El ministro de Hacienda, Óscar Llamosas, dijo que principalmente genera desazón lo relacionado con el precio del petróleo por el alza que experimenta el mercado internacional. Foto: Gentileza.
Preocupa al Gobierno la incertidumbre que genera la guerra
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El Gobierno está preocupado por la incertidumbre que genera el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania, que repercute en la economía global y, por ende, Paraguay tampoco queda exento de los efectos directos de la guerra. El ministro de Hacienda, Óscar Llamosas, dijo que principalmente genera desazón lo relacionado con el precio del petróleo por el alza que experimenta el mercado internacional.
“Hay una incertidumbre en torno a esta situación de la guerra que es finalmente la que detona este aumento en los precios del petróleo. Si bien había ya una tendencia al alza el año pasado, principalmente en el segundo semestre, consecuencia era que las economías venían saliendo del COVID y obviamente había una mayor demanda de todos los productos, entre ellos el combustible”, afirmó en entrevista en Unicanal.
Óscar Llamosas, ministro de Hacienda. Foto: Gentileza.
Explicó que ya había una tendencia al alza del petróleo, pero lo que hizo que la suba sea extrema fue el conflicto bélico internacional. “Entonces, dada esa incertidumbre hay una volatilidad muy alta que no sabemos cuánto va a durar ni mucho menos cómo se van a comportar los precios en las próximas semanas”, puntualizó.
Fondo de estabilización
Con respecto a la ley que crea el fondo de estabilización para el combustible –con media sanción del Senado– Llamosas señaló que el Ejecutivo tiene clara la operativa para su implementación.
“La ley se basa en la propuesta original del Ejecutivo, pero sí tenemos un inconveniente de cómo cerrar esa brecha. Seguramente vamos a tener que buscar un punto intermedio porque finalmente la idea original del fondo no es subsidiar el precio durante 90 días y que este esté por debajo de su precio de mercado, sino que el fondo lo que pretendía era suavizar las fluctuaciones”, expresó.
El secretario de Estado dijo que la idea era realizar análisis quincenales y tomar decisiones, dando cierta previsibilidad. Aclaró que el texto aprobado por los senadores es totalmente distinta a la ley vigente que beneficia a Petropar para subsidiar directamente el combustible y mantener –lo más que se pueda– los precios. “Son herramientas totalmente distintas y nos encuentran en un escenario diferente, así que va a ser un gran desafío de cómo acomodar los precios principalmente para que el fondo realmente cumpla con el objetivo que se pretende”, acotó.
Agentes antidisturbios retiran piedras de una carretera bloqueada por manifestantes rurales en Lipari, departamento de La Paz, el 16 de mayo de 2026. Foto: Aizar Raldes/AFP
Parlasur rechaza acciones contra el orden democrático en Bolivia
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El presidente del Parlamento del Mercosur (Parlasur), Rodrigo Gamarra, se pronunció sobre la situación en el Estado Plurinacional de Bolivia, expresando su profunda preocupación ante la situación que atraviesa el pueblo boliviano como consecuencia de las protestas y bloqueos de carreteras, que han provocado desabastecimiento de alimentos, combustibles e insumos esenciales, afectando gravemente la vida cotidiana de miles de ciudadanos.
Gamarra expresó ayer sábado, a través de sus redes sociales, un profundo rechazo toda acción que busque alterar el orden democrático o “desestabilizar” al gobierno del presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, en medio de las protestas y bloqueos de carreteras iniciados hace once días en el país andino.
Asimismo, el presidente del bloque parlamentario regional acompaña el posicionamiento manifestado en la Declaración Conjunta sobre la situación en Bolivia por los países signatarios y reafirma que toda acción orientada a alterar el orden democrático, vulnerar la institucionalidad o desestabilizar al Gobierno constitucional del Estado Plurinacional de Bolivia resulta incompatible con los principios democráticos que sustentan el proceso de integración regional.
El legislador Gamarra reiteró su solidaridad con el gobierno del presidente Rodrigo Paz y el pueblo boliviano y exhortó a todos los actores políticos y sociales a privilegiar el diálogo, el respeto a las instituciones democráticas y la preservación de la paz social. “La democracia, el Estado de Derecho y el bienestar de la ciudadanía deben prevalecer por encima de cualquier interés sectorial o circunstancial”, remarcó.
Los gobiernos de Argentina, Chile, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Panamá, Paraguay y Perú también emitieron una declaración conjunta en la cual rechazaron “toda acción orientada a desestabilizar el orden democrático” en Bolivia.
Bloqueo de carreteras
De acuerdo a las informaciones provenientes de Bolivia, señalan que sectores campesinos y sindicales mantienen carreteras bloqueadas desde hace once días, principalmente en el departamento boliviano de La Paz y la ciudad vecina de El Alto, como medidas de protesta para exigir la renuncia del presidente Paz.
Señalan que dichas protestas han ocasionado el desabastecimiento de alimentos, combustibles e insumos médicos y la muerte de al menos tres personas por no recibir asistencia médica adecuada, según los reportes oficiales.
En tanto, el Gobierno boliviano ha denunciado un “plan macabro” supuestamente diseñado por el expresidente del país Evo Morales (2006-2019) para “romper el orden constitucional” y que presuntamente está “financiado” por el narcotráfico, una acusación que hasta ahora el exmandatario ha rechazado.
El Parlasur es un órgano representativo del Mercosur, bloque integrado por Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Bolivia, miembro pleno desde 2024. No obstante, carece de competencia legislativa para dictar normas vinculantes para los países miembros.
Paraguay y 7 países manifiestan preocupación por crisis en Bolivia
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El Gobierno de Paraguay y de otros países emitieron un comunicado conjunto en el cual expresan su preocupación por la situación que se encuentra Bolivia. Argentina, Chile, Costa Rica, Ecuador, Honduras, Panamá, Perú y Paraguay, forman parte de este comunicado conjunto.
“Los países abajo firmantes manifestamos nuestra preocupación por la situación humanitaria en Bolivia, producto de protestas y bloqueos de carretaras que han derivado en el desabastecimiento de alimentos e insumos esenciales para la población”, señala el escrito.
Así mismo, mencionan que “rechazan toda acción orientada a desestabilizar el orden democrático, y alterar la institucionalidad del Gobierno constitucional del Estado Plurinacional de Bolivia, elegido democráticamente en las elecciones generales realizadas en el 2025″.
Igualmente, los países firmantes de este comunicado, manifiestan su solidaridad y apoyo al Gobierno encabezado por el presidente de la República Rodrigo Paz, como así también al pueblo boliviano. “Exhortamos a todos los actores políticos y sociales a canalizar sus diferencias privilegiando al diálogo, el respeto a las instituciones y la preservación de la paz social”, refiere el escrito.
Bolivia está enfrentando una dura crisis social, económica y humanitaria, generada por protestas y bloqueos que dejaron a varias regiones aisladas, consecuentemente afectando considerablemente a la población.
“La situación debe preocuparnos”
Otros actores políticos de Paraguay también se pronunciaron ante esta situación, como el diputado Rodrigo Gamarra, quien señaló que esta situación debe preocupar al sector político y al país. El mismo instó al diálogo y dejar de lado las diferencias políticas en ese país para avanzar en la solución de esta problemática.
“La situación que vive hoy Bolivia debe preocuparnos a todos los que creemos en la democracia y en la estabilidad de nuestra región. Ninguna diferencia política puede justificar escenarios que terminen afectando al pueblo, al abastecimiento de alimentos o a la paz social. El camino siempre debe ser el diálogo, el respeto institucional y la defensa del orden democrático”, apuntó el legislador a través de sus redes sociales.
Más que experiencias para el visitante, las rutas gastronómicas son herramientas de desarrollo que integran producción, cultura y comunidad, generando impacto más allá del turismo, comparte Andrés Ugaz desde Perú. Foto: Gentileza
Más que experiencias para el visitante, las rutas gastronómicas son herramientas de desarrollo que integran producción, cultura y comunidad, generando impacto más allá del turismo.
Las rutas gastronómicas suelen pensarse como una estrategia para atraer turistas. Pero en realidad, su impacto va mucho más allá de lo culinario. No nacen como un producto aislado, sino como el resultado de procesos más profundos dentro de un territorio.
Para Andrés Ugaz, referente de la cocina peruana y creador de la Ruta del Callao, la diferencia es clave: una ruta no se “crea”, se construye. “Lo que se puede crear es un itinerario. La ruta es otra cosa, es una construcción social, casi siempre público-privada, que funciona como una plataforma donde se comunican muchos aspectos del territorio”, explica.
Callao es la principal ciudad portuaria del Perú, ubicada junto a Lima, en la costa del océano Pacífico. Foto: Gentileza
El caso de la Ruta del Callao en Perú es un ejemplo de cómo la gastronomía puede convertirse en una herramienta para cambiar percepciones. En un territorio históricamente asociado a una imagen negativa, el proceso comenzó en 2016 con un grupo de empresarios que buscaban contar una historia distinta.
Para Andrés, la cocina fue el punto de entrada para esta ruta. “Es algo cotidiano, confiable. La gente entiende y presta atención cuando se le habla desde la cocina”, comenta, al tiempo de aclarar, que lo importante no fue solo mostrar platos, sino reconstruir la narrativa de un lugar a partir de su gente, su cultura y sus dinámicas actuales.
Andrés es maestro panadero, finalista en los Gourmand Awards 2025, quien propuso un plan para preservar el patrimonio panadero ayacuchano. Fotos: Gentileza
Impacto económico y cultural. Una ruta gastronómica, bien estructurada, puede convertirse en un articulador económico, pues no solo visibiliza restaurantes, sino que integra toda una cadena productiva: pesca artesanal, agricultura, transformación de alimentos y pequeños emprendimientos.
En ese sentido, su impacto no se limita al consumo. “Puede ser un medio transformador si logra integrarse a los primeros eslabones de producción”, afirma. Aunque insiste en que el valor no es únicamente económico. Existen dos dimensiones que deben avanzar en paralelo: la redistribución de oportunidades y la revalorización cultural.
En una ruta gastronómica, el plato no es el destino, es la puerta de entrada a una historia más grande. Foto: Gentileza
Por un lado, la ruta permite que actores que normalmente no tienen visibilidad accedan a mercado. Por otro, fortalece el reconocimiento de prácticas, saberes y tradiciones que forman parte del patrimonio alimentario, amplía el maestro panadero y finalista de los Gourmand Awards 2025.
Uno de los errores más comunes es pensar que una ruta gastronómica se trata solo de comer bien. Ya que, en realidad, su objetivo es mucho más ambicioso: representar un territorio en poco tiempo. “La ruta tiene que mostrar historias de vida, tensiones, necesidades, sueños. Lo que comés también cuenta una historia”, expresa.
Una ruta no se crea, se construye según Andrés. Foto: Gentileza
Ese enfoque cambia completamente la experiencia. Ya no se trata solo de degustar, sino de generar conexión. “La ruta tiene que dejar algo en quien la recorre. Si solo te quedás con el sabor, es una experiencia gastronómica. Pero si entendés el territorio, generás un vínculo”, remarca.
Ese vínculo puede traducirse en impactos concretos: desde proyectos productivos hasta alianzas internacionales impulsadas por visitantes que se involucran con lo que descubren, agrega el referente culinario peruano.
La Ruta del Callao, ejemplo de que la gastronomía puede cambiar percepciones. Foto: Gentileza
Respecto a lo que puede hacer Paraguay, aunque Andrés aún no conoce en profundidad, justamente este mayo estará como invitado mediante una alianza entre la Cámara de Comercio Paraguayo Peruana (CAPAPE) y la firma organizadora del Gastronomik, plantea un camino claro para desarrollar rutas gastronómicas con impacto sostenido.
El primer paso no es lanzar un circuito turístico, sino investigar el territorio, cuenta. “Se necesita una investigación-acción: registrar el patrimonio alimentario de una zona, pero no de forma contemplativa, sino generando productos que ya puedan usarse, como publicaciones, documentales o espacios de difusión”.
La ruta tiene que dejar algo en quien la recorre. Foto: Gentileza
Ese proceso debe ser participativo, involucrar a productores, cocineros y actores locales no es opcional, es la base de la construcción. “La ruta tiene que ser hecha con los locales. Es un registro permanente, un observatorio de lo que pasa en el territorio”, detalla.
A partir de ahí, se construye una hoja de ruta que articula al sector privado, el Estado y otros actores, hasta convertirse en un producto turístico. Pero incluso en ese punto, el objetivo no es el turismo en sí mismo, insiste Andrés. Y sucede que las rutas gastronómicas, entendidas de esta manera, son mucho más que una experiencia para visitantes, son una herramienta de desarrollo territorial.
Mostrar historias de vida, tensiones, necesidades, sueños. Foto: Gentileza
Implica decisiones, coordinación y, en muchos casos, una apuesta política punto en el que expone, que no hay que tener miedo a eso, ya que la ruta pone a la cocina en el centro y permite abordar el territorio desde ahí, generando oportunidades para quienes han sido invisibilizados.
En un contexto donde Paraguay busca diversificar su oferta turística y fortalecer sus economías locales, el desafío no es solo crear rutas, sino construirlas con sentido. Porque cuando la gastronomía deja de ser solo consumo y se convierte en relato, identidad y vínculo, puede hacer algo más importante: transformar un territorio desde adentro.
Integra toda una cadena; pesca artesanal, agricultura, transformación de alimentos y pequeños emprendimientos. Foto: Gentileza
La reciente apreciación del guaraní frente al dólar comienza a generar preocupación en sectores vinculados a la producción y exportación, especialmente en la cadena cárnica, donde advierten sobre impactos directos en competitividad, rentabilidad y empleo rural. Foto: Gentileza
Caída del dólar enciende alertas en el sector productivo
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La reciente apreciación del guaraní frente al dólar comienza a generar preocupación en sectores vinculados a la producción y exportación, especialmente en la cadena cárnica, donde advierten sobre impactos directos en competitividad, rentabilidad y empleo rural.
Desde la Asociación Paraguaya de Productores y Exportadores de Carne (Appec) señalaron que la baja sostenida del tipo de cambio reduce los ingresos en moneda local de los exportadores, mientras los costos operativos continúan mayoritariamente en guaraníes.
El gremio cuestionó además la postura del Banco Central del Paraguay (BCP) de no intervenir actualmente en el mercado cambiario, pese al fortalecimiento del guaraní.
Según sostienen, la entidad actuó con intensidad cuando la moneda local se depreciaba, pero ahora permite una apreciación que afecta a los sectores generadores de divisas. “La depreciación del dólar cercana al 25 % destruye competitividad y afecta directamente al productor primario”, señalaron desde el sector.
Appec advirtió que el impacto no se limita a las exportaciones, sino que alcanza a toda la cadena económica vinculada al campo. Menores márgenes reducen la capacidad de inversión, frenan la actividad productiva y terminan repercutiendo en el empleo rural.
El sector recuerda además que la ganadería ya enfrenta dificultades estructurales desde hace años, entre ellas la reducción del número de productores, la caída del hato ganadero y una menor faena.
Según datos del gremio, desde 2014 desaparecieron cerca de 22.000 productores y el stock ganadero se redujo en más de 1,7 millones de cabezas, afectando incluso la oferta de carne.
En este contexto, consideran necesario revisar la política cambiaria para evitar desalineamientos que deterioren la competitividad de uno de los principales motores de generación de divisas y empleo del país.