El candidato a la presidencia de la República por el Partido Cruzada Nacional, Paraguayo “Payo” Cubas, participará este viernes 17 de marzo a las 20:00 del programa “Expresso”, emitido por el canal GEN, donde hablará con el periodista Augusto Dos Santos sobre sus principales propuestas de Gobierno con miras a las elecciones generales de abril.
El polémico exparlamentario es uno de los mejor posicionados de cara a los comicios generales, según encuestas. Paraguayo Cubas es abogado por la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, Universidad Nacional de Asunción (UNA).
Al culminar su carrera universitaria, se dedicó de lleno a la abogacía. En este sentido, cabe señalar que durante los últimos 18 años trabajó como asesor jurídico en varias empresas nacionales, internacionales, así como en varias instituciones públicas del país.
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Ámbito político
En el ámbito político fue electo diputado nacional por el departamento del Alto Paraná en el período 1993 al 1998. Durante este tiempo también ejerció la vicepresidencia de la Comisión Parlamentaria Conjunta del Mercado Común del Sur (Mercosur).
Además, fue electo presidente de la Comisión Permanente del Congreso Nacional en el año 1995. Asimismo, fue miembro de varias comisiones de la Cámara Baja, como la de Educación y Cultura, Relaciones Exteriores, Presupuesto y Cuentas, Industria y Comercio, Obras Públicas y Comunicaciones y de la Comisión Bicameral de Privatizaciones, entre otros.
En el año 2018 fue electo senador nacional, período que no pudo completar, por pérdida de investidura. Actualmente, es candidato a la Presidencia de la República por el Partido Cruzada Nacional con miras a los comicios generales del 30 de abril.
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“Siempre vamos a encontrar conocimiento y riqueza en la música paraguaya”
En esta edición del programa “Expresso”, del canal GEN/Nación Media, Augusto dos Santos recibe a la cantante folclórica Dalma Ferreira, quien realiza una importante labor de difusión de la música paraguaya y de la lengua guaraní en las redes sociales. Dalma reivindica la riqueza cultural de nuestro país y destaca los valores positivos y la belleza que predominan en los temas que aborda nuestra música. Asimismo, resalta la importancia de seguir creando porque la riqueza del folclore radica también en ofrecer un testimonio de su tiempo.
- Fotos Matías Amarilla
–¿Cómo empieza tu vínculo con la música y el guaraní en particular?
–Empecé a los 12 años en la capilla de mi barrio. Yo entré en un colegio en el que en mi época no era tan bien visto el hecho de hablar en guaraní. Como mi familia es del interior, en mi casa siempre escuché el guaraní. Entonces, cuando fui creciendo me fui dando cuenta de que había como un prejuicio, ¿verdad? Estaba mal visto en otros ámbitos de la sociedad hablar guaraní.
Entonces, a mí me dolía mucho eso y lo vi como una bandera por la que tenía que luchar. Ya en el colegio empecé a cantar guaranias y me miraban raro. Pero cuando yo ganaba los intercolegiales de la canción con música paraguaya, empezó a sentirse ese orgullo.
Luego estudié guaraní y empecé a enseñar y volví al colegio para enseñar. Fue una experiencia que me enseñó que no es el guaraní el problema, sino la forma en que se transmite. El guaraní está unido a los indígenas del Paraguay.
Tenemos un país tremendamente rico en diversidad cultural y cuando vos le contás eso a los alumnos, porque yo enseñaba noveno grado, le enseñás eso a los alumnos de manera apasionada y les contás la historia y les contás de dónde viene, qué pasó durante la historia, por qué el guaraní es visto de esta manera, por qué había tanto prejuicio como que ellos abren su corazón y se dan cuenta, bueno, esta es mi identidad, esto es lo que me identifica, lo que me hace diferente a todo el mundo, y se empieza a sentir parte de su lengua.
–El matrimonio entre el guaraní y hacer música folclórica es ideal, ¿no?
–Asimismo, porque así llega de otra manera. Una amiga me dijo “vamos a ponerle subtítulos a las canciones que subís”, porque antes no subía con subtítulos y es una realidad que muchos paraguayos no entienden el guaraní o no entienden lo que quería decir la canción, lo que quería transmitir. Entonces, como mucha gente me decía, no entiendo lo que estás cantando, vamos a ponerle el subtítulo, pero obviamente eso conlleva una responsabilidad gigante, porque no podés ponerle cualquier cosa nomás, hay que entender qué quizo transmitir el autor con las palabras. Entonces, yo siempre me asesoro con un profesor que se llama Isidro Cabral, que fue mi profe también, que es una persona superculta y que conoce muchísimo acerca de toda la cultura guaraní. También con el mbo’ehára David Galeano. Entonces, siempre hay que tomar esto con responsabilidad porque somos una vidriera. El público te está mirando, el público va a aprender la canción así como vos la cantaste y va a leer el subtítulo así como subiste. Entonces, no es para hacerlo así a la ligera, hay que hacerlo con la responsabilidad y el amor que corresponde.
LA JUVENTUD Y EL FOLCLORE
–Hay muchos más jóvenes ahora dedicándose al folclore, ¿no?
–Eso es un orgullo inmenso y no lo hacemos porque esté de moda o porque sea lo que a la gente le gusta. Lo hacemos de todo corazón. Antes era completamente inimaginable que existan tantos grupos de música paraguaya y, por sobre todo, que haya tanta aceptación del público.
–Eso es fundamental porque ahí se cierra el circuito.
–Estamos en un auge foclórico impresionante porque hay muchos festivales. De igual manera, yo siento que tenemos todavía una deuda muy grande con ese sentido de patriotismo, de amor por lo nuestro en los colegios, en las escuelas. Sería tan lindo que en el recreo los niños escuchen música paraguaya, que en las clases de música se aprenda sobre Teodoro S. Mongelós, José Asunción Flores, Manuel Ortiz Guerrero. Sentirnos parte de nuestra tierra, de nuestra lengua.
–¿Por qué el folclore debería gustarle a un chico de 20 años?
–Yo le contaría un poco de la historia para enamorarle al principio, ¿verdad? Porque yo siempre como que le quiero agarrar de ese lado a la gente. No vas a encontrar una polca o una guarania en otro lado del mundo, ¿verdad? Entonces, es como algo tan nuestro, además de que nunca la música paraguaya o el folclore habla de cosas negativas, habla siempre de la belleza de la mujer, de la belleza de la tierra donde uno nació, de la historia del Paraguay, o sea, siempre vamos a encontrar conocimiento y riqueza en la música paraguaya.
UN CAMINO LARGO
–Disculpame la expresión, ¿se puede vivir de la música?
–Claro que se puede vivir de la música, y es un camino y un recorrido largo. Posicionarse, y yo creo que las redes sociales también juegan un papel muy importante ahora mismo y dan esa posibilidad al artista de hacerse visible en las redes sociales. No necesitás demasiado para hacerte ver en redes sociales, necesitás un buen celular y, bueno, ponerle como tu impronta, ponerle tu identidad y que la gente te conozca de esa manera. Y justamente, las redes sociales eran una herramienta que yo no usaba antes, ¿verdad? Y ahora encontré la forma de atraer a mi público a través de las redes sociales, contando historias, que es lo que a la gente le encanta.
–¿Con qué canción empezaste en las redes y que te hizo tan visible?
–Empecé con “Che jazmín”. Conté la historia de la canción y no te imaginás, fueron muchísimos seguidores, muchísimas visualizaciones, muchísimos me gusta. Y yo dije, bueno, a la gente le gusta que le cuente un poco de la historia, porque si bien todo el mundo puede subir canciones, pero bueno, va a tener que dar un plus, le tiene que dar algo más que atraiga a la gente, y bueno, a mi público le gustó que le cuente historias. Mi último video de “Pedro canoero” tiene 900.000 reproducciones, y es hablando de folclore, hablando de la historia de Pedro canoero, que fue inspirado en un canoero paraguayo. O sea, no hay demasiada producción, no hay mucha inversión en ese video, es simplemente como contar algo de corazón.
–¿Hacés otros ritmos en tu vida diaria?
–Sí, yo canto cumbia, baladas, boleros en los eventos privados sobre todo, pero también en los festivales.
RIQUEZA CULTURAL
–Quiero volver al guaraní, porque me parece importante todo lo que hacés, pero también capaz que intuyo que tenés mucho que hacer por delante para seguir profundizando todo este aspecto.
–El guaraní me apasiona profundamente, ¿verdad? Porque, como te conté, mis raíces también están muy arraigadas al guaraní, mis abuelos son guaranihablantes. Entonces, siempre lo sentí muy mío y siento que es mi bandera. Los paraguayos no somos conscientes muchas veces de la tremenda diversidad cultural que hay en Paraguay, que no hay en otro lado, de verdad esto es una riqueza ancestral única que tenemos y que no lo explotamos incluso para el turismo, ¿verdad? Por ahí mostrar cómo viven los pueblos indígenas, cómo se manejan, es algo tan atractivo, rico, apasionante. Entonces, falta mucho por explotar, y eso es que yo quiero mostrar en mis redes sociales, ¿verdad? Estamos en un país donde conviven 19 lenguas indígenas y que tienen tanto, porque hay que entender también que los pueblos indígenas están arraigados a la tierra, al monte, a sus tradiciones, a sus creencias ancestrales.
–¿Cuál es la mejor canción en guaraní para vos?
–“Che kamba resa jajái” me parece una de las más lindas también, es una de las más románticas y yo soy muy romántica en la música paraguaya.
–Yo tengo una preocupación sobre la creación de nuevas obras. ¿Cómo hacemos para sostener en el tiempo la performance que tuvieron los monstruos en el pasado?
–Para mí también es una preocupación y también la gente dice mucho, ¿por qué no creás? ¿Por qué no componés? Ndaha’éi la péichante rehaíva. Pero hay varios temas nuevos, más contemporáneos, más adaptados también a la realidad actual. Porque en folclore la música se trata de hablar de la realidad del compositor en ese momento, ¿verdad? Pero ahí no vamos a hablar de lo que hablaba Emiliano R. Fernández, de la guerra del Chaco, de cómo él hacía sentir orgullosos a los que iban a luchar en la guerra del Chaco con sus canciones, pero de por ahí hablamos de otras cosas. Para mí también es una materia aprender a componer. Lo que pasa es que soy muy acelerada y me cuesta sentarme a escribir, a pensar un poquito.
LA COMPOSICIÓN
–¿Pensás en escribir y componer también?
–Claro que sí. Me encantaría dejar un legado, porque es el legado que dejamos los artistas, que son nuestras obras propias. Obviamente también es lindo ser intérprete, verdad, y ensalzar, digamos, obras de compositores ymaguare, pero también es necesario para el folclore de la actualidad que podamos hablar de lo que pasa en estos tiempos.
–¿Qué esperás de este año 2026?
–Me proyecto seguir creciendo con las redes, seguir contando no solamente acerca de la música paraguaya, sino también de los pueblos originarios, que me encanta hablar de la diversidad cultural del Paraguay y de todo lo que ofrecen los pueblos originarios, de sus artesanías, de sus pueblos ancestrales. Eso me apasiona y siento que no está explotado lo suficiente en Paraguay. También quiero viajar, me están llamando mucho de Nueva York, de la comunidad paraguaya que vive allá. Están muy emocionados por la música paraguaya y obviamente llevar allá la música es como llevarles un pedacito de la tierra paraguaya, ¿verdad? Entonces, me encantaría poder viajar con toda mi banda a Nueva York, poder ir a visitar todas las comunidades paraguayas en el extranjero.
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El sótano de la depresión en tiempos muy exigentes
En esta entrega de “Expresso”, Augusto dos Santos indaga sobre la situación de la salud mental en el país, y aborda problemática en auge: la depresión. La invitada fue la psicóloga María Esther Benítez Bogarín, quien como terapeuta familiar sistémica explica y comenta, desde su experiencia en consultorio, cuál es el escenario y aporta tips fundamentales.
ADS: –¿Qué está pasando con la depresión en el mundo de hoy? ¿Puede decirse que es como más intensa que en el pasado?
MEB: –Bueno, en realidad, no es que sea más intensa. En el siglo XX, no digo que se normalizó la expresión, pero por lo menos se le puso nombre. Cuando nombrás algo y es como que corrés un velo y sale. Antes, los hombres en particular no tenían permiso de sentirse mal, tampoco tenían permiso de llorar, de caer. Había que sostener sobre los hombros todo un estilo, toda una forma de vida. Y las mujeres se le llamaba melancolía, el estado blue, en inglés. La depresión, yo diría que es casi un componente de nuestra cultura, ¿por qué? Porque nuestra cultura es sumamente exigente hoy en día. Nos piden cosas todo el tiempo. Nos piden que tengamos que ser altos, flacos, rubios, ojos azules, llenos de dinero y con un auto alta gama en la puerta, que tengamos una vida social importante, que nuestros hijos o nietos estén en un X colegio, que hagamos viajes, que subamos fotos, que tengamos un nivel adquisitivo importante. Hasta ahí, toda la parte social de la depresión. Pero, si vamos a hablar de la parte clínica, sí, hay componentes que, de las causas mismas de la depresión, hay razones genéticas, hay familias depresivas, hay familias enteras depresivas, pero se nombra un poco más, se dice, se siente mal, no se halla, entonces, es como que se nombra, se le dice. Pero de nuevo volvemos, Augusto, a un tema que es lo que hoy se llama epigenética, que son todos los factores sociales externos, que inciden sobre el ADN para que la persona sea o no de X manera, en este caso, depresiva. Entonces, ergo, volvemos a lo social. A las condiciones externas. La gente tiene vergüenza, tiene miedo, tiene miedo de ir al psicólogo, tiene miedo de ir al psiquiatra, pero hay que ir.
–¿Cómo tensionan las redes sociales y su presión de representarse siempre feliz?
–Lo que se encuentra afuera nos tensiona mucho. Yo suelo decir, hay que salir medio revestido de algo, porque te incendia lo que está afuera. A veces, se plantea como un mundo que uno construye, se niega, se dice no está pasando nada, “a mí no me afecta lo que pasa en este momento en el mundo”, por ejemplo, todo lo que tenemos en Oriente Medio, pero claro que nos afecta.
–Yo admiro mucho a la gente de entre 35 y 40 años que sale al mundo de la competencia;si es mujer, puede que tenga un hijo pequeño, y tiene que competir, digamos, en un mundo que le exige estar permanentemente de buen humor. Esos son héroes.
–Tenés que estar up. Sí. Como hay una expresión que suelo leer: “terraza, terraza, terraza, nunca sótano”. No se puede. Reconocé que a veces no estás “terraza”, que las más de las veces no estás “terraza”. Estarás por el tercer piso, una cosa así, y bastantemente, si cabe la pésima expresión, “sótano”. Entonces, se debe poner la mirada sobre uno mismo. ¿Cómo estoy yo en este mundo que me está apretando, atosigando, en donde tengo que cumplir –en el caso de las mujeres– roles? Tengo que poner dinero, tengo que poner buena cara, tengo que estar competitiva, tengo que estar en peso, tengo que estar con ciertas marcas. Es muy difícil, muy difícil hoy en día, y para los varones también. Toda esa exclusión social que de repente ocurre con varones de ciertas categorías sociales, de ciertos físicos, de ciertos comportamientos, incluso de ciertas elecciones sexuales. Hoy está muy marcado, muy visto.
–Ese arte de representar te impide representar “sótanos”, te obliga a representar “terrazas”, ¿cómo hago para no engañarme? ¿Cómo lidio con esa situación y qué debo hacer para sostener el equilibrio de salud mental?
–Los profesionales de la psicología, sobre todo los de mi corriente, que yo soy terapeuta familiar sistémica, usamos una expresión que es el “¿para qué?”, no es “¿por qué?” ¿Para qué yo estoy en este lugar? Entonces, empiezan a surgir las respuestas. Para eso se necesita un nivel, un espacio, un tiempo, un nivel de introspección que me diga, por ejemplo, ¿para qué yo estoy en este matrimonio? ¿Para qué estoy en esta pareja? ¿Para qué estoy en este trabajo? Entonces, es increíble cómo en el cerebro las conexiones nerviosas empiezan a moverserápidamente, y empiezan las respuestas.
–¿Qué cambia con cambiar las palabras en las preguntas?
–“Por qué” es causa, y “para qué” es razón.
–Una es más intervenible que la otra
–Las razones, casi todas son intervenibles, casi todas, sin excepción. Hago la salvedad, siempre y cuando la persona esté sana y se dé cuenta de su para qué.
–¿Cómo se ayuda una persona que está en el “sótano”?
–Cuando se cuestiona, y hay como una inquietud que nos pasa, me molesta algo, “no me hallo”. Yo uso mucho la expresión hallarse, que es muy paraguaya, y para mí, encierra muchas respuestas el no me hallo, “ndavy’ái”, no me hallo acá. Entonces, me empiezo a cuestionar. Y, de repente, creo que tal vez va a ser un poco fuerte la expresión, pero hay que gozar de un nivel elevado de necedad para no darte cuenta de lo que no te hace hallar. Entonces agarrás tus bártulos y te marchás elegantemente.
–¿Y cuán importante es hallarse para la salud?
–Muy.La definición de salud mental dice que es el bienestar social, físico, emocional, psicológico, y espiritual. Entonces, es un bienestar completo, y cuando te empieza a sonar una pequeña alarma en algún lugar, ponele, en la parte espiritual, hace caso a esa alarma.
–¿Y por qué hay tanto apego a ese lugar del “no hallarse”?
–Y probablemente por algo que se llama zona de confort. Yo me quedo ahí, y eso me desgasta, nos desgasta, como pareja, como padres, como trabajadores. Tiene mucho que ver la cultura, fundamentalmente los apegos. La cultura es una de las espaldas más grandes que tenemos, yo diría que es la espalda que tenemos, la educación.
–¿Qué relevancia tiene la edad para la depresión?
–Hay niños con depresión, hay niños chiquitos con depresión. Para empezar, por ahí pudo haber sido un niño no deseado, hay muchísimas causas, pudo haber sido un niño que tal vez se le intentó de repente abortar y no se logró el aborto, pudo haber sufrido abusos, maltratos, violencia física, violencia emocional, violencia psicológica. Es decir, hay muchas razones por las que un niño puede deprimirse. Un niño de por sí no es depresión, no hay razones, salvo que haya alguna neurodivergencia que no se haya detectado a tiempo. Los adolescentes también se deprimen.
–¿Cuál es el porcentaje de personas que van a la consulta sin que pasen nada con sus hijos?
–No es muy frecuente, a mí me encanta cuando ocurre. Es un indicador demasiado grande de amor, inconmensurable, de amor, o sea, de papás preocupados.
–¿Sigue existiendo esa resistencia tan fuerte de la gente más grande en consultar?
–Sí. Cuando va a ser pareja, matrimonio, mi señora me dijo que tenemos que venir. No se discute lo que dice la patrona, pero hay una resistencia, y es muy importante. Dicen cosas como “yo no tengo nada, yo estoy bien, a mí no me pasa nada. Ella es la que dice que yo…”.
–¿Hay formas de buscar contención, algo asequible?
–Sí. Sí, hay. Hay fundaciones. Yo estuve en una fundación hasta hace poco. Trabajamos muchísimo durante toda la pandemia, y a un costo irrisorio. Siguen habiendo costos sociales muy bajos. También servicios gratuitos. Hay demasiada información en las redes, y no todo es cierto. O sea, casi nada. Entonces, hay que recurrir a profesionales. Por más que sea barato, por más que sea gratis, no te va a mentir.
–¿Cómo estamos en este momento en nuestra sociedad respecto del tema del suicidio?
–Hay un alto índice de suicidios, muy alto, un porcentaje muy alto. Y de intentos, es cuestión de revisar un poco, de visitar los centros asistenciales, de cómo sacan a las personas del consumo de sustancias, consumo de pastillas, autoeliminación por corte, por armas, envenenamiento. Yo creo que eso se debe a la desesperanza. Ahora tenemos más fotos, más redes que te muestran todo lo que hay que ser. La gente mira fotos de familias, y dice, “pero yo no tengo eso, yo estoy solo acá, en una piecita de 300.000 guaraníes, sin baño, ¿y dónde está mi familia? Yo tengo un título, y en vez de trabajar de lo que dice mi título y de lo que estudié, estoy de limpiador o de limpiadora. Soy empleada doméstica, estoy en manos de un maltratador”. Hay desesperanza, pero hay también una gran muestra de que todo está bien.
–¿Cuál es la principal causa de depresión entre la gente grande?
–De grandes es la insatisfacción con la vida que están llevando. En todos los aspectos, familiar, económica, social, de salud física. También hay muchas razones para que un joven se deprima. La parte espiritual es muy importante. Estos movimientos que tienen las iglesias y todo eso, los sostienen bastante, por lo menos, de reflexión.
–Si al final del camino hay un cartel luminoso que dice “éxito”, ¿en qué medida una frustración en ese camino también es detonante de situaciones límite?
–Es, pero depende de su entorno familiar, social, etcétera, a qué se le llama éxito. El éxito es un ave elusiva, como el correcamino. Entonces, él puede ver el éxito de un papá profesional, exitoso, brillante, etcétera, una mamá así, todo lo que vos quieras. Y a lo mejor, eso al hijo no le emociona mucho.
–¿Cómo solucionamos el problema de incomunicación entre personas?, la familia es solo uno de los problemas, después está el mundo exterior.
–Y atrás no se puede volver, eso es imposible. Lo único que tenemos es el presente, el pasado ya pasó, y el futuro no existe. Yo encuentro que es poner reglas claras, en las familias, los límites se han perdido.
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Cuál es el presente y el futuro de la oposición en Paraguay
En esta edición del programa “Expresso”, del canal GEN/Nación Media, Augusto dos Santos recibe al exsenador de izquierda Hugo Richer y al politólogo liberal Luis Carreras para analizar el presente de la oposición de cara a las próximas elecciones municipales, así como sus posibilidades de erigirse en una opción política para la ciudadanía.
- Fotos Matías Amarilla
–¿Qué les parece que planteó este escenario que tuvimos en Asunción con la encuesta?
–HR: En el tema de las encuestas y el debate que se da y se dio sobre el tema, yo no me detendría solamente en eso. Yo creo que eso difícilmente resuelva el problema político de la oposición.
–¿En qué sentido?
–HR: Acá hay una entelequia, hay una ilusión de presentar a la fuerza de la oposición como si fueran un solo partido. Las fuerzas de la oposición no son un solo partido, hay diferencias lógicas, legítimas. Por eso se requiere de un mayor acuerdo político, una plataforma de articulación más sólida. El tema ese de “vamos a unirnos todos porque así vamos a ganar” se ha demostrado que no ha sido siempre así. Entonces, la encuesta puede ser una herramienta muy excepcional, porque la oposición necesita un acuerdo político más sólido y no veo precisamente que eso esté ocurriendo hasta ahora.
–Luis, ¿nos ayudarías con tu análisis sobre esta coyuntura?
–LC: Esta situación que se presenta en Asunción particularmente debe partir de una base, que es el desastre de la administración de Nenecho Rodríguez y con él un conjunto de actores que no se limitan al Partido Colorado, sino que se extienden a otros actores que son copartícipes de esta mala administración que no tiene solamente 5 años, sino que se extiende a un período mayor. Asunción ha sufrido un gran impacto y una transformación extraordinaria en la parte edilicia, la parte urbanística, en la parte del transporte, pero encontramos que continúan los accidentes, por ejemplo, por fallas en semáforos, una cosa así básica. Entonces, ese es el contexto en el cual las fuerzas políticas que aspiran a gobernar esta ciudad tienen que articular sus fuerzas y calibra sus condiciones para enfrentar con éxito una maquinaria que está asociada al prebendarismo de la municipalidad, pero también al prebendarismo del Estado. Por lo tanto, plantear el problema de la unidad o de la unificación es, primero, ver el contexto y ese contexto es de un desorden muy grande. Y ahí viene un deseo, que es pónganse de acuerdo, necesitamos que entren en un gran acuerdo para que se solucione esto.
–HR: Hay una diferencia muy importante entre la alternancia y la alternativa. Puede haber alternancia y ganar las elecciones, pero ¿qué hacemos después? Porque necesitamos construir alternativas para, por lo menos, los próximos 10, 15, 20 años en Asunción y en la República del Paraguay. Entonces, ahí es donde yo digo que hay una escasez de debate político en un ámbito de degradación democrática. Es importante que la oposición discuta con los referentes de la sociedad, referentes intelectuales, con los profesionales, con la gente de la cultura, necesitamos abrir ese espacio. Y la oposición, hay que hacer la autocrítica y el reconocimiento, no hemos tenido la capacidad de construir una alternativa con la gente.
MARCANDO AGENDA
–¿No les parece que la oposición entrega la agenda al Partido Colorado siempre? Entonces, un proceso político de oposición que solamente habla del oficialismo no tiene mucha chance de instalar su plan. ¿Cuál es el plan?, es la pregunta.
–LC: Es imposible no referirse al Partido Colorado en Asunción. ¿Por qué? Porque gobiernan hace muchísimo tiempo, de una manera bastante forzada, porque la gestión que ha tenido en los últimos años ha sido un desastre. Imaginate, la principal fuente de inversión inmobiliaria en el país está en Asunción y vos pasás por esos lugares para superricos los días de lluvia es como Venecia, pero tirado.
–HR: Todos sufren las consecuencias de la corrupción y de la mala administración, pero ¿cuáles son nuestras propuestas radicalmente diferentes? Voy a citar dos cosas. Yo no creo que las elecciones se ganen solamente con la clase media, hablo de un universo electoral. Acá hay una población, los alrededores de Asunción, de barrios pobres con muchos votos. Hay dos grandes problemas en esos barrios. Una es la cuestión medioambiental. Es tremendo el deterioro medioambiental, ahora con medidas judiciales siguen funcionando las mataderías. ¿Cuál es nuestro planteamiento? Segundo, las miles de personas que viven en los bañados, ellos no pueden pagar ni impuestos porque no figuran jurídicamente. ¿Qué hacemos con ellos? Ellos no son beneficiarios de las políticas municipales porque no existen, no pagan impuestos, ellos no saben si es su territorio, si es su propiedad, si son legales, no son legales, ¿cuáles son las propuestas de la oposición? Ahí, cuando empecemos a discutir eso con la gente, creo que vamos a diferenciarnos notablemente.
ACUERDOS
–¿Sobre qué bases deben construirse de futuro los acuerdos de la oposición?
–LC: La primera tarea en la cual yo me veo involucrado es en clarificar cuál es nuestro propósito. Porque en el campo de la oposición hay una fragmentación muy amplia y cada uno persigue un propósito. Muchos de ellos tienen algunos grados de representación que coinciden con los intereses del Partido Colorado. Hay una forma de ver la gestión de la ciudad, una forma de administrar la ciudad, que yo diría hasta autoritaria, es decir, de imponer su misión, de decir “acá se tiene que asfaltar, acá tenemos que poner la zona de negocios, aquí tenemos que mantenerlos con los mataderos y que vivan como animales”. Esa me parece que es como una visión que es compartida con algunos sectores de la oposición y una de las primeras tareas que tenemos es reconfigurar ese posicionamiento. Ahí hay una labor que implica rescatar el mensaje de la gente, de escuchar a la gente, de trabajar con ellos. Está demostrado que puede haber incluso buena voluntad, pero si no tiene la fuerza política, si no tiene el consenso social, y si no hay participación ciudadana, eso no tiene futuro. Tiene que haber un sinceramiento e incluso estar dispuestos a sacrificar privilegios que tienen para poder articular en un proyecto mayor y que pueda significar un cambio en la conducción del gobierno.
–HR: Yo creo que el modelo político y económico y su impacto social está agotado. Políticamente, estamos en un proceso de degradación de la democracia, necesitamos recuperar el concepto, la definición y la pertenencia de la gente con la democracia. La pregunta es ¿por qué se produce este divorcio? Que no es solamente en Paraguay, en todo el mundo está en cuestionamiento la democracia en este momento. Por un lado, la política dominante olvidó el concepto del Estado social de derecho. Hoy día, cuando se habla del crecimiento económico del Paraguay 4 %, 5 %, es muy importante el crecimiento económico, pero no estamos hablando de quién se queda con lo que se produjo y eso ha generado una desigualdad social importante en Paraguay. Y cuando digo desigualdad, no me refiero solamente a cuánto tiene de ingreso una familia. No, en todo sentido, en formación técnica, educación, salud. ¿Qué hacer ante esto? Primero, tenemos que discutir de vuelta la concepción del Estado. El Paraguay no puede seguir exportando materia prima y producir esta desigualdad social y económica importante.
El conflicto que enfrenta nuestra sociedad contemporánea tiene una respuesta que fue escrita hace más de 200 años, por una persona que se llamó Alexis de Tocqueville, donde plantea que la verdadera revolución es la del liberalismo democrático. La gran crisis de la democracia es la falta de la participación de las personas y, por lo tanto, la crisis de nuestra democracia es nuestro alejamiento de los problemas de la gente concreta. Y cuando vos te alejás de la gente concreta, comenzás a articular mensajes que muchas veces le fanatizan, pero no le solucionan el problema. Y, entonces, ahí viene el gran problema, que es el de cómo conectar el ejercicio del poder a la solución del problema concreto de la persona. Y, en ese sentido, el liberalismo tiene una fórmula, que es la que hoy en día está siendo violentamente atacada desde diferentes aspectos.
EL FIN DE LA POLÍTICA
–¿Qué anda buscando la política? ¿Está buscando la mejor idea o el mejor candidato?
–LC: A veces nos concentramos en las cuestiones programáticas, creemos que nuestra necesidad es identificar soluciones concretas, medibles, verificables, muy propio de los cientistas sociales, ¿verdad? Pero la política es una cuestión, como decía el viejo Torcuato Di Tella, el profesor, que la política es movilización. La política es acción y, entonces, ¿quién es el que moviliza? ¿Quién es el que despierta esa llama del ciudadano de decir “queremos cambiar esto”, “queremos cambiar aquello”?. Eso es lo que nosotros hoy en día encontramos en figuras que son disruptivas. El problema central, hoy en día, de los paraguayos es que no nos escuchamos. Los paraguayos están gritando por todos lados. No es solamente que se les cae las escuelas, no es solamente que se muere la gente en el pasillo de los hospitales. No es que se mueren en el pasillo del hospital público, que tiene pocos recursos, sino del IPS, porque se están comiendo la plata. Aquí hay bronca, porque algunos pequeños grupos que ya tienen mucho son insaciables. Pero también hay mucha gente que está haciendo grandes cosas, que está generando grandes oportunidades y que no tiene el espacio suficiente. Y ahí es donde creo que está el gran desafío.
–HR: Parte de la población está enojada por la corrupción, porque no hay salud pública. En guaraní es muy gráfico, “ipochy” y viene alguien como Payo Cubas y dice “yo voy a resolver esto a cintarazos”. Ahí hay una conexión entre esa gente enojada. Vos tocaste el tema de IPS. Lo primero es realmente democratizar la gobernanza del IPS. Los jubilados tienen que tener más poder, los trabajadores tienen que tener más poder y hay que restarle poder al Ejecutivo en el IPS. Ese es un diseño político, de tal manera que haya una participación efectiva que logre una mayor transparencia en ese ancho de corrupción que es el IPS.
Ahí hay una propuesta concreta. No puede ser que el presidente de la República siga eligiendo a través de una terna al representante de los trabajadores o de los jubilados. Yo sigo insistiendo en la salud universal. El Paraguay necesita invertir. Si vamos a construir un modelo de desarrollo de aquí a 15 años, necesitamos invertir en salud pública, llegar al 6 por ciento del PIB de inversión en educación. Estamos ahora en 3 y pico. ¿Y qué vamos a hacer con ese 6 por ciento? ¿Qué tipo de formación?, ¿qué tipo de educación vamos a construir?
–Se nos va el tiempo y quiero pedirles 30 segundos a cada uno para hacer una conclusión.
–HR: Yo sigo insistiendo en que hay que abrir el debate para el Paraguay de los próximos 15, 20 años, y esa es una responsabilidad de la oposición que quiere ser alternativa, pero para construir alternativas hay que dar respuesta a los problemas del país.
–LC: Hay que patear este tablero y esto significa asumir otro tipo de conducta. La primera conducta que me parece necesaria, además de escuchar a la gente, es la de movilizarla, de ayudarla a movilizarse. Las elecciones no son suficientes. Las elecciones, más aún en nuestro contexto, donde casi siempre el control desde la Justicia Electoral está muy cuestionado, lo que hay que hacer es forzar el hecho de que se puedan poner por delante los problemas de las personas, de los vecinos, de los ciudadanos, porque no hay cambio nacional si no hay cambio municipal.
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“Hay opositores con más altura que Prieto”
- Por Juan Marcelo Pereira
- juan.pereira@nacionmedia.com
“El desafío que realiza Miguel Prieto desde el principio es totalmente infantil, acaso no ve los números. En las pasadas elecciones presidenciales, Payo Cubas logró 700 mil votos a nivel nacional”, dijo el senador Walter Ricardo Kobylanski, sumándose a la disputa electoral entre el exintendente esteño, destituido por corrupción, y el titular del Partido Cruzada Nacional.
“Prieto es nuestro enemigo político, entonces que siga cometiendo este grave error tan absurdo. La propuesta que realiza no tiene solidez política y de Estado, además, según los sondeos, el que tiene más apoyo de la gente entre todos dentro de la oposición sigue siendo Payo, a gusto y disgusto de los demás”, manifestó al diario La Nación/Nación Media.
El senador acotó: “Payo Cubas no está solo en este mundo, tiene armado un equipo, tiene estructurado un partido, tenemos mucho trabajo por detrás y la gente eso lo sabe. Cruzada Nacional sigue para adelante, no está frenado”.
En una reciente entrevista radial, Prieto anunció su postulación como concejal por su Partido Yo Creo y atacó a Cubas, calificándolo como un “dinamitador” dentro de la oposición, razón por la cual le desafío a renunciar a sus pretensiones presidenciales para el 2028, en caso de que el titular de Cruzada Nacional acabe perdiendo contra él la contienda electoral de octubre próximo, en busca de una banca para la Junta Municipal de Ciudad del Este.