El presidente de la República, Santiago Peña, anunció este viernes la promulgación de la Ley de Créditos de Carbono, que permitirá al país acceder a recursos conservando el medioambiente. En un video emitido por cuentas de la Presidencia se explica que los bosques capturan el carbono emitido a la atmósfera y ayudan a mitigar el cambio climático.
Por eso, quienes los conservan pueden recibir ganancias, de esta forma, nuestro país recibe ingresos y conserva sus bosques colaborando con un mundo más limpio, acota el audiovisual. El crédito de carbono es definido como un instrumento comercializable representado a través de título o certificado, que asigna una equivalencia de reducir, evitar o capturar una tonelada de gases de efecto invernadero de un proyecto determinado.
Los créditos de carbono podrán ser ejecutados por empresas y/o consorcios de empresas nacionales y/o extranjeras, estableciéndose que la participación real de mano de obra paraguaya, en cada proyecto, no debe ser menor al 35 %. La publicación señala que los interesados en esta iniciativa pueden acudir al portal del Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades): www.mades.gov.py.
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Precisamente, el ministro del Mades, Rolando de Barros, explica: “Para el Paraguay, este es un hecho trascendental que representa innovación, avance en todo lo que implica política de sostenibilidad y, realmente, la Ley de Créditos de Carbono va a contribuir enormemente para el crecimiento y desarrollo de un país, donde podemos tener un doble impacto: conservar y manejar sosteniblemente nuestros recursos y generar ingresos para potenciar nuestro sistema de producción”.
“Somos uno de los pocos países que contamos con una herramienta como esta, que contribuye directamente a la conservación, protección y manejo sostenible de los recursos naturales, y que realmente el Paraguay pueda desarrollarse en equilibrio con la naturaleza”, agrega el titular de la cartera ambientalista a través del video publicado en la red social X.
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Menos temas, más estrategia
Por: Olga Valdez, directora Estratégica Agencia Eco
La primera vez que me enfrenté a un ejercicio de materialidad, quise incluirlo todo. Cada tema parecía importante, cada riesgo merecía nuestra atención, cada indicador pedía un lugar entre las acciones. Recuerdo pensar: si lo dejo afuera, ¿estoy siendo irresponsable? Pero en realidad: priorizar no es ignorar. Es decidir con criterio.
Antes de seguir, un paso atrás. ¿Qué es la materialidad? En sostenibilidad, es un concepto que, en pocas palabras, es el ejercicio de definir qué temas le importan y afectan realmente a una organización y a quienes se relacionan con ella. Parece sencillo, pero tiene una trampa: como la sostenibilidad abarca tanto -lo ambiental, lo social, lo económico, lo ético, lo comunitario-, es fácil caer en la tentación de querer abordarlo todo al mismo tiempo. Y cuando todo parece prioritario, en realidad: nada lo es. Los esfuerzos se dispersan, las estrategias y reportes se vuelven interminables.
Ahí es donde entra la materialidad como ejercicio.
No como una metodología fría ni como un filtro técnico, sino como una forma de pensar. La materialidad es preguntarse, con honestidad: ¿qué temas tienen mayor impacto? ¿Qué puede afectar la sostenibilidad de esta organización en el tiempo? ¿Dónde tiene sentido concentrar recursos y acciones? Es una brújula. No elimina la complejidad, pero nos ayuda a no perdernos en ella.
Me gusta entenderla como un ejercicio de madurez. Porque dejar algo fuera de la agenda inmediata no es restarle valor. Es reconocer que no todo puede ocupar el centro al mismo tiempo, y que sostener una estrategia exige orden, intención y capacidad de decisión. También exige mirar más allá de lo urgente: anticipar riesgos, identificar oportunidades, preguntarse qué compromisos estamos realmente en condiciones de sostener.
Separar el ruido de lo esencial. Pasar de la acumulación de temas a la construcción de una agenda con sentido. Eso es lo que la materialidad nos permite. No es cubrirlo todo, es enfocarnos en lo que realmente puede transformar.
En mi experiencia como comunicadora y en realidad en todos los ámbitos estratégicos, pasa exactamente lo mismo. Comunicar bien nunca fue decirlo todo: es seleccionar qué mensajes importan, a qué públicos hablarles, con qué objetivos. Cada estrategia es un ejercicio de descarte tanto como de construcción. Y cuando eso no se hace, los planes se llenan de acciones que no generan cambios importantes. Así que, pensándolo bien, la materialidad no le pertenece solo a la sostenibilidad. Es la lógica de fondo de cualquier trabajo estratégico. Nuestro rol como consultores, como líderes, no es abarcarlo todo. Es distinguir lo importante de lo urgente y actuar en consecuencia.
Finalmente, la materialidad, la comunicación y cualquier trabajo estratégico es un ejercicio: relevancia, no exhaustividad.
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Camilo Pérez asocia el futuro del deporte con la sostenibilidad en la antesala de la Expo Madera
El deporte y el cuidado del medio ambiente son pilares que deben avanzar de manera conjunta, sostuvo el presidente del Comité Olímpico del Paraguay (COP), Camilo Pérez durante un encuentro realizado en el Hotel Sheraton en el marco de las actividades previas de la Expo Madera Paraguay 2026.
El dirigente deportivo y candidato colorado a la intendencia de Asunción destacó que el COP forma parte de la iniciativa Sport for Climate Action, impulsada por el Comité Olímpico Internacional y las Naciones Unidas.
Resaltó la importancia de que el Parque Olímpico Paraguayo continúe siendo un espacio abierto para eventos que contribuyan al desarrollo del país.
“Estamos muy satisfechos de que el Parque Olímpico sea utilizado para todo lo que sirva a mejorar la sociedad paraguaya y asuncena. Con muchísima alegría abrimos las puertas para que nuestro país luzca ante la gente que viene de afuera para este tipo de eventos”, expresó.
Del encuentro participaron el Ing. Rolando De Barros, ministro del Ambiente y Desarrollo Sostenible; la Ing. Cristina Goralewski, ministra del Instituto Forestal Nacional (Infona); y el Lic. Diego Manuel Puente, presidente de la Federación Paraguaya de Madereros (Fepama), quienes acompañaron la presentación de esta nueva edición de la feria.
La organización del evento agradeció al COP y a su presidente, Camilo Pérez, por albergar la 6° Expo Madera, destacando su visión y aporte estratégico para esta edición del evento.
La Expo Madera Paraguay 2026, principal feria del sector foresto-industrial del país, se desarrollará del 10 al 12 de setiembre en el Comité Olímpico Paraguayo, con el objetivo de promover la innovación, la industrialización y el desarrollo sostenible de la cadena forestal paraguaya.
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Acuerdo Mercosur-UE ya transforma los negocios
Para Shunko Rojas, exintegrante del equipo negociador del acuerdo entre Mercosur y la Unión Europea, el desafío para Paraguay ya no pasa por celebrar la apertura de mercados, sino por prepararse para competir en un escenario que exigirá más trazabilidad, sostenibilidad y adaptación empresarial.
Durante años, el debate sobre el acuerdo entre Mercosur y la Unión Europea estuvo centrado en las negociaciones. Ahora la conversación cambió, y la pregunta ya no es si el acuerdo representa una oportunidad para Paraguay, sino en quiénes están preparándose para aprovecharla.
Esa es la principal reflexión que dejó Shunko Rojas, exintegrante del equipo negociador del histórico entendimiento comercial entre ambos bloques y uno de los especialistas que pasó recientemente por Paraguay en el marco de la Feria Empresarial del Paraguay (FEPY).
Para el experto, existe una percepción equivocada de que el acuerdo beneficiará únicamente a los grandes exportadores de carne, soja o productos agrícolas. La realidad es mucho más amplia, afirma. “El acuerdo va a impactar a todos, incluso a quienes crean que no tienen ninguna relación con Europa”, expresó.
La razón es sencilla, pues no se trata únicamente de exportar más, sino de “transformar la forma de hacer negocios”. La Unión Europea representa uno de los mercados de mayor poder adquisitivo del mundo, concentra una porción significativa del comercio internacional y continúa siendo una de las principales fuentes globales de inversión extranjera.
Para Paraguay, esto abre oportunidades de acceso a mercados, mejora de competitividad y atracción de nuevas inversiones, y, reducir el acuerdo a una cuestión arancelaria, sería un error. “Las oportunidades no están solamente en el producto final. Están en toda la cadena de valor”, remarcó.
Eso significa que el impacto puede alcanzar a productores, proveedores de insumos, empresas de logística, industrias manufactureras, desarrolladores tecnológicos, certificadoras, transportistas y prestadores de servicios. En otras palabras, el acuerdo tiene capacidad para reconfigurar ecosistemas empresariales completos.
Y si bien, los sectores tradicionales seguirán siendo protagonistas, rubros como la carne bovina, porcina y aviar, soja, arroz, azúcar, cueros, biodiésel, forestal y energías renovables aparecen entre los segmentos con mayores perspectivas.
Shunko también identificó oportunidades emergentes en servicios, mercados de carbono y nuevas actividades vinculadas a la sostenibilidad, por lo que, el verdadero desafío comienza ahora y el error más peligroso sería asumir una posición pasiva. Esto, debido a que independientemente si una empresa exporta o no a Europa, las nuevas condiciones de mercado terminarán generando cambios en toda la economía.
“Quien se quede de brazos cruzados también será impactado por el acuerdo”, advirtió. Por eso considera que el primer paso para cualquier empresa paraguaya debería ser realizar un diagnóstico profundo. Entender cómo las nuevas reglas pueden afectar sus productos, procesos, financiamiento, estructura de costos y condiciones de competencia.
Ya una vez comprendido, mirar más allá de los negocios tradicionales, con una palabra clave, la adaptación, la de la carrera por cumplir estándares. Recordemos que uno de los conceptos que más se repite cuando se habla del acuerdo Mercosur-Unión Europea es el acceso al mercado.
Más allá de eso, para Shunko el acceso real dependerá cada vez más de la capacidad de cumplir estándares; requisitos ambientales, laborales, sanitarios y fitosanitarios que se convertirán en factores decisivos para competir en Europa.
Eso implica invertir en trazabilidad, certificaciones, mecanismos de control y procesos de verificación que permitan demostrar el cumplimiento de las exigencias regulatorias. La premisa ya no se trata solamente de producir sino de demostrar cómo se produce. Precisamente aquí es que aparece uno de los mayores retos para muchas empresas de la región.
“Las compañías deben analizar cuáles son las brechas regulatorias que todavía tienen y qué capacidades necesitan desarrollar para cerrarlas”, señaló.
Aunque la implementación plena del acuerdo todavía requiere etapas adicionales, el especialista considera que las empresas que comiencen hoy su proceso de adaptación llegarán en mejores condiciones cuando las oportunidades comerciales se aceleren.
Construir sistemas de trazabilidad, adaptar procesos productivos, obtener certificaciones internacionales o desarrollar nuevas capacidades organizacionales puede llevar años, advierte. Por eso insiste en que la preparación debe comenzar ahora, y no cuando el mercado lo exija.
El referente también rechaza la idea de que la adaptación dependa únicamente del sector privado, pues a su criterio, el éxito del acuerdo requerirá una coordinación permanente entre empresas, gremios, instituciones públicas y organismos de apoyo. “La cooperación público-privada será fundamental para convertir las oportunidades en resultados concretos”, afirmó.
Y es precisamente ahí donde Paraguay podría encontrar una de sus mayores fortalezas, con la capacidad de articular esfuerzos para transformar una apertura comercial en una estrategia nacional de competitividad.
Porque el acuerdo Mercosur-Unión Europea deja en claro que el desafío ya no consiste solamente en vender más, sino en construir empresas capaces de competir en los mercados más exigentes del mundo. Y para quienes sepan anticiparse, esa puede ser la mayor oportunidad económica de las próximas décadas, concluyó Shunko.
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Créditos de carbono: el desafío de convertir potencial en ingresos reales
El mercado de créditos de carbono continúa despertando interés en Paraguay debido a las oportunidades que podría representar para sectores vinculados a la conservación de bosques, la producción sostenible y la generación de energía limpia. Sin embargo, el verdadero impacto económico de esta actividad todavía enfrenta desafíos relacionados con la transparencia, la trazabilidad de las operaciones y la evolución del mercado internacional.
Así lo señaló Alfredo Molinas, exministro del Ambiente y de Agricultura y Ganadería, quien considera que Paraguay cuenta con condiciones favorables para participar de este negocio emergente gracias a sus recursos naturales, su matriz energética renovable y el marco regulatorio establecido mediante la Ley n.º 7190/23 de Créditos de Carbono.
No obstante, el especialista advirtió que aún existe una diferencia importante entre las proyecciones de ingresos que suelen mencionarse y los recursos efectivamente generados por operaciones concretas.
En ese sentido, sostuvo que resulta fundamental distinguir entre proyectos en desarrollo, créditos potenciales, créditos certificados y ventas efectivamente realizadas.
Según explicó en el informe de la Unión de Gremios de la Producción (UGP), la consolidación del mercado requerirá información más detallada sobre los proyectos en marcha, los volúmenes comercializados, los compradores y los ingresos obtenidos. A su criterio, disponer de datos verificables permitirá medir con mayor precisión el aporte económico de esta actividad y fortalecer la confianza de inversionistas, productores y comunidades involucradas.
El análisis también incorpora el contexto internacional. De acuerdo con datos citados por Molinas, el mercado voluntario de carbono alcanzó un valor global de USD 535 millones durante 2024, aunque registró una disminución respecto al año anterior.
A esto se suma una oferta de créditos superior a la demanda en algunos segmentos, situación que genera un escenario más competitivo para los países y proyectos que buscan posicionarse en este negocio. Pese a ello, el exministro considera que la oportunidad para Paraguay sigue vigente.
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