El ejército israelí repatrió ayer lunes el cuerpo de Ran Gvili, el último rehén retenido en la Franja de Gaza. Su retorno pone fin a un doloroso capítulo para un país profundamente marcado por los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023. Este anuncio pone fin a un largo proceso para localizar y repatriar al último de los 251 rehenes secuestrados por los milicianos del movimiento islamista palestino Hamás durante el ataque sin precedentes en territorio israelí en 2023, que desató la guerra en Gaza.
Gvili era un oficial en la unidad de élite de la policía israelí, la Yasam, que estaba de baja médica el día en que Hamás lanzó el ataque. En una ceremonia realizada en una base militar cerca de Gaza, el padre de Ran, Ytzik Gvili se dirigió a su ataúd y le dijo: “Deberías ver los honores. Estoy muy orgulloso de ti”. Su madre, Talik, afirmó que su retorno “cierra el círculo”.
“Por fin vuelve a casa, no lo podemos creer”, declaró a la cadena pública israelí KAN. “Lo encontraron intacto, vestido con su uniforme”. El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, destacó que el retorno de todas las personas que fueron tomadas como rehenes durante los ataques es un “logro tremendo para las Fuerzas de Defensa de Israel, para el Estado de Israel y también para los ciudadanos de Israel”.
“Prometimos, y yo prometí, traer a todos de vuelta”, declaró a los periodistas en el Parlamento. “Rani, héroe de Israel, fue el primero en entrar y el último en salir. Ahora regresa a casa”, prosiguió Netanyahu, utilizando una frase repetida desde su secuestro por su madre.
Ran Gvili decidió salir de su casa el día de los ataques de Hamás, pese a que estaba de baja. Tomó su arma personal, resultó herido y murió en combates con los milicianos islamistas en el kibutz de Alumim, según testimonios. Su cadáver fue llevado a Gaza. Tenía 24 años. El Foro de Familias de Rehenes celebró el regreso del “último rehén (...) el primero en partir, el último en regresar”.
A su vez, Hazem Qasem, portavoz del movimiento Hamás, afirmó que el regreso a Israel de los restos de Gvili, confirma “el compromiso de Hamás con todos los requisitos del acuerdo de alto el fuego en la Franja de Gaza, incluido el proceso de intercambio de prisioneros y su cierre completo”.
La entrega de todos los cautivos -algunos vivos y otros muertos— era parte de los compromisos para el alto al fuego que rige entre Israel y Hamás desde el 10 de octubre, tras dos años de guerra.
La guerra entre Israel y Hamás ha dejado al menos 71.657 muertos en Gaza, según datos del Ministerio de Salud del territorio, gobernado por Hamás, que son considerados fiables por la ONU.
El ataque de Hamás en el sur de Israel, dejó 1.221 muertos, según un balance de AFP basado en cifras oficiales israelíes. Tras el anuncio de la repatriación de Gvili, un hospital de Gaza afirmó que recibió a nueve presos palestinos excarcelados por Israel.
Antes de la noticia de la repatriación de Gvili, Israel anunció la “reapertura limitada” del paso fronterizo de Rafah, que comunica el sur de Gaza con Egipto y que también era parte de los puntos del acuerdo de cese el fuego. “Como parte del plan de 20 puntos del presidente (estadounidense, Donald) Trump, Israel ha aceptado una reapertura limitada del cruce de Rafah solo para el paso de peatones”, informó la oficina de Netanyahu, en la red social X.
El anuncio de que tropas israelíes estaban buscando el cadáver de Gvili en un cementerio en Gaza, se produjo después de que los israelíes publicaran reportes el domingo de que los emisarios de Trump, Steve Witkoff y su yerno Jared Kushner, instaron a Netanyahu en una reunión en Jerusalén a reabrir Rafah sin esperar la restitución de los restos.
El paso fronterizo de Rafah es un punto de entrada esencial de la ayuda humanitaria en la Franja de Gaza.
“Vivo con la esperanza de poder viajar con mi esposo y mis hijos a Egipto, y luego a cualquier parte del mundo, tan pronto como se abra el paso fronterizo”, declaró a AFP Maha Yusef, una palestina desplazada de Ciudad de Gaza.
La familia de Gvili había expresado una fuerte oposición a lanzar la segunda fase del plan, que incluye reabrir el paso de Rafah, antes de recibir los restos.
La segunda fase contempla el desarme de Hamás, la retirada progresiva del ejército israelí, que aún controla aproximadamente la mitad de la Franja de Gaza, y el despliegue de una fuerza internacional.
El anuncio de repatriamiento del cuerpo de Ran Gvili a Israel ayer lunes pone fin a un largo proceso para localizar y repatriar a los 251 rehenes secuestrados por Hamás el 7 de octubre de 2023 y llevados a Gaza. La mayoría (207) fueron capturados vivos durante el ataque sin precedentes del movimiento islamista palestino en Israel el 7 de octubre de 2023, que dejó.
De estos, 166 sobrevivieron y 41 murieron en cautiverio, incluidos tres asesinados por error por el ejército israelí en diciembre de 2023. A lo largo de los meses se descubrió que los 44 rehenes restantes habían sido asesinados el mismo 7 de octubre y trasladados ya muertos a Gaza.
La gran mayoría de los rehenes (216), vivos o muertos, eran israelíes, de los cuales cerca de un centenar tenían doble o incluso triple nacionalidad. También fueron secuestrados 31 trabajadores agrícolas tailandeses, dos estudiantes de agricultura (un nepalí y un tanzano), un asistente sanitario filipino y un ciudadano franco-mexicano.
Las liberaciones y repatriamientos se produjeron principalmente durante dos treguas en noviembre de 2023 y enero-febrero de 2025, así como desde el inicio del alto el fuego el 10 de octubre pasado. Cinco rehenes vivos fueron liberados fuera de tregua por Hamás, mientras que ocho personas vivas y 50 cuerpos fueron repatriados en operaciones del ejército israelí.
La mayoría de los rehenes (166) fueron capturados en kibbutz cercanos a la frontera con Gaza, en particular en Nir Oz (76) y Beeri (34). Otros 43 fueron secuestrados en el festival de música Tribe of Nova mientras intentaban huir.
Aunque la mayoría eran civiles, también había 25 soldados, la mayoría jóvenes que realizaban el servicio militar en bases alrededor de Gaza. Casi la mitad de estos soldados (11) fueron llevados ya muertos.
El rehén más joven, Kfir Bibas, tenía ocho meses y medio cuando fue secuestrado junto a su hermano de cuatro años y su madre de origen argentino, los tres fallecidos.
De los 36 menores secuestrados, todos regresaron vivos salvo los hermanos Bibas, repatriados en ataúdes en febrero de 2025. Entre los rehenes adultos, 71 eran mujeres y 144 hombres. Los cuatro rehenes de mayor edad tenían 85 años al momento del secuestro; dos regresaron vivos y dos fallecieron.
Fuente: AFP.