Confirman a Juan M. Brunetti al frente de Educación y Celina Lezcano, como ministra de la Mujer
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Durante una conferencia de prensa, se confirmó a Juan Manuel Brunetti como el nuevo ministro de Educación y Ciencias y al frente del Ministerio de la Mujer fue designada Celina Lezcano.
Luego de varias especulaciones, finalmente el jefe de Gabinete, Hernán Huttemann, confirmó la designación ante la atenta evaluación de todos los actores políticos que presionan al gobierno de Mario Abdo Benítez a dar un golpe de timón.
Brunetti abogó por una educación como la clave para el desarrollo y la integración de todos los sectores. “No se puede dejar de lado, por eso se pretende incluir a todos los actores para ir cerrando el proceso de transformación de la educación”, dijo durante su presentación.
Buscará trabajar de cerca con los gremios, padres y alumnos ante un escenario que puso en alerta a la educación en época de pandemia, y teniendo como un enfoque principal “la defensa de la vida y de la familia” por direcciones del presidente, sostuvo.
La instalación de la infraestructura tecnológica será uno de los ejes de la gestión, indicó el ministro, para lo cual van a coordinar desde el Ministerio de Educación con el Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicación (Mitic).
Dijo que se encaminarán los proyectos para llevar adelante las inversiones dentro de la crisis sanitaria, donde la tecnología juega un rol trascendental como la dotación de tecnología con una infraestructura que permita tener buenas condiciones para continuar el desarrollo académico, humano e intelectual.
Clases presenciales
La decisión de volver a cerrar las escuelas ante brotes de contagios de COVID-19 será uno de los temas primordiales en agenda. El ministro dijo que conversará con el ministro de Salud, Julio Borba, para lograr llegar a un acuerdo, pero no descartó suspender clases presenciales en algunas instituciones.
Empoderamiento de la mujer
Por su parte, la nueva ministra dijo que “vamos a seguir trabajando en el empoderamiento de las mujeres, en la salud y educación de las niñas, así como en un pilar importante que sería la seguridad de las mujeres”.
Además, mencionó el trabajo en conjunto que se dará con la Policía Nacional, con la Fiscalía General del Estado, aunque evitó dar más detalles porque todavía no está familiarizada con los problemas internos del ministerio.
Mariano Roque Alonso: detienen a mujer que realizó presuntos actos de exhibicionismo
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La Policía Nacional detuvo este lunes a una mujer que fue grabada mientras realizaba presuntos actos de exhibicionismo en la vía pública de la ciudad de Mariano Roque Alonso. Actualmente, las autoridades buscan dar con el paradero de la otra mujer que la acompañaba, y quien ya fue identificada.
Según el reporte dado por la Comisaría 10ª Central, durante la jornada de hoy, en la mencionada ciudad se le detuvo a Ruth Jazmín Martínez, de 27 años, sin antecedentes penales. La mujer era buscada por presunto acto de exhibicionismo registrado el fin de semana.
La detención fue ordenada por la Fiscalía de la ciudad, luego de que recibiera las imágenes en las que se ven a dos mujeres bailando prácticamente sin ropa. El caso fue derivado a la Policía para dar con la identidad y el paradero de ambas, por lo que en la fecha fue detenida Martínez.
Desde la comisaría indicaron que la otra mujer también ya fue plenamente identificada y que en las próximas horas darían con su paradero, para ser puesta a disposición de la justicia. Ambas son acusadas por presunto hecho de exhibicionismo luego de que los videos se hicieran viral en redes sociales.
“Una de las dos mujeres fue aprehendida. En zonas de bodegas solemos tener polución sonora, realizamos constantes despejes con la Fiscalía de Turno. Los fines de semana solemos hacer más despejes“, puntualizó el comisario Pedro Espínola, en entrevista con la 1020 AM.
En un mundo que suele buscar soluciones complejas, la historia de Guadalupe Ramírez Tellez recuerda que, a veces, el cambio más profundo empieza con algo tan simple como una bicicleta y alguien que decide no soltarla. Conocé más sobre Project Bike Love y su poder transformador.
¿Qué puede tener de transformador una bicicleta en un mundo donde todo parece medirse en tecnología, velocidad y grandes inversiones? Mucho. En Paraguay, la respuesta no siempre está en las grandes soluciones, sino en las más simples.
Guadalupe Ramírez Téllez lleva 11 años coordinando de manera voluntaria las acciones de Project Bike Love en el país, una iniciativa internacional que trabaja con la premisa de que una bicicleta puede cambiar el rumbo de una vida.
Project Bike Love recolecta, restaura y entrega bicicletas a niñas, niños, jóvenes y adultos en comunidades donde la distancia es una barrera cotidiana para estudiar, trabajar o acceder a oportunidades básicas. En esos territorios, la movilidad no es un detalle, es una condición que define el futuro.
“Una bicicleta puede representar mucho más que movilidad. Puede significar acceso a la educación, al trabajo, a oportunidades y a una mejor calidad de vida”, explicó Guadalupe.
Durante más de una década, su trabajo ha sido constante y silencioso. Coordinar voluntarios, organizar donaciones, conectar necesidades con recursos y asegurar que cada bicicleta llegue a quien realmente la necesita. Un engranaje invisible que sostiene una red de impacto real.
“Seguiré aportando mi granito de arena con la convicción de que, trabajando juntos, podemos contribuir a mejorar, aunque sea un poco, el mundo que compartimos”, señala.
Guadalupe Ramírez Tellez, coordinadora de Voluntariado en Fundación Alda.
Este mes, su compromiso da un nuevo paso. Guadalupe fue incorporada como miembro de la Junta Directiva de Project Bike Love, desde donde participará en la definición de estrategias globales para ampliar el alcance del proyecto.
“Es una oportunidad para aportar una mirada diferente al trabajo que venimos realizando, participando también en la definición de estrategias que permitan ampliar nuestro impacto y seguir construyendo oportunidades para más personas”, puntualizó.
Para comprender el impacto del normalismo, resulta útil alejarnos de los juicios absolutos y observar nuestras aulas históricas como ambientes complejos. No fue un bloque uniforme: el normalismo llegó a ser un vibrante proyecto cultural y cívico que dejó legados profundos, los cuales convivieron, se transformaron y a menudo entraron en tensión, configurando la “estratigrafía pedagógica” de nuestro presente.
El legado pedagógico y el apostolado cívico del modelo normalista experimentó una rica evolución teórica. Sus orígenes estuvieron anclados en el positivismo y el higienismo, donde el maestro operaba como el “médico social”, “civilizador”, que imponía orden y disciplina. Luego transitó hacia perspectivas filosóficamente espiritualistas y técnicas, expresadas en obras fundamentales como “Organización escolar y misceláneas paidológicas”, de María Felicidad González, alcanzando su cima renovadora con “La pedagogía de la escuela activa”, de Ramón I. Cardozo.
A través de estos cambios, se estableció una “forma de ser”, un ideal docente que perdura en el imaginario social: el educador como un apóstol cívico y referente moral de la comunidad.
Esta actitud ciudadana impulsó a los maestros a promover la cultura, fundando asociaciones y revistas emblemáticas como Ysoindy en Yaguarón, El Maestro en Villarrica, y La Enseñanza, La Nueva Enseñanza y El Hogar Normalista en la capital.
Este mismo ímpetu de construcción de ciudadanía legó a nuestro calendario escolar efemérides perdurables, como el Día de la Bandera y el Día del Maestro.
Antes de la guerra del Chaco, en el contexto del agravamiento de la crisis con Bolivia, el alumnado normalista se movilizó también en las manifestaciones de octubre de 1931. Incluso, en la primera línea de la manifestación del 22 y 23 de octubre, al lado de los estudiantes del Colegio Nacional, marchaban las estudiantes líderes del centro estudiantil de la Escuela Normal.
EL DESPERTAR FEMENINO
El mayor legado sociológico de la Escuela Normal fue el cambio radical de la condición de la mujer. Ante la catástrofe demográfica de la posguerra, las necesidades económicas y las nuevas tendencias pedagógicas, la profesión se feminizó. A pesar de un entorno adverso, las maestras se convirtieron en agentes político-culturales de primer orden.
Al profesionalizarse y asumir un rol protagónico en la esfera pública, desarrollaron una aguda conciencia de sus derechos, siendo normalistas como Serafina Dávalos y María Felicidad González las pioneras indiscutidas de los primeros movimientos feministas en el Paraguay.
Luego, ya durante la guerra del Chaco, el normalismo propició el surgimiento de nuevas profesiones femeninas relacionadas con las empresas y organizaciones, fuera del hogar, cambiando para siempre el panorama laboral femenino.
Las normalistas Serafina Dávalos y María Felicidad González son las pioneras indiscutidas de los primeros movimientos feministas en el Paraguay
CULTURAS MAGISTERIALES EN TENSIÓN
A mediados del siglo XX, convivían en el sistema educativo múltiples paradigmas pedagógicos y culturas magisteriales. En las aulas interactuaban los egresados normalistas y los “maestros asimilados”, educadores idóneos que sostenían las escuelas de gran parte del país con su experiencia empírica.
Una tensión profunda se dio en la educación secundaria. Hasta la década de 1940, la Escuela Normal de Profesores (creada en 1921) formaba a los docentes de este nivel. Sin embargo, los intentos de modernización impulsaron la “universitarización” de la enseñanza media. Además, se autorizó a profesionales universitarios sin formación pedagógica a enseñar en los colegios. Esta apertura generó una bifurcación histórica: la secundaria ganó en erudición disciplinar, pero se fue distanciando de la teoría, la investigación y la reflexión pedagógica de la que la Escuela Normal había sido depositaria exclusiva.
El debilitamiento de la dimensión reflexiva, del pensar pedagógico, no fue inmediato: fue creciendo la brecha entre las nuevas carreras estrechamente relacionadas con la educación, como pedagogía y psicología, y el antiguo normalismo. Ante estos desafíos, se diseñaron nuevos programas complementarios de formación para los normalistas, pero tal misión, finalmente, no se cumplió, y universidad y normalismo transitaron caminos paralelos hasta el final del ciclo normalista.
LOS NUDOS CRÍTICOS
Un balance amplio nos invita también a pensar en los límites del concepto de lo “normal”. El proyecto normalista nació con la vocación de homogeneizar, civilizar y unificar, por lo cual imponía un modelo único que dejaba escaso margen para la inclusión de sectores postergados históricamente.
Su expresión más dolorosa fue la exclusión lingüística: el normalismo formó parte de la exclusión cultural del idioma guaraní, considerado por cierta élite el “enemigo más poderoso de nuestra cultura”. Su prohibición y castigo en las aulas convirtió a la escuela en un espacio alienante para los guaranihablantes, siendo quizás la principal causa del fracaso y la deserción escolar rural.
Asimismo, es ineludible reflexionar sobre la actitud ambivalente de la formación normalista ante el autoritarismo militarista. Durante el largo periodo militarista (1940-1972), la docencia fue obligada a una adaptación dócil al estricto control ideológico y a la partidización obligatoria del magisterio. Esta sumisión entró en contradicción directa con los antiguos ideales emancipadores, priorizando la disciplina impuesta desde el Estado autoritario por sobre la formación del pensamiento crítico, obligando al magisterio al silencio o a negociaciones sigilosas de espacios de alguna libertad.
El normalismo cerró su ciclo institucional a principios de la década de 1970, pero sus paradigmas no han desaparecido por completo; siguen siendo una superposición viva en nuestra identidad. Comprender sus aportes, tensiones y contradicciones es una herramienta indispensable para nuestro presente.
Por ello, la historia nos invita a cerrar este recorrido con una interpelación dirigida a cada maestro y maestra: ¿Qué aspectos del normalismo considero vigentes en mis actitudes, saberes y prácticas de aula, y en mi visión de la institución educativa?
El Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) presenta la novena edición del Premio de Divulgación y Periodismo Científico del Mercosur cuyo tema central será la educación STEAM.
Esta convocatoria está dirigida a profesionales y estudiantes de periodismo y carreras afines, profesionales audiovisualistas y aficionados, así como a investigadores y divulgadores de las distintas áreas de la ciencia, pertenecientes a los países miembros y asociados del Mercosur.
TRES MODALIDADES
El concurso cuenta con tres modalidades: Escrita, Audiovisual y Redes Sociales, bajo el eje temático “Ciencia, Tecnología, Ingeniería, Artes y Matemática (STEAM) en la Educación”. Las postulaciones estarán abiertas hasta las 15:00 del 31 de julio de 2026, a través del Sistema de Postulación a Instrumentos (SPI) del Conacyt.