con creciente demanda en la medicina tradicional china.
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Precios firmes, rentabilidad en duda
Por: Alba Delvalle
Con mercados internacionales dinámicos y mayor demanda por carne paraguaya, el negocio ganadero enfrenta desequilibrios internos como costos, tipo de cambio, financiamiento y reglas de juego que condicionan su crecimiento. Martín Filártiga, secretario general de la ARP, analiza el momento del sector y los desafíos para recuperar competitividad.
Para el secretario general de la Asociación Rural del Paraguay (ARP), la ganadería paraguaya atraviesa un escenario dual, ya que, por un lado, se beneficia de precios internacionales firmes y una demanda global creciente en especial con Estados Unidos, uno de los mercados más activos. Y por el otro, enfrenta desajustes internos que impactan directamente en la rentabilidad del productor.
“Hoy tenemos una situación, que el precio final del ganado está dolarizado, mientras que gran parte de los costos, especialmente la reposición, están en guaraníes. Además de la caída del dólar, que golpea la rentabilidad”, expresa. A este contexto agrega la falta de previsibilidad, tanto por factores climáticos como por la volatilidad cambiaria, lo que dificulta la planificación del negocio.
En paralelo, surgen preocupaciones institucionales, por la posibilidad de levantar la vacunación contra la fiebre aftosa, que genera incertidumbre en el sector, desplazando otros temas estratégicos como la reglamentación del dressing o la creación de un instituto de promoción de la carne.
“Seguimos siendo tomadores de precios dentro de la cadena, al igual que el consumidor, lo que nos deja en una posición de vulnerabilidad”, señala. Y uno de los principales efectos de este escenario es la caída del hato ganadero, debido a la falta de rentabilidad sostenida.
Detalla que entre 2018 y 2024, ocho de cada diez ganaderos perdieron plata, y que hoy el sector está mucho más endeudado, con un sistema financiero que absorbe parte importante de una renta que además se redujo. “Si antes pagabas una deuda vendiendo una vaca, hoy necesitás dos”, grafica Martín.
Con una ambiciosa meta nacional de alcanzar 20 millones de cabezas, el referente alega que antes de pensar en crecer, se debe frenar la caída del hato. Para esto se requiere varios años de bonanza y reglas claras, y si bien, el potencial productivo del país es indiscutible, el crecimiento no se dará sin condiciones adecuadas, dice.
A nivel productivo, el sector avanzó en tecnología, genética y manejo, con mejoras en eficiencia. Sin embargo, advierte que no se puede exigir más sin resolver la ecuación económica. “Sin margen no hay inversión, y sin inversión no hay crecimiento”, remarca. En cuanto a herramientas disponibles, Martín reconoce que existen opciones financieras, pero no están alineadas con la realidad del negocio.
“Necesitamos plazos más largos y tasas más razonables. Con tasas de dos cifras en guaraníes, el sistema financiero se queda con gran parte de la renta”, comenta. En este punto es que decisiones clave como la retención de vientres, que es fundamental para aumentar el stock, se vuelven difíciles de sostener, dice.
Pese a este escenario, el referente del gremio destaca el impacto positivo que puede tener el fortalecimiento del sector. “Cuando hay mejores condiciones, el productor invierte más, produce más y eso se traduce en mayor oferta. Hay más carne disponible para el mercado interno”, explica. Tal es así que, el crecimiento ganadero no solo beneficia al productor, sino también al consumidor y a la economía en general.
La apertura de mercados es un factor clave, pues permite mejorar precios, diversificar riesgos y posicionar mejor la carne paraguaya. Sin embargo, el desafío está en que esos beneficios lleguen efectivamente al productor. “Si no se reflejan en la base de la cadena, no generan incentivo real para invertir”, sostiene.
Y de cara al futuro, la mirada está puesta en avanzar con destinos estratégicos, como lograr una cuota propia en Estados Unidos, mejorar el acceso al mercado europeo dentro del cupo Mercosur y concretar la apertura de México. A esto se suman oportunidades en Asia, especialmente en Corea y Japón. Para Martín, el desafío en este aspecto no es solo abrir nuevos mercados, sino abrirlos bien, con condiciones que agreguen valor a toda la cadena.
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Empresarios brasileños de subproductos exploran oportunidades de negocios e inversiones
Empresarios de la Asociación Brasileña de Reciclaje Animal y Subproductos (Abra) mantuvieron una reunión con representantes de la Asociación Rural del Paraguay (ARP) a fin de explorar oportunidades de negocios e inversiones.
Los mismos realizaron una presentación sobre “Ventajas de uso de harina y grasas de origen animal en la alimentación de cerdos y peces”, en la sede la Embajada de Brasil en Paraguay con la presencia del Embajador, José Antonio Marcondes de Carvalho, quien ofició de anfitrión.
El encuentro contó con la presencia Marcelo González, viceministro de Ganadería del Ministerio de Agricultura y Ganadería, además de autoridades de la ARP, como el titular del gremio Daniel Prieto, la gerente de la Asociación de Criadores de Cerdos del Paraguay (Accp), Delia Núñez, industriales y otros representantes del sector pecuario nacional.
La entidad representa a las industrias del sector de reciclaje animal productoras de harinas, grasas y hemoderivados de origen animal. La delegación brasileña estuvo encabezada por el presidente de la Abra, Decio Coutinho.
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Exportaciones a Brasil
Según la última actualización del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), Brasil fue el primer destino de los subproductos comestibles de origen animal al cierre del primer trimestre de este año, comprando 8.348 toneladas por USD 31.841.512, quedando detrás de este mercado países como EE. UU., Chile, Argentina, y Rusia.
En lo referente a exportaciones de carne bovina, al cierre del primer trimestre del año, el mercado brasileño se posicionó en el sexto lugar del ranking de compradores con el 10 % adquirido de nuestro país por 3.704 toneladas de carne que representaron USD 27.678.003.
En tanto, quedó como tercer comprador de menudencias bovinas tras precisar 1.537 toneladas por USD 2.166.010. En materia de carne de cerdo, este mercado se ubicó en el segundo lugar ya que compró de nuestro país 641.307 toneladas por USD 1.230.214.
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Paraguay apunta a conseguir cuota propia y ampliar exportación de carne a EE. UU.
Paraguay apunta a conseguir una cuota propia para la exportación de carne bovina a Estados Unidos y ampliar sus embarques a ese destino, atendiendo a que actualmente se encuentra compartiendo una cuota común de terceros países de 52.005 toneladas que ya fue cubierta el pasado 6 de enero de este año.
En torno al tema, ayer martes representantes de la Asociación Rural del Paraguay (ARP), realizaron una visita a la representación diplomática de los Estados Unidos con el fin de solicitar una cuota propia para Paraguay, para la exportación de carne bovina al mercado estadounidense.
Actualmente nuestro país comparte una cuota común con Brasil (el mayor exportador de carne del mundo), Japón, Irlanda y Lituania. “Cuando un país está con una cuota común, es first come, first served, o sea, el primero que llega, la utiliza. Esta cuota anual donde está Paraguay es de 52.005 toneladas pero se cubrió toda ya el 6 de enero de 2026”, comentó Mario Balmelli, presidente de la Comisión de la Carne de la Asociación Rural del Paraguay (ARP) a La Nación/Nación Media.
Señaló que lograr una cuota propia para Paraguay sería una oportunidad, donde una medida comercial relativamente acotada puede generar un impacto económico y político significativo, fortaleciendo la relación estratégica que Paraguay decidió sostener con los EE. UU.
Del encuentro participaron el encargado de negocios de la embajada de los Estados Unidos en Paraguay, Robert Alter, y miembros de la representación diplomática. En la ocasión los representantes de la ARP también realizaron una presentación del marco general de la producción bovina de carne en Paraguay y los diferentes mercados con los que opera nuestro país actualmente.
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Balmelli aseguró que hay que tener en cuenta que los demás países del Mercosur tienen una cuota propia en los Estados Unidos, destacando que Paraguay a diferencia de los demás países prescinde de negociar con China . “Nosotros consideramos que Paraguay siendo un aliado estratégico precisa de una cuota propia, lo que sería una señal concreta de nuestra relación con EE. UU.”, señaló.
Paraguay exporta a dicho país con 26,4 % de arancel fuera de cuota. En tanto, cuando un país exporta dentro de cuota abona solo 4,4 centavos de USD por kilogramo. “Este es el inicio de un proceso y en la reunión se destacó, que nuestro Gobierno ya se manifestó por lograr una cuota propia tambien”, explicó a LN/NM.
Aseguró que Paraguay tiene el potencial para crecer mucho más en su producción de carne bovina y si se dan las condiciones comerciales para exportar mejor, esto podría redituar en una mayor rentabilidad en la cadena de valor de la carne así como una mayor producción, lo cual naturalmente redituará en una mayor oferta para consumo local, más aun teniendo en cuenta que no se exporta carne con hueso.
De acuerdo con los datos del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), nuestro país vendió a Estados Unidos 12.111 toneladas de carne bovina por un monto de USD 65.679.421 al cierre del primer trimestre, representando el 17 % de los envíos a ese país, quedando así este destino como segundo mayor comprador en cuanto a volúmenes.
Mirando los cupos por países se observó que al 9 de febrero, Argentina con 100.000 toneladas disponibles solo utilizó 4.617 toneladas, Australia 45.223 de 378.214 toneladas, Nueva Zelanda 22.357 de 213.402 toneladas, Uruguay utilizó 2.662 toneladas de 20.000 habilitadas, Reino Unido no exportó a pesar de contar con 13.000 toneladas como cuota, y el grupo de Brasil, Paraguay, Irlanda, Japón, y Lituania, ya completó su cupo de 52.005 toneladas.
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