El presidente Mario Abdo, junto a su par alemán Frank-Walter Steinmeier, se mandó mudar a Berlín (Alemania) el día en que el país paró para esperar en vano a los censistas. Foto: AFP.
Fallido censo de US$ 43 millones: el pueblo volvió a encerrarse y Abdo ni estaba en el país
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El Censo Nacional encarado por el Instituto Nacional de Estadística (INE) el pasado 9 de noviembre se suma a la serie de fracasos del “gobierno de la gente”, que ni siquiera el presidente Mario Abdo Benítez estuvo ese día en el país y prefirió ir de viaje a Alemania. Dicha jornada histórica se declaró feriado nacional, por lo que el operativo debió haber sido exitoso, pero el resultado fue un fiasco, puesto que la ciudadanía esperó a los censistas en casa, pero estos brillaron por su ausencia.
Desde el INE se intentó justificar el “error” alegando que hubo una deserción masiva de los jóvenes, quienes a cambio de realizar el delicado trabajo recibieron una oferta de un mísero viático. Con galletitas y agua, los voluntarios debieron pasar el día más importante para la nación, donde se tenían que haber recogido datos importantísimos para definir políticas de Estado que contribuyan al mejoramiento de las condiciones de vida de los ciudadanos.
Las críticas arreciaron y apuntaron contra el propio presidente de la República, Mario Abdo Benítez, quien estuvo ausente el día de la mayor movilización cívica. Abdo dio prioridad a su agenda internacional y prefirió una gira por Europa, puntualmente ese día del censo estuvo de visita en Alemania. “Brilló por su ausencia Abdo porque otro método para brillar no tiene”, reclamó el senador colorado Juan Carlos Galaverna, dejando sentada ante el pleno su postura de rechazo a la actitud del jefe de Estado.
Y como ya es costumbre en este gobierno, saltaron las denuncias de mala utilización de los 43 millones de dólares destinados al Censo de Población y Viviendas 2022 y que serán financiados con un préstamo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Llamó la atención que parte de los recursos fue utilizada para compras de innecesarios tapabocas y de tecnología.
Iván Ojeda, titular del Instituto Nacional de Estadística (INE), se vio obligado a acudir al Senado para presentar un informe del censo que en realidad fue un fiasco, denunciaron los ciudadanos que quedaron sin posibilidades de consignar sus datos para las estadísticas. Foto: Eduardo Velázquez.
Computadoras de oro
Las raras adquisiciones del INE incluyeron la compra de 288.000 mascarillas por valor de G. 316 millones, pese a que el mismo gobierno puso fin al uso obligatorio de barbijos. Así también, se compraron computadoras de oro a un costo unitario de G. 12 millones. Para ello se convocó a una licitación de G. 2.905 millones financiada con el préstamo de los 43 millones de dólares y se adquirieron 249 computadoras chinas a G. 11.670.000. Tras destaparse “la olla”, Ojeda anunció que los barbijos serían donados al Ministerio de Salud Pública.
Otro punto sospechoso es que el INE haya adquirido productos de limpieza (jabón en pan, limpiavidrios, ácido muriático, virulana, creolina y ácido para destrancar cañería) por más de G. 300 millones bajo la excusa del censo.
Desde el Congreso se convocó al titular del INE a exponer los motivos de la fallida jornada censal y fundamentar el uso de los recursos. Pero ante la impunidad reinante en Paraguay, tampoco se abrió una investigación en averiguación de los hechos que fueron ampliamente difundidos por los medios de comunicación.
Ante la gran insatisfacción ciudadana exteriorizada en redes sociales y a través de la prensa, Ojeda se vio obligado a recurrir al apoyo de los militares para tratar de enmendar el fiasco y continuar con el recorrido casa por casa para la recolección de los datos. Aún así, muchas viviendas en plena capital y en el departamento Central quedaron sin ser censadas y en el país de la impunidad, las irregularidades tampoco fueron investigadas por los organismos pertinentes de control.
Más empleo y una población joven marcan el nuevo desafío de desarrollo para Paraguay
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Paraguay atraviesa una etapa decisiva de transformación demográfica con más del 66 % de su población en edad de trabajar, lo que representa una oportunidad para impulsar el desarrollo económico mediante políticas enfocadas en educación, empleo y productividad, según datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
De acuerdo con las Estimaciones y Proyecciones de Población 2025, el país contará en 2026 con 6.460.159 habitantes. De ese total, 4.294.793 personas tienen entre 15 y 64 años, grupo considerado en edad productiva; mientras que 1.593.122 corresponden a la población de 0 a 14 años y 572.244 habitantes tienen 65 años o más.
Milciades Brítez Díaz, jefe de departamento de Demografía del INE señaló en su publicación titulada “La Victoria sobre ayer” que Paraguay dejó atrás el desafío histórico de poblar el territorio y actualmente enfrenta un reto cualitativo, que consiste aprovechar su fuerza laboral, preparar a la juventud mediante educación y capacitación, y fortalecer los sistemas de salud y protección social ante el crecimiento de la población adulta mayor.
El 69 % de la población reside en zonas urbanas y el 31 % en áreas rurales. Foto: Mariana Díaz
Este escenario coincide con una mejora en los indicadores del mercado laboral. Paraguay cerró el 2025 con un aumento aproximado de 119.000 personas ocupadas y una tasa de desocupación histórica del 3,6 %. La Fuerza de Trabajo, integrada por personas de 15 años y más, alcanzó a 3.419.032 personas, equivalente al 73,4% de la población en ese rango de edad.
La cantidad de personas ocupadas llegó a 3.297.188, ubicando la tasa de ocupación en 70,8 %. Esto representa un aumento de 1,7 puntos porcentuales y 118.964 personas más con empleo respecto al mismo periodo de 2024. El crecimiento estuvo impulsado principalmente por el sector secundario, con unos 75.649 nuevos trabajadores, especialmente en industrias manufactureras.
Asimismo, el número de trabajadores asalariados aumentó en 92.794 personas, principalmente por el crecimiento del empleo privado, mientras que los trabajadores independientes sumaron 23.031 personas más, con destaque para quienes trabajan por cuenta propia. La población ocupada en actividades no agropecuarias creció en alrededor de 111.233 personas y los empleos formales no agropecuarios aumentaron en aproximadamente 79.109 personas.
En cuanto a la composición poblacional, Paraguay cuenta con 3.256.788 hombres y 3.203.371 mujeres. La edad mediana es de 29,4 años y la esperanza de vida al nacer alcanza los 73 años para los hombres y 78,7 años para las mujeres.
Paraguay mantiene una población mayoritariamente en edad productiva, según el INE
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En el marco del Día Mundial de la Población, el Instituto Nacional de Estadística (INE) informó que Paraguay mantiene una amplia mayoría de habitantes en edad productiva. Las proyecciones para 2026 estiman una población de 6.460.159 personas, con una edad mediana de 29,4 años y un predominio de la población urbana.
Más de 4,2 millones de paraguayos se encuentran en edad productiva, lo que mantiene vigente el bono demográfico del país, de acuerdo con los datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística (INE) en conmemoración del Día Mundial de la Población, que se celebra este 11 de julio.
Las Estimaciones y Proyecciones de Población, Revisión 2025, elaboradas sobre la base del Censo Nacional de Población y Viviendas 2022, indican que Paraguay cuenta en 2026 con una población de 6.460.159 habitantes, de los cuales 3.256.788 son hombres y 3.203.371 son mujeres.
En cuanto a la estructura por edades, el informe señala que 4.294.793 personas tienen entre 15 y 64 años, rango considerado de edad productiva. A su vez, 1.593.122 habitantes tienen entre 0 y 14 años, mientras que 572.244 personas tienen 65 años o más.
El estudio también revela que la edad mediana de la población es de 29,4 años, lo que refleja una población aún relativamente joven. Asimismo, la esperanza de vida al nacer alcanza los 73 años para los hombres y 78,7 años para las mujeres.
Respecto a la distribución territorial, el 69 % de la población reside en áreas urbanas, mientras que el 31 % vive en zonas rurales, según los resultados del Censo Nacional de Población y Viviendas 2022.
En el desglose por departamentos, Central continúa siendo el más poblado del país, con 2.019.842 habitantes, lo que representa el 31,3 % de la población nacional. Le siguen Alto Paraná, con 800.871 habitantes; Itapúa, con 465.522; Caaguazú, con 463.494; y Asunción, con 461.227 habitantes.
Por su parte, San Pedro registra 380.845 habitantes; Cordillera, 281.074; Concepción, 223.684; Canindeyú, 210.359; Paraguarí, 208.246; Guairá, 185.039; Amambay, 178.296; Caazapá, 151.628; y Presidente Hayes, el departamento más poblado del Chaco, con 135.022 habitantes.
En la Región Occidental, Boquerón cuenta con 83.041 habitantes, mientras que Alto Paraguay sigue siendo el departamento menos poblado del país, con 19.007 personas. Además, Misiones registra 114.371 habitantes y Ñeembucú, 78.591.
El INE destacó que estos indicadores constituyen una herramienta clave para la planificación de políticas públicas, al ofrecer un panorama actualizado sobre la evolución demográfica del país y su distribución territorial.
El motor de la reducción de la pobreza es la generación de empleo, afirma asesor presidencial
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El asesor de la Presidencia de la República, Juan José Galeano, aseguró que la reducción de los índices de pobreza está explicada por generación de puestos laborales y no principalmente por la expansión de los programas sociales, que también son importantes para dotar de recursos a los estratos con menores niveles de ingresos.
“Hoy tenemos el nivel más bajo de pobreza monetaria en Paraguay en la serie comparable que comenzó en 1997 y, si tomamos los cuatro últimos años 2022 al 2025, que se tiene la medición anual, bajó del 24,5 %, es decir prácticamente un cuarto de la población, al 16 %”, dijo el especialista.
Posteriormente, precisó que los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) avalan lo referido anteriormente. “Vemos que la explicación de cómo las personas salen de la pobreza, en dos tercios vienen del ingreso laboral, de la generación de puestos de trabajo, y un tercio es gracias a los programas sociales. Entonces, no es correcto decir que la reducción de la pobreza se explica solamente por los programas sociales”, amplió.
A pesar de lo mencionado, destacó que los programas que lleva adelante el Estado son relevantes, pero descartó que sean los principales impulsores de la reducción de los índices de pobreza.
“Los programas sociales son importantes, la expansión de la red de protección social es importante, pero el principal motor de la reducción de la pobreza sigue siendo la generación de puestos de trabajo, los ingresos laborales”, aseguró en diálogo con la 1020 AM.
Sostenimiento
Posteriormente, Galeano habló de que los montos de las transferencias de Adultos Mayores, de Tekoporã, y lo que se imputa a Hambre Cero no llegan a cubrir la línea de la pobreza. Puntualmente, sobre el sostenimiento del programa de alimentación escolar, explicó que actualmente está siendo solventado principalmente por los ingresos provenientes de Itaipú y que, cuando esto se acabe, pasará a ser financiado por los ingresos tributarios generados a través de la expansión económica local.
“Empecé con lo que tenía”, la historia de una mipyme que transformó la crisis en un negocio
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En el marco del Día Internacional de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (Mipymes), que se recuerda este sábado 27 de junio, historias como la de la emprendedora Antonella Mateu ponen en valor el impacto del emprendedurismo y la capacidad de adaptación de quienes transforman desafíos en oportunidades.
Lo que comenzó como una manera de aprovechar el tiempo durante las restricciones de la pandemia, terminó convirtiéndose en un negocio creciente y formal que hoy continúa expandiéndose con la marca Azucarados, con la que actualmente comercializa sus productos.
Con 20 años y mientras cursaba la carrera de Ciencias de la Comunicación, Mateu inició su camino en la pastelería preparando dulces para familiares y amigos, dando así los primeros pasos de un proyecto que con el tiempo fue tomando forma.
Actualmente, con 24 años y ejerciendo la carrera sigue apostando al crecimiento de su marca y al fortalecimiento de su negocio. “Comencé en el año 2021, durante la pandemia, cuando no podíamos realizar muchas actividades por las restricciones sanitarias. Fue ahí cuando me metí de lleno a la cocina. Desde niña me enseñaron lo básico y siempre me gustó ayudar y trabajar de alguna forma”, contó a La Nación/Nación Media.
Lo que comenzó como una manera de aprovechar el tiempo durante las restricciones de la pandemia, terminó convirtiéndose en un negocio creciente para Antonella Mateu. Foto: Matías Amarilla
Inversión y perspectivas
Con una inversión de G. 500.000 los primeros productos de su catálogo fueron pastafrolas y alfajores, que ofrecía a personas cercanas. Con el paso de los meses, comenzó a notar que la actividad podía convertirse en una fuente de ingresos mientras continuaba con sus estudios universitarios.
Su recorrido refleja el papel clave que cumplen las mipymes como motor de innovación, generación de ingresos y desarrollo económico, demostrando que muchas veces las grandes iniciativas nacen de pequeñas ideas y del compromiso por hacerlas crecer.
Hoy además de pastafrolas, ya produce tortas decoradas (a partir de 500 gramos), alfajores de maicena, tortas 3 leches, pie de limón, piononos y budines. Con el crecimiento de la demanda, Mateu decidió incursionar en la elaboración de tortas decoradas.
Sin embargo, pronto se encontró con una limitación importante, y fue la falta de equipos adecuados para mejorar la calidad de sus productos. “Necesitaba una batidora más potente y un horno más grande, pero en ese momento no contaba con los recursos”, explicó.
Fue entonces cuando, por sugerencia de su madre, comenzó a buscar alternativas de financiamiento. Aunque todavía no contaba con documentación tributaria ni podía demostrar ingresos formales, logró acceder a un préstamo del Crédito Agrícola de Habilitación (CAH), que le permitió realizar su primera inversión importante.
El acceder a un préstamo del CAH le permitió adquirir los equipos necesarios para acompañar el crecimiento de su negocios, dijo la emprendedora. Foto: Matías Amarilla
Aliados
“Con ese préstamo pude comprar un horno más grande, una batidora de mayor potencia y otros utensilios que fueron fundamentales para seguir creciendo”, señaló. Sin haber realizado cursos de pastelería, recurrió a internet para perfeccionar sus técnicas de decoración.
“Debo reconocer que mis primeros pasteles no eran los más lindos. No conocía las técnicas de decoración y nunca había hecho un curso. Mi gran aliado fue YouTube y cualquier video que pudiera enseñarme cómo armar y decorar tortas”, afirmó.
A base de práctica constante, fue perfeccionando sus habilidades hasta ofrecer productos con una presentación más profesional. Otro paso fue incorporar herramientas de marketing digital para ampliar su alcance.
“Habilité páginas en Instagram y Facebook, además de un número exclusivo de WhatsApp para recibir pedidos. También fui aplicando estrategias para mejorar el empaque, la presentación de los productos y darle una identidad al emprendimiento”, relató.
Cinco años después de sus primeros pasos, Azucarados continúa operando con una estructura más formal. Hoy el emprendimiento cuenta con Registro Único del Contribuyente (RUC), emite facturas legales con IVA y recientemente la emprendedora se incorporó como miembro de la Asociación de Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (Asomipymes).
En fechas de alta demanda, como el Día de la Madre o el Día del Padre, elabora tortas en cantidad para venta por stock, además de trabajar con pedidos agendados con anticipación. “Todo fue un proceso de aprendizaje. Empecé con lo que tenía, fui superando obstáculos y entendí que siempre hay espacio para mejorar, y que el apoyo de mis padres fue esencial desde mi inicio en el mundo del emprendedurismo”, destacó.
La joven destacó que el apoyo de sus padres fue fundamental desde el inicio del emprendimiento. Foto: Matías Amarilla
Avances en el sector
Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) al cierre del 2024 entre todos los departamentos se contabilizaron 420.109 empresas activas. Por distribución territorial, el departamento Central concentró la mayor cantidad de mipymes activas, con 140.256 unidades, seguido de Asunción, con 86.030; Alto Paraná, con 55.525; Itapúa, con 28.605, y Caaguazú, con 20.772. En el resto del país se registran 88.921 mipymes activas.
En cuanto a la distribución por sectores, un 47 % pertenece al sector de servicios con 196.426 empresas activas, un 40 % en comercio con 169.342 empresas y un 13 % en industrias con 54.341 empresas. Según el tamaño, 377.020 (90 %) correspondió a microempresas, unas 34.282 (8 %) a pequeñas empresas y 8.807 (2 %) a medianas empresas. (ver info)
Escenario desafiante
El viceministro de Mipymes, Gustavo Giménez, indicó que las micro, pequeñas y medianas empresas atraviesan actualmente un escenario desafiante, aunque con perspectivas favorables impulsadas por nuevas herramientas y medidas de apoyo al sector. Destacó que existe una agenda intensa de trabajo articulada entre instituciones públicas y gremios con el objetivo de traducir la normativa vigente en beneficios concretos para las empresas.
“Estamos buscando traducir la normativa en trámites sin costo, de manera digital, más créditos disponibles, más mercado nacional e internacional y por supuesto acompañamiento a través de asistencia técnica en todo el país”, afirmó a La Nación/Nación Media.
Gustavo Giménez, viceministro de Mipymes. Foto: Matías Amarilla
El viceministro explicó que el rubro de comercio y servicios sigue siendo el sector con mayor desarrollo y donde están más del 80 % de las mipymes. “Pero a través de la revolución industrial que impulsamos en el MIC, el apoyo y foco a la industrialización es nuestro norte actualmente para aprovechar la oportunidad global con producción local”, dijo.
Respecto a la competitividad, sostuvo que el camino está centrado en cuatro ejes principales:formalización simplificada, acceso al financiamiento, apertura de nuevos mercados y capacitación constante. Estos pilares buscan generar condiciones para que las mipymes puedan crecer de manera sostenible y ampliar su capacidad de inserción económica.
Giménez acotó que las mayores oportunidades de crecimiento para las mipymes estarán en la transformación digital y el comercio electrónico, permitiendo ampliar mercados y aumentar las ventas. También el potencial del Estado puede contribuir mediante programas como Hambre Cero y una mayor integración con grandes empresas.
Asomipymes: existe una brecha
En representación de la Asociación de Micro, Pequeñas y Medianas Empresas en Paraguay (Asomipymes), Guillermina Coronel de Imlach, indicó a LN/NM, que el momento que atraviesa el sector se puede definir como un escenario de profunda dualidad: existe una marcada brecha entre la solidez macroeconómica del país y la compleja realidad de la microeconomía en el día a día.
Detalló que el sector se encuentra en un punto de inflexión, donde existe una voluntad política y gremial orientada a impulsar medidas de digitalización, incentivos y fortalecimiento productivo, aunque advirtió que el desafío sigue siendo convertir esas herramientas en resultados concretos para las empresas.
Guillermina Coronel de Imlach, presidenta de la Asomipymes. Foto: Gentileza
En cuanto al comportamiento del mercado, la titular del gremio indicó que los sectores con mayor dinamismo son aquellos vinculados a la tecnología, los servicios, las industrias creativas, la confección y los alimentos procesados con capacidad de inserción en cadenas comerciales. En contraste, mencionó que los almacenes y tiendas de barrio continúan enfrentando mayores dificultades frente al crecimiento y la competitividad de las grandes superficies comerciales.
“Para que las micro, pequeñas y medianas empresas ganen mayor competitividad en el futuro, la clave no está en intentar competir por volumen con las grandes corporaciones, sino en explotar su mayor ventaja: la agilidad y la proximidad al cliente, yo diría que hay 4 ejes para desarrollar”, explicó.
En ese sentido, señaló la transformación digital, la asociatividad y cooperación entre empresas, la profesionalización de la gestión y la diferenciación con enfoque en sostenibilidad.
La formalización representa el factor crítico para acceder a nuevas oportunidades de crecimiento y explicó que actualmente existen herramientas, fondos e infraestructura disponibles, pero que estos beneficios llegan principalmente a aquellas empresas que cuentan con documentación en regla, estándares básicos de calidad y una estructura que les permita generar confianza y proyectarse a mayor escala.
Como hoja de ruta para fortalecer al sector, planteó concentrar los esfuerzos. “En lugar de un plan con decenas de objetivos, el foco debe ponerse en los tres cuellos de botella que, al resolverse, destraban todo. Estos son la formalización ágil y desburocratización, el financiamiento y fondos de garantías de verdad y el tercero la asociatividad y vinculación comercial”, explicó.