El diputado por Encarnación Walter Harms sufrió un accidente aéreo donde perdió la vida este sábado en zona de Santaní, departamento de San Pedro. El hecho se dio cuando se retiraba tras compartir el festejo de cumpleaños del gobernador del segundo departamento Freddy D’Ecclesiis.
“Me es difícil hablar en estos momentos. Estoy aquí en el lugar y vine rápidamente. Vine a encontrar al querido amigo. Por el cariño que me tenía vino a compartir mi cumpleaños y tenemos que pasar este momento triste”, indicó D’Ecclesiis en conversación con la 1020 AM.
El jefe departamental fue uno de los primeros en llegar hasta el lugar del siniestro para tratar de auxiliar a los tripulantes, según contó, pero la aeronave se encontraba en llamas y a pesar de los intentos por apagar el fuego, los rescatistas no pudieron llegar a tiempo para salvar la vida de los ocupantes.
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El gobernador confirmó que tanto Walter Harms como su hermano Carlos Harms se encontraban en compañía de su piloto César Godoy y el propietario de la avioneta, el empresario José González, y que habrían estado compartiendo con él desde las 10:30 hasta las 18:00, momento en que decidieron despedirse y dirigirse hasta la pista privada desde donde despegaron.
“Tengo un cargo de conciencia, compartimos tan bien con amigos, diputados y senadores. No sabemos qué decir a esto. No tiene explicación”, expresó el gobernador de San Pedro. Remarcó además que la avioneta de Harms había sido la última aeronave en despegar y que hasta el momento no se había presentado ningún inconveniente en el lugar.
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Fiscal allanó Hospital de Santaní en caso de supuesta negligencia médica por muerte de bebé
El agente fiscal de San Estanislao, Alexander Argüello, allanó el Hospital Distrital de Santaní y recabó varios elementos en el marco de una investigación por presunta negligencia médica en la muerte de un recién nacido, que supuestamente no habría recibido la atención médica adecuada.
El representante del Ministerio Público ordenó la autopsia del bebé fallecido a fin de esclarecer las causas del deceso. Durante la diligencia se incautaron del DVR del sistema de cámaras de seguridad, el historial clínico, así como los análisis realizados a la madre.
La intervención se produjo tras la denuncia presentada por familiares de una joven madre de 20 años, cuya beba nació sin signos de vida en el citado centro asistencial.
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Según el relato de la afectada, el día lunes acudió al hospital con dolores y contracciones propias del trabajo de parto, sin embargo, presuntamente fue enviada de regreso a su domicilio bajo el argumento de que aún no se encontraba en condiciones de dar a luz. Posteriormente, regresó al hospital debido a la intensidad de los dolores, pero no habría recibido atención inmediata.
El Ministerio Público deberá definir si presenta el acta de imputación contra los profesionales médicos.
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“Sobrevivir a lo imposible”: José Zaván y su recuperación a cinco años de la tragedia aérea
El estudiante universitario José Daniel Zaván Vaccari fue el único sobreviviente del accidente aéreo que acabó con la vida de siete personas en Luque, el 9 de febrero de 2021. El joven habló con La Nación a cinco años de aquella tragedia.
“En estos años, gracias a Dios, al apoyo de mi familia y de la gente que se encariñó conmigo, pudimos salir adelante y poder tener una exitosa recuperación”, refirió.
Destacó especialmente el acompañamiento de su madre, Blanca Vaccari, y la contención espiritual a través de una profunda fe. “Gracias al apoyo de mi mamá y de Dios, de su misericordia, pude recuperarme bastante bien de ese accidente tan grande y grave”, remarcó.
A la par del acompañamiento familiar, contó con el aliento de los profesionales médicos. “Mi mamá estuvo siempre al pie del cañón y me ayudó a recuperarme. También el personal de salud me ayudó mucho y agradezco a los doctores por el estímulo”, expresó.
Actualmente, se encuentra trabajando en su independencia motriz tras recuperar la movilidad del brazo lesionado durante el percance. “Estoy trabajando para poder ser más independiente y adecuarme a la vida laboral, a mi vida personal, recuperarme lo más que se pueda y seguir adelante”, rubricó.
También compartió sus anhelos. “Espero recuperarme 100 % y seguir con mi vida, ser un profesional, entrar al rubro (Agronomía), trabajar y hacer mi vida, con la gracia de Dios”, reveló.
Ajustes neurológicos
Doña Blanca Vaccari también recordó como han sido estos años de lucha y la milagrosa recuperación de su hijo.
“Como todo proceso, tiene su tiempo y sus resultados, de la mano de Dios y de los profesionales que le atienden y de todas las familias paraguayas que nos acompañan”, resaltó.
En cuanto a los avances de José, mencionó que cognitivamente está lúcido pese a la lesión en la cabeza. Y sigue evolucionando positivamente en otros aspectos.
“Física, mecánica, biológica y fisiológicamente seguimos en desarrollo de mejoramiento con diversos tratamientos, espiritualmente fortalecido y psicológicamente en mejoría. Sus avances biosocial y sensorial tienen buena evolución”, especificó.
Actualmente con 40 cirugías de urgencias, descompresión, restauración reconstructiva y funcional aún le esperan algunas estéticas y de ajustes funcionales. No obstante, deberá recibir un tratamiento de por vida.
“De ajustes, porque es un paciente neurológico, y mientras algunas funciones no están restablecidas es difícil recibir el alta definitiva por la complejidad de sus tratamientos”, explicó.
En cuanto al trauma que dejó aquel episodio en la familia, aún falta superar. “Emocionalmente, aún estamos en proceso, porque el trauma fue tan grande tanto para mi hijo como para mi y toda mi familia”, aclaró.
Por otro lado, comentó con orgullo que José ha retomado sus estudios. “Desde la cama de un hospital y con apoyo de la familia de la UNA aún sigo siendo su compañera y maestra dentro y fuera del aula. Es su sueño ser un profesional y valerse por sí solo, ser independiente para mejorar su calidad de vida”, indicó.
La intervención divina
Pese a los sinsabores, la fe les mantiene firmes en este proceso. “Somos testimonios del amor y la grandeza de Dios en nuestras vidas”, sentenció.
Precisamente, atribuye a la intervención divina la salvación y recuperación milagrosa del muchacho. “Gracias a la intervención de María Felicia de Jesús Sacramentado (Chiquitunga) que ha guardado el cerebro de mi hijo. Tanto le pedí que cuando despertara me conociera, y su presencia sigue más viva en nuestras vidas”, apuntó.
Está convencida de que la beata llegará a ser canonizada. “Con mucho amor estamos cumpliendo nuestro propósito de vida, ella cumplió y nosotros también. Llegará a ser santa”, aseguró.
En ese camino, se fortalecen espiritualmente a través del servicio a los demás con las oraciones y la Eucaristía, precisó. “Somos testimonios del amor de Dios y Él nos provee a través de diversas personas”, sostuvo.
Finalmente, hizo alusión a la cuestión judicial y a la necesidad de seguir solventando los gastos de recuperación. “Llegará la justicia, estamos seguros. Si es un derecho, la idea es poder asegurar de alguna manera el tratamiento que deberá recibir durante toda su vida”, puntualizó.
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A 30 años de la peor tragedia aérea del Paraguay: un avión cayó sobre una plaza y dejó 22 muertos
Emiliano Cáceres
Este 4 de febrero se cumplen tres décadas del accidente de aviación más mortífero en la historia del Paraguay hasta la fecha. Un avión carguero se estrelló sobre una plaza en la ciudad de Mariano Roque Alonso. El resultado fue la muerte de los cuatro tripulantes de la aeronave y de 18 personas que estaban en tierra.
Las investigaciones posteriores revelaron que el accidente se debió a un error humano. Este acontecimiento dejó una profunda marca sobre todo en aquellos que perdieron a un ser querido.
Era el domingo 4 de febrero de 1996. El día estaba soleado, ideal para el asado en familia. En el barrio Monseñor Bogarín de la ciudad de Mariano Roque Alonso se vivía una jornada amena. Niños y jóvenes se divertían en una plaza, jugando a la pelota, mientras los demás socializaban.
Ese día, la familia Gracia tenía una reunión familiar. Todos disfrutaban de la agradable jornada. De pronto se escuchó el sonido de motor de un avión. A nadie le extrañó, ya que era habitual debido a la cercanía al aeropuerto.
Sin embargo, aquel sonido se hizo cada vez más fuerte. Una sombra comenzó a oscurecer todo y luego hubo un estruendo y una explosión. En un abrir y cerrar de ojos, aquella amena jornada se llenó de fuego, gritos, dolor y desesperación.
Tripulación excesivamente confiada
Ese día, un avión de carga McDonell Douglas DC-8 55F equipado con cuatro motores, perteneciente a la aerolínea colombiana Líneas Aéreas del Caribe (LAC) se preparó para despegar desde el Aeropuerto Internacional Silvio Pettirossi con destino a Sao Paulo, Brasil, para recoger una carga y llevarla a Barranquilla, Colombia.
Para ese momento, la aeronave tenía unos 30 años de antigüedad. A pesar de ello, estaba en excelentes condiciones para volar. La tripulación estaba compuesta por el capitán José Muñoz, el primer oficial y copiloto José Karft y el ingeniero de vuelo Hernando Sánchez. A bordo también iba un pasajero. Todos eran de nacionalidad colombiana.
Las condiciones de vuelo eran inmejorables: el día estaba soleado, no había vientos fuertes, la visibilidad era óptima, el avión estaba en buenas condiciones y la tripulación estaba bien descansada. Los pilotos estaban muy confiados en este vuelo.
Una broma fatal
El piloto Muñoz decidió que era el momento perfecto para probar las habilidades del copiloto Karft, quien era el más novato de la tripulación. Muñoz le cedió al copiloto los controles del tetramotor. A las 14:30, el DC-8 de LAC despegó sin problemas. Poco después del despegue, para “probar” la capacidad de reacción del copiloto, el capitán redujo la potencia de uno de los motores del ala izquierda, lo que generó una asimetría de empuje, causando que la aeronave se inclinara a la izquierda.
Posteriormente, el ingeniero de vuelo redujo la potencia del motor 2 del ala izquierda. Esto hizo que el avión perdiera más empuje y se inclinara aún más. El capitán y el ingeniero presionaron al copiloto para recuperar la posición normal, pero los dos motores restantes no pudieron mantener el ascenso. El copiloto luchó por estabilizar el avión, pero a tan baja altitud no pudo concretar ninguna maniobra.
El DC-8 acabó estrellándose en la canchita de una plaza del barrio Monseñor Bogarín, arrasando con cinco casas. Murieron sus 4 tripulantes y 18 personas en tierra, 13 de ellas niños.
Con un total de 22 fallecidos, este es a la fecha de hoy el accidente de aviación más mortal en la historia del Paraguay. La familia Gracia perdió a 11 miembros. Los sobrevivientes vendieron posteriormente la propiedad y se fueron para siempre del barrio. Entre los fallecidos también estaba el matrimonio compuesto por Édgar Franco de 24 años y Perla Jara de 23, y el pequeño hijo de ambos. Hoy en la casa de esta familia existe un oratorio en homenaje a todas las víctimas.
Una marca en la historia aeronáutica
El accidente de LAC en Mariano Roque Alonso fue uno de los episodios más oscuros en la historia aeronáutica de nuestro país. A lo largo del tiempo, Paraguay tuvo varios incidentes aéreos, pero ninguno de la magnitud de este.
El reconocido historiador aeronáutico Antonio Luis Sapienza, en conversación con La Nación/Nación Media, acota que si bien hasta ahora el accidente del DC-8 carguero de LAC en M.R. Alonso en 1996 ha sido el peor en términos de destrucción y pérdidas de vidas humanas, le sigue de cerca el vuelo 263 de Panair do Brasil.
Sapienza relató que se trataba de un vuelo regular de pasajeros que cubría el trayecto desde el Aeropuerto de Londres Heathrow hasta el Aeropuerto Internacional Ministro Pistarini en Ezeiza, cerca de Buenos Aires, con escalas programadas en París, Lisboa, Dakar, Recife, Río de Janeiro, San Paulo y Asunción.
“El 16 de junio de 1955, alrededor de la 1 AM, la aeronave involucrada, un Lockheed L-149 Constellation, matrícula PP-PDJ, se estrelló mientras procedía a descender, a 13 km del Aeropuerto Internacional de Asunción, específicamente en Fernando de la Mora (Paraguay). Había 24 personas a bordo, de ellas 16 murieron”, detalló.
Sobre el historial de siniestros aeronáuticos en nuestro país y sus causas, Sapienza acota que “Paraguay no tiene el tráfico civil y comercial de otros países, por lo que el índice de accidentes aéreos ha sido relativamente bajo. En la gran mayoría de ellos y hablando de manera general, el más alto porcentaje ha sido a causa de errores humanos no solo atribuible a pilotos paraguayos sino también extranjeros. Luego le siguen accidentes e incidentes por causas meteorológicas y problemas técnicos en las aeronaves. Han habido pocos accidentes aéreos en la aviación comercial”.
Lo ocurrido el 4 de febrero de 1996 debe ser una lección para los pilotos. Nunca deben estar excesivamente confiados por más buenas condiciones de vuelo que haya. Tampoco pueden realizar maniobras imprudentes, en especial en una fase crítica de vuelo como el despegue. Errores de este tipo cuestan vidas inocentes y provocan heridas prácticamente imposibles de sanar.
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Lino Oviedo: el general que arrestó a Stroessner y murió en una fecha cargada de simbolismo
Emiliano Cáceres
Este 2 de febrero se cumplen 13 años del fallecimiento de quien en vida fue el General Lino César Oviedo. Se trata de una de las figuras políticas más controvertidas de la historia reciente de nuestro país. Participó en el golpe de Estado de 1989 e intentó más de una vez llegar a la presidencia de la República.
Es sindicado como responsable de los acontecimientos conocidos como el “Marzo Paraguayo”. En su momento, puso en jaque la democracia instaurada tras del golpe del 89 y hasta hoy muchos de sus seguidores afirman que Oviedo fue víctima de un asesinato.
La mañana del 3 de febrero de 2013, el Paraguay amaneció con la noticia de que el entonces candidato presidencial por el partido Unión Nacional de Ciudadanos Éticos (Unace), el exgeneral Lino César Oviedo Silva, había fallecido en un accidente aéreo. El helicóptero que lo transportaba se precipitó en una estancia en Presidente Hayes.
El exmilitar contaba con 69 años y se preparaba para las elecciones generales de 2013. En aquella ocasión, Oviedo retornaba a Asunción tras un acto político en Concepción. La noticia sorprendió al país por la fecha y hora en que sucedió todo. Ese mismo día se cumplían 24 años del derrocamiento de Alfredo Stroessner, acontecimiento en el que Lino Oviedo tuvo una gran participación.
Vida temprana y carrera militar
Lino Oviedo nació el 23 de septiembre de 1943 en el municipio Juan de Mena, en el Departamento de Cordillera. Fue hijo de Ernesto Oviedo, un veterano de la Guerra del Chaco y participante de la Guerra Civil de 1947. Realizó sus estudios secundarios en el Colegio Nacional de la Capital.
A la edad de 14 años ingresó a la Academia Militar Mariscal Francisco Solano López. Egresó a los 19 años siendo promovido al grado de subteniente de la Caballería. Posteriormente iría escalando de posición hasta llegar al grado de Coronel en 1985.
En lo que respecta a su vida familiar, contrajo matrimonio con Rosalía Raquel Marín y fue padre de seis hijos.
Golpe de 1989
Entre la noche del 2 y la madrugada del 3 de febrero de 1989 se dio el golpe militar que derrocó al dictador Alfredo Stroessner, quien ya llevaba casi 35 años en el poder. El derrocamiento fue encabezado por el Gral. Andrés Rodríguez, consuegro de Stroessner y hasta ese entonces, su mano derecha.
En aquella operación militar, Lino Oviedo jugó un papel de suma importancia. Fue él quien concretó la rendición de presidente en la sede del Comando en Jefe y quien arrestó personalmente a Stroessner, para posteriormente llevarlo a punta de cañón junto a Andrés Rodríguez.
Carrera política y Marzo Paraguayo
Su carrera política posterior al golpe fue muy controvertida. Hizo que el ingeniero Juan Carlos Wasmosy ganara las internas coloradas de 1993 a Luis María Argaña. Cuando Wasmosy ganó las elecciones generales y asumió la presidencia, Lino Oviedo fue nombrado Comandante del Ejército. Sin embargo, la relación entre ambos se resquebrajó.
En 1996, el presidente pasó a Oviedo a retiro, pero este se atrincheró en su cuartel y hubo amenazas de Golpe de Estado. Para calmar las aguas, Wasmosy le ofreció ser ministro de Defensa, pero tuvo que retirar la oferta por presión popular y con el visto bueno de la Embajada de EE. UU.
A partir de allí, Oviedo se metió de lleno en la política, fundando un movimiento interno en el Partido Colorado: la Unión Nacional de Colorados Éticos (Unace) con el objetivo de ser el candidato presidencial de la ANR en las elecciones de 1998. En las internas, derrotó a Luis María Argaña. Pero, Wasmosy lo encarceló alegando un intento de Golpe de Estado en 1996.
En la candidatura a presidente entró la dupla de Oviedo, Raúl Cubas Grau y como candidato a vicepresidente quedó Luis María Argaña. Ganaron las elecciones de 1998. Cuando Cubas asumió, liberó a Oviedo, lo que llevó a una enorme crisis política y a un pedido de juicio político contra el mandatario.
Inesperadamente, el 23 de marzo de 1999, el vicepresidente Argaña fue asesinado por sicarios, lo que dio inicio al “Marzo Paraguayo”. El juicio político contra Raúl Cubas tomó fuerza mientras miles de personas se manifestaban frente a la sede del Congreso.
El 26 de marzo de 1999 se perpetró la masacre. Francotiradores mataron a 7 jóvenes. Finalmente, Raúl Cubas renunció a la presidencia siendo sustituido por Luis González Macchi. En tanto, Oviedo huyó del país y obtuvo temporalmente asilo político, primero en Argentina y luego en Brasil.
Posteriormente, retornó a Paraguay y guardó reclusión en una prisión militar. Sin embargo, en 2007, tras un incidentado proceso, fue absuelto.
Últimos años y muerte
Ya con su propio partido político (Unace), Oviedo se presentó como candidato en las elecciones generales de 2008, quedando en tercer lugar. Posteriormente se presentó en las elecciones de 2013.
El 2 de febrero de ese mismo año, realizó un mitin político en Concepción. Esa misma noche debía volver a Asunción. El retorno sería vía aérea en un helicóptero Robinson R.44. Oviedo iría con su custodio, Denis Galeano y el piloto Ramón Picco.
En conversación con La Nación/Nación Media, el historiador aeronáutico Antonio Luis Sapienza revela que dicho modelo no estaba certificado para vuelos nocturnos.
“Ramón Picco era un oficial muy preparado y podía volar por instrumentos a la noche, pero con otro tipo de helicópteros, más avanzados, como los Esquilos que volaba en la Aviación Naval. Picco le advirtió a Oviedo que no solo estaba anocheciendo sino que había un frente de tormentas muy amplio y que era muy inseguro volar. Oviedo, según testigos que escucharon el diálogo en el aeropuerto de Concepción, le insistió vehementemente en volar inmediatamente a Asunción y lamentablemente Picco aceptó”, puntualiza Sapienza.
El helicóptero de Oviedo despegó de Concepción a las 21:00 horas. Poco después se perdió contacto con la aeronave. A la mañana siguiente, 3 de febrero de 2013, exactamente 24 años después del golpe de Estado que derrocó a Stroessner, el Servicio de Búsqueda y Rescate encontró en una estancia de Presidente Hayes el helicóptero completamente destruido y sus tripulantes fallecidos.
En su momento, familiares y seguidores de Oviedo afirmaron que el exgeneral fue víctima de un atentado. Sin embargo, se estableció que la causa del accidente fue por desorientación espacial y factores climáticos. “Quizás hubiesen llegado a Asunción si no había dicha tormenta. Picco, para evitar entrar en la misma, se desvió hacia el Chaco y sin ninguna referencia visual, tuvo lo que en aviación se conoce como desorientación espacial, y se estrellaron”, concluye el historiador aeronáutico.
A más de una década de su muerte, el nombre de Lino César Oviedo sigue generando debate. Para algunos, fue un líder fuerte que interpretó el sentir de una parte del Paraguay; para otros, una figura que tensionó los límites de la joven democracia. Su vida estuvo marcada por el poder, la confrontación y decisiones que alteraron el rumbo político del país.