Argentina viola acuerdo imponiendo peaje en hidrovía
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El presidente del Centro de Armadores Fluviales y Marítimos del Paraguay, Esteban dos Santos, habló de la falta de cumplimiento por parte de Argentina sobre el acuerdo de imponer una tarifa de peaje en el tramo entre la confluencia del río Paraná con el río Paraguay hasta Santa Fe, violando lo que habían pactado ambos países (Paraguay y Argentina) de esperar 180 días para un mayor análisis.
“Ellos habían anunciado ya en el mes de octubre que iban a imponer esta tarifa de peaje a la navegación. En su momento tuvimos varias reuniones con Cancillería, armamos una estrategia, con gente de Cancillería de Argentina y habían acordado un standby de 180 días para mayor análisis y que Paraguay pueda demostrar que no existe ninguna contraprestación ni ningún beneficio a la navegación en contrapartida del cobro de la tarifa de peaje”, explicó Dos Santos en Universo 970 AM/Nación Media.
El representante del gremio lamentó que Argentina no haya respetado el pedido de Paraguay de esperar ese tiempo y señaló que el pasado viernes comunicaron a través de una resolución del Ministerio de Transporte de Argentina la entrada en vigencia a partir del 1 de enero del cobro de la tarifa de peaje.
Esteban dos Santos, presidente del Centro de Armadores Fluviales y Marítimos del Paraguay. Foto: Archivo.
“Como no existe beneficio a la navegación sobre las condiciones naturales de navegación en el río Paraná en ese tramo, nosotros tenemos la postura de que no corresponde el cobro de la tarifa de peaje y al no existir contraprestación, tomamos la imposición como un simple cobro de derecho de paso, lo cual es absolutamente ilegal, de acuerdo a lo que establecen los convenios internacionales de los cuales Paraguay y Argentina son signatarios y el espíritu de esos acuerdos es generar el libre tránsito. Con esta tarifa se violan los principios básicos de facilitación de comercio”, puntualizó.
Dos Santos dijo que la Cancillería paraguaya tiene un gran desafío y debe realizar un arduo trabajo con los demás países miembros del acuerdo de hidrovía Paraguay-Paraná y si esto no se resuelve inmediatamente Paraguay debe accionar en los tribunales internacionales.
El 26 de julio de 2024, Moody's Ratings otorgó a Paraguay la calificación Baa3, con perspectiva estable y al año siguiente, el 17 de diciembre de 2025,la Standard & Poor's brindó la calificación BBB-, con perspectiva estable. Foto: Ilustrativa
El pacto que cambió el destino económico de Paraguay
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Hace 122 años, Paraguay comprendió que ninguna economía puede crecer sin estabilidad y confianza. El Pacto del Pilcomayo marcó el inicio de esa recuperación y dejó una enseñanza que hoy vuelve a cobrar fuerza con la obtención del grado de inversión.
Pocas efemérides nacionales permiten explicar con tanta claridad uno de los pilares del desarrollo económico como el Pacto del Pilcomayo. Aunque prácticamente ha desaparecido de la memoria de las nuevas generaciones, el acuerdo firmado el 12 de julio de 1904 a bordo del cañonero argentino El Plata, fondeado frente a Asunción, representó mucho más que el cierre de un conflicto interno: devolvió al país las condiciones necesarias para recuperar la actividad económica y reconstruir la confianza.
A comienzos del siglo XX, Paraguay enfrentaba un escenario de profunda incertidumbre que afectaba la producción, el comercio, las finanzas públicas y las inversiones. Sin previsibilidad era imposible impulsar el crecimiento, generar empleo o atraer capitales.
El Pacto del Pilcomayo fue un acuerdo firmado en Paraguay en el que el principal objetivo fue poner fin a la guerra civil que enfrentaba al gobierno y a las fuerzas revolucionarias, iniciando una etapa de mayor estabilidad institucional que permitió al país recuperar la normalidad económica y administrativa.
De la hazada a la agricultura con drones, una transformación que comenzó con la firma de un pacto en 1904, en aguas del río Paraguay. Foto: Ilustrativa
Aunque suele estudiarse como un acontecimiento político, su trascendencia también fue económica, ya que contribuyó a restablecer la confianza necesaria para reactivar la producción, el comercio y las finanzas públicas.
La firma del acuerdo permitió iniciar un proceso de normalización que favoreció la recuperación de la economía. Con mayor estabilidad, comenzaron a fortalecerse el comercio, la actividad agropecuaria, la administración pública y las relaciones económicas con el exterior, en un país que todavía buscaba dejar atrás las consecuencias de la Guerra de la Triple Alianza.
Más de un siglo después, aquella enseñanza mantiene plena vigencia. El reciente acceso de Paraguay al grado de inversión no fue producto de un hecho aislado, sino del reconocimiento internacional a un largo proceso de estabilidad macroeconómica, disciplina fiscal, instituciones económicas sólidas y reglas previsibles para quienes producen e invierten. Precisamente esos factores fueron destacados por las agencias calificadoras al mejorar la nota soberana del país.
Aunque separados por más de un siglo, ambos acontecimientos comparten un mismo denominador: la confianza. En 1904 fue el activo que permitió reactivar una economía golpeada por la incertidumbre; en 2025 y 2026, esa confianza se refleja en un menor riesgo país, mejores condiciones de financiamiento y mayores oportunidades para captar inversiones.
Hoy, cuando Paraguay busca consolidarse como un destino competitivo para proyectos industriales, energéticos, logísticos y de infraestructura, la principal lección del Pacto del Pilcomayo conserva una sorprendente actualidad: las grandes transformaciones económicas no comienzan con una inversión millonaria, sino con la construcción de un entorno estable, previsible y confiable.
Más de un siglo después, ese sigue siendo el principal capital del país y uno de los fundamentos sobre los que Paraguay aspira a sostener su crecimiento en los próximos años. Estas son las cinco lecciones económicas que dejó el Pacto del Pilcomayo:
1. La estabilidad es el primer requisito para crecer: sin un entorno previsible es difícil que prosperen las inversiones, aumente la producción o se generen nuevos empleos. La recuperación económica de Paraguay comenzó cuando disminuyó la incertidumbre.
2. La confianza es un activo económico: los mercados, los empresarios y los inversionistas toman decisiones basándose en la confianza. Cuando un país demuestra capacidad para resolver sus diferencias mediante acuerdos, mejora su credibilidad dentro y fuera de sus fronteras.
3. Las instituciones fuertes generan desarrollo: el acuerdo permitió restablecer el funcionamiento normal del Estado y de sus instituciones. Hoy, las calificadoras de riesgo siguen considerando la fortaleza institucional como uno de los principales factores para evaluar la solvencia de un país.
4. La seguridad jurídica impulsa las inversiones: los proyectos de largo plazo necesitan reglas claras y previsibles. Esa necesidad era válida en 1904 y continúa siendo uno de los principales requisitos para atraer capitales nacionales y extranjeros.
5. La historia demuestra que la estabilidad tiene premio: más de un siglo después, Paraguay alcanzó el grado de inversión gracias a una combinación de disciplina macroeconómica, responsabilidad fiscal y estabilidad institucional. Aunque pertenecen a contextos históricos distintos, tanto el Pacto del Pilcomayo como ese reconocimiento internacional reflejan una misma enseñanza: la confianza es uno de los activos más valiosos para el desarrollo económico de un país.
Instituciones se unen para un curso de formación en cocina para el sector naviero
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Ciudad del Este. Agencia regional
El Centro de Armadores Fluviales y Marítimos (Cafym), el Servicio Nacional de Promoción Profesional (Snpp) y el Comando de Institutos Navales de Enseñanza (Cinae) anuncian una charla informativa sobre el rubro naviero y la habilitación de postulaciones a un curso para la formación en “Gestor Culinario para el Sector Naviero”.
La charla será el miércoles 1 de julio a las 10:00, en la sede del Cinae, ubicada sobre la avenida Carlos A. López esquina Nuflo Chávez y está dirigida a personas interesadas en conocer las características del sector naviero, los requisitos de participación, el perfil de formación y el proceso de capacitación orientado al área de cocina naval.
El proyecto contempla un proceso formativo compuesto por tres etapas: en la primera, el curso para “Gestor culinario del sector naviero” estará a cargo del Snpp; en la segunda se dictará el curso PBIP (Código Internacional para la Protección de los Buques y de las Instalaciones Portuarias).
Podrán acceder a esta segunda fase los que culminaron la primera, mediante la inscripción correspondiente a través de Cafym. Los cursos serán serán desarrollados en el local de Cinae.
La tercera etapa será sobre la orientación para la gestión de la Libreta de Navegación en la Prefectura General Naval (PGN). En la charla se mencionan los costos establecidos por la institución correspondiente.
La convocatoria está dirigida a personas con o sin experiencia en cocina, que cumplan con los requisitos establecidos: mayores de 25 años y con bachiller concluido. Las postulaciones estarán abiertas hasta el 28 de junio. La capacitación contempla modalidad presencial y virtual.
Esta iniciativa busca brindar herramientas de formación y conocimientos específicos del ámbito gastronómico aplicado al sector naviero, contribuyendo al desarrollo de capacidades profesionales vinculadas a esta actividad.
Consultado por La Nación/Nación Media, el coordinador de formación del Cafym, Edgar Benítez, explicó que es la primera vez de una convocatoria como esta y se trata de visibilizar la carrera en el sector naviero y ofrecer la oportunidad de profesionalizarse en el rubro. Esto, en un contexto en que la flota fluvial de cabotaje de Paraguay está posicionada en el tercer lugar a nivel mundial.
Uno de los principales desafíos es que Paraguay se aproxima a una etapa en la que necesitará incorporar nuevas fuentes de generación interna Foto: Gentileza
“Paraguay necesita una política energética clara para sostener su desarrollo industrial”
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El presidente de la Unión de Ingenieros de la ANDE (UIA), Manuel Mettel, sostuvo que nuestro país necesita avanzar hacia una política energética de largo plazo que permita aprovechar de manera eficiente un recurso que considera cada vez más estratégico.
En conversación con Universo 970 AM/Nación Media, recordó que Paraguay dispone actualmente de energía limpia y renovable proveniente de las hidroeléctricas, pero advirtió que se trata de un recurso limitado que debe ser administrado con criterios de sostenibilidad y desarrollo económico.
Según explicó, la postura de la UIA respecto a los decretos derogados estuvo vinculada al análisis de los efectos que podrían generar contratos con tarifas por debajo de los costos reales de suministro y con plazos de vigencia muy extensos. A criterio del gremio, este tipo de esquemas podría trasladar costos futuros al resto de los usuarios y generar distorsiones en el sistema eléctrico nacional.
Mettel señaló que uno de los principales desafíos es que Paraguay se aproxima a una etapa en la que necesitará incorporar nuevas fuentes de generación interna para atender el crecimiento de la demanda energética. Estas alternativas, sostuvo, tendrán costos superiores a los de la generación hidroeléctrica actual, lo que obliga a planificar cuidadosamente la utilización de la energía disponible.
En ese escenario, considera fundamental que las decisiones sobre tarifas y condiciones de suministro se apoyen en criterios técnicos y financieros sólidos. En particular, destacó el rol de la Administración Nacional de Electricidad (ANDE) en la definición de los mecanismos que regirán para futuros proyectos industriales.
El empresario recordó que la carta orgánica de la ANDE establece parámetros para la fijación de tarifas y para garantizar la sostenibilidad financiera de la institución. Entre los objetivos se encuentran asegurar recursos suficientes para cumplir con sus compromisos financieros, mantener la calidad del servicio y ejecutar las inversiones necesarias para expandir la infraestructura eléctrica.
Asimismo, indicó que la discusión energética no debería centrarse únicamente en proyectos específicos, sino en una visión integral sobre cómo utilizar la energía como herramienta de desarrollo económico.
Ejecutivo dejó sin efecto decretos sobre energía de la Ande
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En conferencia de prensa en Mburuvicha Róga, autoridades del Gobierno anunciaron que los decretos N° 5306 y 5307 sobre tarifas preferenciales de la Administración Nacional de Electricidad (Ande) quedaron sin efecto.
El jefe de Gabinete de la Presidencia, Javier Giménez, anunció que la decisión se enmarca en la búsqueda del equilibrio para dejar de exportar energía y contar con tarifas adecuadas que generen excedentes.
“El 50 % de la energía de Paraguay se sigue exportando cuando tenemos esta misión de utilizarla a nivel interno, crear industrias de todo tipo y apoyar este crecimiento de los nacionales y extranjeros que están viendo a nuestro país de una manera diferente”, explicó Giménez.
Por su parte, el presidente de la Ande, Félix Sosa, destacó el trabajo coordinado entre instituciones y gremios en conjunto desde el comienzo del análisis de los decretos para potenciar la industrialización del país mediante un suministro energético confiable.
“Desde el comienzo, del Gobierno del Paraguay y la Ande se han mostrado abiertos para poder escuchar a todos los sectores. Resultado de ese trabajo coordinado se ha realizado la modificación de los decretos”, explicó.
En ese sentido, mencionó que el decreto N° 5306 se modificó con el N° 5860 donde la tarifa para la inteligencia artificial fue igualada con la tarifa de la criptominería, mientras que el decreto N° 5307 fue modificado a través del decreto N° 5831 limitando la potencia a ser contratada en esa actividad a 250 MW.
Marco Riquelme, titular del MIC, detalló que la decisión fue toamda enmarcados en la estrategia de atracción de inversión extranjera directa. “Las industrias que están tocando la puerta de de nuestro país son industrias más grandes de las que estamos acostumbradas. Para que vengan las empresas grandes el desafío que estas requieren unas instituciones más complejas, productos y caminos más complejos para otorgar contratos energéticos”, destacó.
Asimismo, detalló que hoy Paraguay está posicionado como un referente en atracción de inversiones. “Esto es un poco lo que condice con lo que está haciendo el presidente de posicionar al Paraguay como un jugador referente y de confianza en el mundo. Queremos velar por la armonía del ambiente para hacer negocios en el país”, dijo.
A su vez, destacó que esto no significa un freno a las industrias convergentes o de combustibles verdes, sino que habla de la necesidad de reformular las estrategias. “Esto es algo nuevo, y lo nuevo requiere la necesidad de probar, reformular y seguir intentando”, mencionó Riquelme.