El objetivo principal de la audiencia pública fue dialogar y brindar un espacio a la ciudadanía y a las instituciones para expresar su preocupación ante la situación de casos de violencia basados en el género. Foto: Gentileza.
Reclaman mayor presupuesto para atender casos de violencia contra la mujer
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En la sala bicameral del Congreso de la Nación se desarrolló la audiencia pública sobre “Feminicidios y otras formas de violencia contra la mujer”, abordaje desde el Estado para la prevención, atención y protección. La audiencia fue convocada por la comisión de Derechos Humanos y la comisión de Equidad y Género, presidida por el senador Carlos Filizzola, en colaboración con la Coordinadora de Derechos Humanos del Paraguay (Codehupy).
El objetivo principal fue dialogar y brindar un espacio a la ciudadanía para expresar su preocupación ante la situación de casos de violencia basada en género. En la audiencia asistieron autoridades de distintas instituciones públicas y organizaciones civiles que luchan contra la violencia hacia la mujer de distintas partes del país.
En la exposición se pudo escuchar a la mayoría de las instituciones públicas reclamar sobre la falta de presupuesto para atender los casos de violencia y a varias mujeres vulneradas en sus derechos, quienes clamaron justicia para todas las mujeres desde los distintos estamentos. Los temas abordados en específico fueron las distintas formas de violencia contra la mujer y la lucha de las mismas por la igualdad de derechos e igualdad de género en el país.
Pablino Escobar del ministerio de la Defensa Pública mencionó que “tenemos 19 defensores especializados en violencia, en el 2022 recibimos 4.119 causas, lo que significa que cada defensor atiende 300 casos cada uno”. Asimismo, Raquel Lovera, representante del Ministerio de Salud, reconoció que “el Ministerio de Salud no tiene recursos destinados a género”.
La subcomisaria Paulina García, directora del departamento de atención a víctimas de violencia intrafamiliar de la Policía Nacional también remarcó “no contamos con recursos económicos, pero contamos con recursos humanos eficientes con vocación de servicio y el trabajo que realizamos es más por humanidad”.
El viceministro de Protección de la Niñez y Adolescencia, Eduardo Escobar, también remarcó que ya existen las herramientas legales, pero que “falta operativizar a través de un mayor presupuesto, un presupuesto eficiente”. La ministra de la Mujer, Celina Lezcano, fue altamente criticada por su ausencia en la audiencia pública. “¿Qué tan importante tenía que hacer para no venir a rendir cuentas y escuchar a las mujeres?”, mencionó la abogada Michi Moragas.
Desde la Red de mujeres del sur, Luz Giménez abordó sobre la violencia política y solicitó avances en la ley de la paridad en las próximas elecciones. Daniela Benítez del pueblo Nivaclé, refirió: “La violencia se sufre en todos lados. Hemos sufrido atropellos, es como si no tuviéramos el derecho a vivir tranquilas”.
“¿Tenemos que estar muertas para que acudan a nuestro llamado? Sufrimos muchas violencias, nos maltratan las autoridades y también sufrimos violencia en nuestra casa. Por favor acudan a nuestro llamado cuando denunciamos”, destacó Irma, del bañado Norte.
Trabajadoras sexuales también tuvieron lugar en el auditorio. Mónica Aquino mencionó: “Soy mujer, ciudadana y trabajadora sexual. Cuando nosotras hacemos una denuncia nos maltratan y no toman nuestra denuncia. Nos discriminan, nosotras no somos el problema, somos parte de la solución”.
Otras expositoras presentes enfatizaron sobre la violencia en el campo, decían que la misma equivale a la ausencia del Estado. Mencionaron la falta de mamógrafos, falta de fiscalías y defensorías en lugares más cercanos, criminalización de la víctima mujer y no del acosador y/o violador. Otras hicieron énfasis en el acoso sexual en el trabajo y en las universidades, la impunidad, la violación de menores en las escuelas, la falta de trabajo para mujeres por la posibilidad de quedar embarazadas, la insuficiente articulación de todas las instituciones y la descentralización.
Aconsejan aprobar proyecto que suspende por dos años creación de universidades privadas
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La Comisión de Educación y Cultura de la Cámara de Senadores emitió un dictamen aconsejando la aprobación con modificaciones al proyecto de ley que plantea suspender temporalmente la creación de nuevas instituciones privadas de educación superior.
Según los proyectistas, se plantea frenar por un plazo de dos años la apertura de nuevas universidades e institutos superiores privados en todo el territorio nacional.
Durante la reunión de la citada comisión asesora, la senadora Hermelinda Alvarenga informó que se analizaron de manera simultánea dos proyectos, ya que el liberal Ever Villalba presentó una iniciativa similar, aunque sugiere una suspensión por cinco años.
Considerando este planteamiento, la comisión aprobó la unificación de ambos proyectos para su tratamiento conjunto. Las iniciativas recibieron dictamen con modificaciones y serán analizadas este miércoles en sesión ordinaria, como moción de preferencia.
La parlamentaria aclaró, además, que la suspensión de la habilitación de las carreras de Derecho y Medicina en las universidades responde a disposiciones del Consejo Nacional de Educación Superior (Cones) y constituye una medida diferente de la propuesta legislativa analizada.
Senado analizará 13 puntos en sesión de este miércoles 21 de octubre
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En reunión de la mesa directiva y líderes de bancada del Senado se resolvió este lunes la elaboración del orden del día para la sesión ordinaria de este miércoles 21 de octubre que contempla 13 puntos.
Como primer punto figura el estudio de una decena de proyectos de resolución que solicitan informes a distintas instituciones.
Entre ellos se encuentran los pedidos de informes al Registro del Estado Civil (REC), al Ministerio de Industria y Comercio (MIC), al Banco Central del Paraguay (BCP), y al Instituto de Previsión Social (IPS).
Así también la lista incluye al Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), la Dirección Nacional de Propiedad Intelectual (Dinapu), el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social (Mtess), la Gobernación de Alto Paraguay y el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC).
Se estudiará igualmente un pedido de informe a la Corte Suprema de Justicia (CSJ), la Municipalidad de San José de los Arroyos, el Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicación (Mitic), la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (Dnit) y la Dirección Nacional de Migraciones.
Así también, se pondrá a consideración del pleno el Mensaje N.º 412 del Poder Ejecutivo, remitido a través del Ministerio de Defensa Nacional por el cual se solicita el acuerdo constitucional correspondiente para el ascenso al grado inmediato superior de oficial general de las Fuerzas Armadas de la Nación, de conformidad con la Constitución Nacional y la Ley N.º 1115/1995.
En otros puntos, se analizará igualmente el proyecto de ley “Que modifica y amplía el artículo 163 de la Ley N.º 1160/1997, Código Penal, y su modificatoria, la Ley Nº 3440/2008”, presentado por varios diputados.
La Asoban considera que las respuestas brindadas por el BCP, a los pedidos de informes del Senado, no lograron despejar las principales inquietudes planteadas sobre el ejercicio de la supervisión bancaria. Foto: Gentileza
Asoban pide transparencia y criterios iguales para todos los bancos
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Desde la Asociación de Bancos del Paraguay (Asoban), consideran que las respuestas brindadas por el Banco Central del Paraguay (BCP), a los pedidos de informes del Senado, si bien representan el cumplimiento de un requerimiento institucional, no lograron despejar las principales inquietudes planteadas sobre el ejercicio de la supervisión bancaria.
En este contexto, a fin de reafirmar su compromiso con la solidez, la estabilidad y la confianza en el sistema financiero paraguayo, mediante un comunicado manifestaron que consideran necesario expresar su posición sobre los siguientes aspectos:
1. Una preocupación genuina, no comercial: rechazamos cualquier interpretación que atribuya nuestra posición a intereses comerciales. Los bancos de esta Asociación trabajan en el sistema financiero paraguayo compitiendo desde hace varias décadas y han atravesado tiempos difíciles. Planteamos nuestras preocupaciones por escrito al Banco Central en junio de 2025 y en setiembre de 2026, por la vía institucional y sin difusión pública. Nuestro interés es preservar la solvencia y la estabilidad del sistema bancario en su conjunto.
2. Una respuesta valorable, pero incompleta: es positivo que el Banco Central haya respondido en plazo. Sin embargo, sus respuestas son incompletas y dejan dudas, cuando lo que corresponde es transmitir confianza. Una respuesta de esta trascendencia debería contar, además, con la aprobación expresa de su Directorio, máxima autoridad de la institución.
3. La cuestión de fondo sigue abierta: la principal preocupación es la exposición crediticia de una entidad financiera frente a empresas vinculadas a su propio grupo y la razonabilidad de las operaciones, que deberían ajustarse a lo establecido en la Ley de Bancos y sus reglamentaciones. En todos los casos debe primar, como recomienda el Comité de Basilea, la sustancia sobre la forma. Esta información no tiene carácter reservado y solo el Banco Central puede aclararla con autoridad. Una respuesta clara da certeza; la falta de respuesta genera dudas.
4. La corrección no debe esperar al sumario: la Ley N.º 2334/03 dispone que la regularización procede «sin perjuicio de las sanciones». Esto permite adoptar medidas correctivas de manera inmediata, mientras que un sumario puede demorar años. Cuando una situación contraria a la normativa no se corrige a tiempo, puede generar efectos negativos para todos.
5. Un mismo criterio para todos: la solvencia de una entidad no puede depender de un trato distinto al que reciben las demás. Pedimos al Banco Central que informe sobre la solvencia de todas las entidades que recibieron facilidades en procesos de fusión, aplicando los mismos criterios respecto al reconocimiento de las pérdidas diferidas, el cumplimiento del artículo 56 de la Ley de Bancos (cálculo del patrimonio efectivo) y el tratamiento de las participaciones en empresas de un mismo grupo. Así quedarán despejadas las dudas y, si alguna entidad no cumple, se podrá actuar a tiempo. El secreto bancario, que defendemos, protege a los clientes, pero no alcanza a los actos y criterios del organismo supervisor.
6. El interés de todo el sistema: si alguna entidad no cumple con el marco legal, este permite corregir la situación protegiendo a los depositantes. El antídoto es actuar a tiempo.
“El sistema financiero paraguayo es sólido y cuenta con un Fondo de Garantía que protege a los ahorristas dentro de los límites establecidos por la ley. Por eso, este es el momento en que el Banco Central, a través de su presidente, su directorio y la Superintendencia de Bancos, informe con claridad sobre la situación y las medidas que adopta. Cada día que se dilatan las correcciones se agrava el problema y se envía una señal negativa al mercado. La credibilidad del supervisor se ha construido durante décadas; instamos a las autoridades a preservarla”, señalan desde el ente.
Especialistas indican que existen trayectorias y señales de riesgo que pueden ser identificadas y que deberían activar respuestas estatales diferenciadas para evitar los feminicidios
Feminicidio: un flagelo anclado en el machismo estructural de la sociedad
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Jorge Zárate
jorge.zarate@nacionmedia.com
Fotos: Archivo / Gentileza
Derribar aquello de que el hombre manda/mujer obedece es clave para enfrentar el flagelo del feminicidio. La violencia de género tiene en estos crímenes su desenlace más extremo, la punta del iceberg. Subyacen allí controles cotidianos, humillaciones, aislamiento, amenazas, dependencia económica, miedo, celos naturalizados, violencia psicológica, golpes, acoso, persecución, silencios familiares e instituciones que llegan tarde. Aquí el análisis de tres especialistas.
El cuadro social determina comportamientos, coinciden las especialistas consultadas para este informe. El machismo estructural es la respuesta principal al por qué se sigue matando de la manera aberrante que se vio en el profusamente televisado caso de Deisy Giménez.
Entendiendo esto, se preguntó por qué el duro castigo previsto no detiene estas acciones, a qué se debe la insuficiencia de lo punitivo. Raquel Samudio, del departamento de Psiquiatría y Psicología Forense del Ministerio Público, explica que “la mayoría de los feminicidas no tienen una enfermedad mental que anule su comprensión o su voluntad, saben lo que hacen. Entonces, atribuir esto a un trastorno desplaza la responsabilidad y además estigmatiza a las personas que tienen un sufrimiento mental que en la mayoría de los casos son víctimas y no victimarios”.
Raquel Samudio, del Departamento de Psiquiatría y Psicología Forense del Ministerio Público
“El agresor no hace un cálculo racional de los costos, actúa desde una lógica “si no es mía no es de nadie”. Entonces, la pérdida de control sobre la mujer lo vive como algo intolerable. Por esto es que no es raro que después se autoeliminen porque no es que les importe el castigo, sino que su objetivo es eliminar ese objeto que perdieron. Entonces esto también es muy importante porque la respuesta no puede ser solo penal, tiene que ser preventiva y tiene que ser temprana”, señala.
De su experiencia, describe que en los feminicidas suelen verse rasgos como “posesividad extrema o celos, baja tolerancia a la frustración, dependencia emocional que muchas veces se disfraza como de dominio, como la necesidad de dominar en realidad porque dependen emocionalmente de la otra persona y creencias rígidas sobre los roles de género”. También se dan “antecedentes de violencia previa, en algunos casos hay consumo de sustancias, que no es en sí misma la causa de la violencia, pero sí la agrava”, agrega.
HISTORIAS EN BUCLE
Myrian González desde hace más de 20 años es redactora del capítulo “Derecho de las mujeres a vivir libres de violencia” para el informe anual de la Coordinadora de Derechos Humanos del Paraguay (Codehupy).
Describe entonces que el feminicida “se ciega ante lo que considera una afrenta a su hombría. Muchas veces le da vergüenza que otros hombres le consideren inútil, débil, por permitir que la mujer sea ‘juru guasu’, no baje la cabeza, no se calle, denuncie, le abandone”, describe.
“Según mi análisis, no es que sufre por amor, porque le dejaron, ni porque tiene algún descontrol psíquico. Lo que le pasa es que ve en peligro su hombría, él no puede actuar como un pelele, el mandato cultural masculino le dicta que él es el que manda sobre su novia o mujer. Siente que se le rompe el mandato tradicional del macho, del hombre de la casa”, dice describiendo el cuadro.
Myrian González, directora del CDE
EDUCACIÓN
González, que es directora del Centro de Documentación y Estudios (CDE), entiende que “un problema principal es la ausencia, la falta de una educación igualitaria, que es responsabilidad del Estado”.
Agrega que la “educación machista es resultado de esa cultura que valora de manera diferenciada a mujeres y hombres. El Estado, con sus ministerios y políticas públicas, es responsable de no promover la educación igualitaria. Esto es, mirando la realidad con perspectiva de igualdad de género”, describe.
“Se debe visualizar, comprender y aceptar que esas diferencias entre mujeres y hombres generan discriminación y desigualdades y que estas se traducen en que las niñas tienen que portarse bien y no “tentar” a los varones, las mujeres deben obedecer a sus esposos para que no se enojen, las jóvenes no tienen que provocar sexualmente a los hombres vistiéndose de x forma, ni salir solas o a la noche. Esta es la cadena que somete a mujeres y envalentona a los hombres”, apunta llamando a la transformación de esta matriz.
IRRESPONSABILIDAD ESTATAL
Monserrat Fois es antropóloga social y preside la Asociación Paraguaya de Investigadoras Feministas (APIF). Considera que una de las dimensiones más graves del problema “es la abrumadora irresponsabilidad del Estado porque no estamos frente a un fenómeno desconocido ni mucho menos inexplicable. Existen décadas de investigación en estudios de género, en sociología, antropología, en derecho y en políticas públicas que permiten comprender cómo se producen y reproducen las violencias contra las mujeres”.
Yendo a los datos, recuerda que “en Paraguay, solamente en 2025 hubo 37 feminicidios y más de 37 mil víctimas registradas de violencia familiar. En lo que va de 2026, ya van 20 feminicidios y 28 tentativas de feminicidios. Es decir, detrás de los casos extremos que llegan a los medios existe un universo muchísimo mayor de violencia cotidiana”, describe.
“Entonces, no me estoy refiriendo solamente a que una institución haya actuado mal ante una denuncia concreta, sino a gobiernos que, teniendo evidencia disponible, deciden escuchar a sectores políticos y religiosos que cuestionan sistemáticamente las políticas de género basados en prejuicios, supersticiones, odio o miedo y desoyen el conocimiento acumulado generado por investigadoras, académicas, funcionarias públicas y organizaciones feministas”, apunta.
Montserrat Fois, antropóloga social
TRAZABILIDAD
Explica entonces que hay estudios e informes internacionales que permiten generar una trazabilidad sobre eventuales agresores: “Esto no significa, por supuesto, que podamos saber con certeza qué agresor va a matar ni en qué momento. Pero sí nos está diciendo que existen trayectorias y señales de riesgo que pueden ser identificadas y que deberían activar respuestas estatales diferenciadas”.
Insiste en que “antes que hablar de ‘combatir el feminicidio’, el Estado necesita construir capacidad para identificar trayectorias de violencia antes de que se vuelvan letales”.
Apunta entonces que “en el corto plazo, debemos evitar que una trayectoria de violencia tenga a la muerte al final de la historia. Y en el largo plazo, transformar las condiciones sociales, económicas, culturales e institucionales que producen, permiten y las legitiman. El problema es estructural y, por lo tanto, la respuesta también tiene que tener esa categoría”.
Es hora de actuar.
RESPONSABILIDAD MEDIÁTICA
Lo mediático juega un papel clave en la reproducción del modelo que incuba los feminicidios, pero puede también convertirse en factor de reversión. Todo depende de los ejercicios profesionales y empresariales, entienden las especialistas.
Para la psiquiatra Raquel Samudio, “una cobertura con muchos detalles morbosos del método, de fotos de la víctima, de relatos que romantizan al agresor como que la amaba demasiado o fue un crimen pasional o que terminan culpabilizando a la mujer, revictimiza a las familias. Además, también hay evidencia de que la difusión masiva de estos casos puede asociarse a un efecto dominó en otras personas que ya estaban predispuestas a cometer un crimen”, recuerda.
Apunta a su vez que “los medios también pueden funcionar como un factor protector muy grande cuando nombran el hecho como feminicidio, cuando contextualizan la violencia como un problema social y no como un caso individual, como un hecho privado, cuando muestran las señales de alerta y cuando informan dónde pedir ayuda. El periodismo responsable salva vidas”, recuerda.
Para la antropóloga social Montserrat Fois, “tanto los medios como las autoridades públicas producen sentidos y categorías a través de las cuales interpretamos la realidad. Contribuyen a decirnos qué es grave, qué es normal, qué es excepcional, qué es tolerable y hasta dónde una determinada violencia merece ser considerada un problema público”.
Citando a Rita Segato en su libro “La escritura en el cuerpo de las mujeres asesinadas en Ciudad Juárez”, recuerda que no es correcto presentar esta violencia como “algo disperso, anómalo o episódico. Un crimen acá, otro crimen allá, una pareja que discutió, un hombre que perdió el control”, sin reflejar “la estructura que conecta fenómenos que aparentemente no tienen relación entre sí”.
Otro elemento que pone en discusión es la espectacularización de la violencia. “Vimos circular por todas partes el video del feminicidio de Deisy y amanecimos a los días con la noticia de otro feminicidio ocurrido en Canindeyú. Quiero ser muy cuidadosa acá porque no puedo ni pretendo afirmar que exista una relación causal directa entre la difusión de un feminicidio y la comisión de otro. Pero Segato plantea algo muy importante para pensar este fenómeno y es que la propia violencia puede funcionar como una forma de comunicación”.
Agrega entonces que “la violencia no solamente actúa sobre la víctima concreta, puede comunicar poder, mostrar de qué es capaz el agresor, hasta dónde puede llegar, qué capacidad tiene de controlar, castigar o disponer sobre el cuerpo de otra persona. Y cuando los medios o las redes espectacularizan esa violencia pueden, potencialmente, convertirse en parte de la circulación de ese mensaje, ampliar su audiencia”.
Expone ante el caso que “esa exhibición reiterada puede ofrecer repertorios de acción y modelos de potencia con los cuales otros agresores pueden llegar a identificarse. No estoy diciendo que alguien que vea un feminicidio en televisión o en Tiktok automáticamente salga a cometer otro. Sería irresponsable afirmarlo de esa manera. Lo que estoy diciendo es que debemos preguntarnos qué efectos sociales produce mostrar una y otra vez el momento exacto en que una mujer es violentada o asesinada, convertir al agresor en protagonista y hacer circular su acto de poder millones de veces”, apunta.
Entiende que en esa situación el medio deja de ser solamente un canal que informa sobre un crimen corriendo el riesgo de transformarse, “aun sin proponérselo, en parte del dispositivo mediante el cual ese crimen adquiere visibilidad, audiencia y capacidad de comunicar poder. Para mí, ahí está la enorme responsabilidad de los medios y también de las plataformas digitales: informar sin convertir la crueldad en espectáculo”.