El gobierno de Santiago Peña ha iniciado una serie de acciones con el objetivo de reducir los índices del contrabando, elemento que perjudica a la economía nacional. Desde la Unión Industrial Paraguaya (UIP) expresaron su conformidad con las medidas aplicadas, puesto que responden a un pedido largamente realizado por el sector.
“La Dirección Nacional de Ingresos Tributarios está trabajando y todos los días están incautando productos de ingreso irregular y eso es lo que siempre pedimos y hoy tenemos”, manifestó Enrique Duarte, presidente del gremio en contacto con la 650 AM. Añadió que las mismas medidas aplicadas en la zona de Nanawa, deben extenderse a otras zonas fronterizas como Ciudad del Este, Pedro Juan Caballero, Salto del Guairá, entre otras.
Duarte indicó que el camino es la formalización y no se puede permitir que un mismo país, existan personas a las que se les aplique las normas mientras que otras simplemente las evaden. “Toda solución debe tender a la formalización”, expresó y señaló que los trabajadores de las zonas fronterizas deben ser sujetos de empleos formales con acceso a seguridad social.
Lea también: “No vamos a reconocer ni a pagar deudas que no corresponden”, dice Fleitas
“La posición de la UIP no ha cambiado absolutamente en nada, nosotros somos contrarios a todo lo que sea evadir el marco jurídico que rige en el país. Cómo podemos construir una sociedad más justa y equilibrada debilitando controles”, expuso.
Desde la UIP también hicieron hincapié en que el sector privado haga su parte y en la medida que el gobierno apunte a reducir el ingreso de productos de contrabando, estos se fortalezcan y generen fuentes de empleo. “Debemos crear fuentes de trabajo dignos para esta gente, para que dejen de ser paseros, que dejen de arriesgar sus vidas y pasen a trabajar en el régimen formal”, refirió.
Dejanos tu comentario
El Gobierno y el sector empresarial apuestan a la transición del país hacia una potencia industrial
Paraguay atraviesa un proceso decisivo de consolidación industrial sustentado en la previsibilidad macroeconómica, la planificación de políticas públicas a largo plazo y la atracción de capitales internacionales. En un esfuerzo coordinado entre el Gobierno nacional y el sector empresarial, el país busca transformar su matriz productiva primaria para dar paso a un modelo diversificado de manufactura y generación de valor agregado con proyección global.
Enrique Duarte, presidente de la Unión Industrial Paraguaya (UIP), remarcó que el escenario productivo actual demanda consensos sólidos y continuidad en las reglas de juego. “El desarrollo requiere planificación, políticas públicas claras y coherentes en materia de atracción de inversiones y, sobre todo, la previsibilidad que debería haber en el país. Hoy estamos teniendo un trabajo fantástico que potencia el área económica”, aseveró el referente gremial durante su intervención en el programa “Fuego cruzado”, emitido por el canal GEN/Nación Media.
Por su parte, el viceministro de Industria del Ministerio de Industria y Comercio (MIC), Javier Viveros, sostuvo que la política industrial impulsada por el Ejecutivo apunta a crear las condiciones estructurales para que el capital privado lidere el crecimiento económico. “Nosotros tenemos que generar las condiciones públicas; tenemos que marcar la cancha y ellos tienen que jugar el partido. Paraguay está viviendo un momento dorado en términos de industrialización”, destacó el funcionario.
Crecimiento exportador
Las cifras del comercio exterior confirman la gradual transformación del perfil productivo paraguayo. Según datos oficiales del MIC, las manufacturas de origen industrial y la agroindustria ya representan el 52 % del total de los envíos al mercado internacional, registrando un ingreso de divisas que superó los 1.000 millones de dólares al cierre del último mes.
Actualmente, el sector manufacturero representa el 19,6 % del Producto Interno Bruto (PIB) nacional, cifra que se eleva a casi el 26 % si se incorpora el rubro de la construcción. La meta del Gobierno y el sector privado es que la actividad industrial llegue a constituir al menos un tercio de la economía en los próximos años, acompañando el ritmo de expansión estimado por el Banco Central del Paraguay (BCP).
Herramientas para inversores
Para ordenar territorialmente el radicado de capitales, el MIC puso a disposición una plataforma interactiva que permite mapear la infraestructura y capacidad de los 263 distritos del país. “Lanzamos un mapa en donde cualquier persona de cualquier lugar del globo terráqueo puede investigar sobre localizaciones, formación de capital humano, energía y ordenamiento ambiental”, resaltó Viveros sobre esta iniciativa de acceso público.
En relación a la competencia entre la producción local y las inversiones foráneas, el titular de la UIP aclaró que el marco normativo paraguayo garantiza condiciones de igualdad para todos los actores del mercado. “Las reglas acá son iguales para todos. Nuestra ley de inversiones, de zonas francas, de maquila y de incentivos al ensamblaje son comunes a todos. Lo que queremos es generar actividad económica para llegar al desarrollo”, enfatizó.
Uno de los principales desafíos identificados para potenciar las industrias locales radica en la adaptación del sistema bancario a esquemas de financiamiento a largo plazo. Al respecto, Viveros adelantó que la cartera de Estado trabaja junto con la Agencia Financiera de Desarrollo (AFD) y el Banco Nacional de Fomento (BNF) en herramientas crediticias especiales que permitan al industrial nacional proyectar inversiones a 30 años y competir en escala con los mercados vecinos.
El desafío energético
El abastecimiento de energía eléctrica y la ampliación de la red de distribución representan ejes críticos dentro del plan de desarrollo. A través de un convenio con la Administración Nacional de Electricidad (Ande), las autoridades incorporaron al mapa industrial la disponibilidad de potencia y las proyecciones de inversión eléctrica, buscando transparencia para que las autoridades departamentales y los inversores identifiquen las zonas aptas para el establecimiento de plantas.
Respecto a las brechas en infraestructura física y transporte, los voceros coincidieron en la urgencia de fortalecer la logística nacional por la condición de mediterraneidad del país. Duarte subrayó la necesidad de cuidar la estabilidad macroeconómica y el estatus de grado de inversión, al tiempo de explorar esquemas donde el sector privado pueda participar activamente en proyectos de conectividad y generación energética.
Perspectivas regionales
Con el objetivo de articular la oferta de potencia eléctrica con la demanda fabril, la UIP planteó la integración de los organismos rectores del sector energético bajo la línea de planificación del Ministerio de Industria y Comercio. “Lo que proponemos concretamente es que el Viceministerio de Minas y Energía pase a formar parte de la estructura del MIC, porque ahí se maneja todo el concepto de desarrollo”, puntualizó Duarte.
Finalmente, los representantes del sector público y privado coincidieron en que Paraguay cuenta con una ventana de oportunidad única en el contexto regional para posicionarse como una plataforma confiable de producción y exportación. La combinación de incentivos fiscales, costos competitivos, estabilidad cambiaria y diálogo público-privado se consolida como el motor central para sostener el proceso de modernización económica en el mediano plazo.
Dejanos tu comentario
Industria 4.0 apunta a mejorar la eficiencia y productividad de las plantas industriales
La innovación tecnológica aplicada a los procesos productivos será el eje del Congreso de Innovación Industrial “Impulsando el Futuro”, que se realizará del 16 al 18 de septiembre en la sede de la Unión Industrial Paraguaya (UIP), de 14:00 a 20:00. El encuentro busca acercar al sector industrial herramientas vinculadas a la eficiencia energética, automatización, digitalización e inteligencia artificial.
El evento, organizado por Récord Electric y WEG, estará dirigido principalmente a propietarios de empresas industriales y gerentes de plantas, con la participación de especialistas nacionales e internacionales que presentarán soluciones aplicadas a distintos procesos productivos.
En comunicación con La Nación/Nación Media, un representante de la empresa organizadora del evento, explicó que el concepto de industria 4.0 plantea una transformación hacia fábricas más digitales y eficientes en energía, mediante la incorporación de tecnología en los diferentes procesos.
“Industria 4.0 es una industria digital y una industria eficiente energéticamente”, señaló y mencionó como ejemplo los motores eléctricos de alta eficiencia, que permiten reducir el consumo de energía y, al mismo tiempo, disminuir las paradas de planta debido a una mayor durabilidad.
También destacó el aporte de la automatización mediante PLC y otros sistemas, que permite optimizar procesos y controles en las líneas de producción. A esto se suma la digitalización de los equipos, que facilita monitorear el funcionamiento de motores, compresores y reductores de velocidad para planificar mantenimientos predictivos.
Leé más: Startup paraguaya agrícola fue elegida para foro de IICA entre 300 postulaciones
Regier sostuvo que estas herramientas permiten a las industrias anticiparse a eventuales inconvenientes y organizar mejor sus ciclos de producción, con impacto directo en la productividad.
Durante el congreso se desarrollarán charlas técnicas cada dos horas, con demostraciones de productos, casos de éxito implementados en Paraguay y experiencias sobre los resultados obtenidos y la recuperación de las inversiones. Además, habrá una sala de experiencia donde los participantes podrán conocer los equipos y recibir asesoramiento de especialistas.
El encuentro contará con expertos internacionales provenientes de Brasil, Turquía y Estados Unidos. La actividad se realiza en el marco del mes de la industria nacional y busca generar un espacio de conversación sobre el aporte de la innovación al desarrollo del sector.
Dejanos tu comentario
UIP Joven insta a agregar valor a los commodities e impulsar una estrategia exportadora
Paraguay tiene el desafío de avanzar en la transformación de sus materias primas para generar mayor valor dentro del país y, al mismo tiempo, preparar a sus industrias para competir en mercados internacionales. Para Francisco Martino, presidente de la Unión Industrial Paraguaya Joven (UIP Joven), el camino pasa por industrializar lo que el país ya produce y sumar nuevas etapas a las cadenas productivas.
“Tenemos que buscar algo de valor agregado. No por eso vamos a dejar de plantar soja, no por eso vamos a dejar de plantar maíz”, sostuvo Martino, al señalar que la industrialización no significa reemplazar los sectores tradicionales, sino aprovecharlos como base para desarrollar nuevos productos y procesos.
Uno de los avances que destacó es el mayor aprovechamiento industrial del maíz. Explicó que, además de la producción primaria, actualmente se utiliza esta materia prima para la elaboración de alcohol, mientras que el proceso genera otros subproductos como la burlanda, destinada a la alimentación animal. De esta manera, se incorporan nuevas actividades a la cadena y se genera movimiento para otros sectores, como la logística.
“Ya le estás agregando valor, ya tenés el proceso acá, ya se hace la molienda, ya eso genera burlanda. Entonces, ya queda la mayor parte del dinero dentro del país”, afirmó Martino, quien también sostiene que esta transformación debe estar acompañada por una estrategia exportadora.
El mercado paraguayo, con una población de alrededor de siete millones de habitantes, limita la escala que pueden alcanzar algunas industrias, por lo que considera fundamental que los productos nacionales sean concebidos desde el inicio con posibilidades de llegar al exterior.
“El producto paraguayo tiene que nacer preparado como para exportarse y tiene que intentar competir en el mercado internacional”, indicó el dirigente industrial y manifestó que esta evolución ya comienza a reflejarse en distintos sectores y que las nuevas generaciones empresariales están incorporando una mirada más orientada hacia los mercados externos. En ese proceso, considera clave avanzar en industrialización, innovación y generación de valor agregado para que una mayor parte del beneficio económico de las materias primas permanezca en el país.
Leé más: Riquelme destaca avance de la industrialización y proyecta participación del 35 % en el PIB
Dejanos tu comentario
Paraguay se reinventa para competir a lo grande
Enrique Duarte, presidente de la UIP, institución que celebra su 90.º aniversario, mira las próximas décadas y plantea una pregunta incómoda: ¿qué quiere producir Paraguay cuando deje de hablar de su potencial y empiece a convertirlo en resultados?
Paraguay cuenta con energía, producción, ubicación, empresarios y una generación joven. Tiene, en otras palabras, buena parte de las piezas. Sin embargo, lo que todavía está en discusión es qué país quiere construir con ellas. A 90 años de la creación de la Unión Industrial Paraguaya (UIP), Enrique Duarte propone correr la conversación del presente y mirar hacia una industria capaz de escalar, exportar, incorporar tecnología y dejar de vivir de promesas.
“La pregunta ya no es si la inteligencia artificial llegará a la industria paraguaya, sino qué empresas van a aprender a utilizarla primero y qué ventaja competitiva van a obtener por hacerlo”, planteó. La transformación digital, dijo, ya no es patrimonio de las grandes compañías. Puede ser, incluso, el mecanismo para que una pequeña empresa deje de serlo.
“Una empresa pequeña no necesariamente tiene que pensar pequeño”, aseguró. Detrás de esa frase aparece uno de los desafíos más profundos: que las mipymes puedan convertirse en proveedoras, luego en industrias y eventualmente en exportadoras. Para Enrique, una gran inversión no debería terminar en empleos directos. “Una gran inversión debería convertirse en una plataforma para que muchas empresas paraguayas crezcan alrededor de ella”, precisó.
Más que atracción de capital. La discusión debe girar en torno a cuánto valor paraguayo queda alrededor de la atracción de capital; cuántas empresas locales pueden certificar sus procesos, incorporar tecnología, cumplir estándares internacionales y convertirse enparte de cadenas globales.
Enrique también colocó una palabra clave sobre la mesa: escalar. Y es que una empresa que crece no solo aumenta su facturación. Contrata, compra, innova, tributa y puede exportar. “Escalar una empresa es también escalar el desarrollo del país”, señaló.
Por eso, el próximo desafío de la UIP no sería simplemente representar a la industria, sino anticipar la industria que todavía no existe. “Los próximos 90 años no pueden ser solamente una continuación de nuestra historia; tienen que ser el comienzo de una nueva etapa industrial para Paraguay”, afirmó.
Y esa etapa necesita algo más difícil que una buena coyuntura: una hoja de ruta. “La industria necesita certezas para invertir, y el país necesita una hoja de ruta para industrializarse”, sostuvo.
De allí que, quizás la pregunta decisiva sea, justamente, la que todavía no forma parte del debate cotidiano: ¿qué queremos producir dentro de 20 años? No solo cuánto crecer, sino qué fabricar, qué mercados conquistar, qué energía utilizar, qué infraestructura construir y qué talento formar.
“Industrializar Paraguay no es solamente una agenda empresarial, es una decisión de desarrollo nacional”, concluyó.