Sofía Scheid, doctora en educación y máster en gestión educacional con énfasis en la promoción de la salud, brinda su punto de vista respecto a la reanudación de las clases, que es un escenario adecuado para evaluar tanto las fortalezas como debilidades del uso de la tecnología para la enseñanza en pleno año COVID. Para ello es importante analizar los errores que el Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) necesita corregir de urgencia y cuáles son los caminos que ni siquiera fueron explorados aún.
“El Paraguay no tenía incorporada en ningún aspecto tecnología en aula. Una cosa es la tecnología en administración, pero otra cosa es la tecnología en aula como un medio pedagógico. En algunos lugares teníamos escasas incorporaciones, pero no masivamente, fue brutal, fue como decirle a una profesora ‘vos andabas en moto y mañana de mañana tenés que conducir un avión’. Los profesores tomaron partido, hicieron de su parte, acá hay cosas muy válidas para tomar, quiere decir que el profesor teniendo la línea, la herramienta, puede hacer grandes cosas”, sostuvo.
Las declaraciones de Scheid surgieron durante una entrevista realizada por el programa “Fuego cruzado”, emitido por el canal GEN. Al respecto, la doctora en educación calificó al 2020 como un año atípico, pero resaltó que hubo grandes aprendizajes a pesar de todas las falencias en el sistema estructural.
“El 2020 fue un año atípico, pero sí un año en el que hubo grandes aprendizajes y consecuentemente también grandes equívocos porque al no tener un marco teórico desde dónde partimos para una cuestión pedagógica. No olvidemos que el sistema educativo tiene un objetivo muy claro, estos existen para dar competencias. El gran déficit de nuestro sistema educativo ya eran los logros del aprendizaje. El 2020 significó para el mundo la caída del velo en muchas cosas, varios modelos educativos venían intentando incorporarse por medio de la tecnología”, refirió.
Alegó también que el sistema educativo debió prever la continuidad de la enseñanza de manera virtual para el presente año a pesar del retorno de las clases presenciales, ya que se aplicará aún el sistema alternado.
“Ahora hay un formato de aulas presenciales alternadas, no es que van los 30 alumnos, hay una alternancia con la presencialidad. ¿Qué pasará con aquel alumno cuando no va a la escuela, tendrá un formato a distancia como algún instrumento digital o tendrá en el cuaderno? Acá ya se pudo haber instalado, asegurando internet con un dispositivo que cuando él no está en aula esté recibiendo el mismo hilo conductor pedagógico de ese contenido, yo voy a alternar la presencialidad apenas para resguardar mi burbuja sanitaria, pero mi modelo pedagógico me asegurará la conducción de adquirir mis competencias, esa es la educación híbrida”, comentó.
Al respecto, Scheid sostuvo que se vuelve urgente la instalación del internet en la casa, en los barrios, en las escuelas, ya que no se puede hablar de una educación a distancia sin esa herramienta. “Una política de Estado con internet es la primera política de igualdad de oportunidades y la educación es la política de igualdad de oportunidades. Claro que se habla de una nueva educación, se habla de una transformación educativa, pero no sistematizamos lo que hicimos porque cuando se le pregunta a los autores, dicen ‘no, la evaluación la haremos después. Ninguna evaluación se hace después en la educación a distancia”, indicó.
Lamentó que el sistema educativo a distancia implementado con varias dificultades el pasado año no pueda tener un exitoso avance en el 2021 debido a la falta de inversión, que finalmente según su punto de vista se estaría dejando de lado.
“Según la ciencia de la salud, vamos a tener todavía un año de incidencia. Eso es un termino dinámico, ojalá se esté hablando de prevalencia. Ahí estaríamos hablando cuando ya todos nos vacunamos, pero la incidencia significa cantidad de enfermos en cada territorio y eso es dinámico, cada día habrá más enfermos lastimosamente. Nosotros no sabemos en qué curva estamos, la primera, segunda o tercera oleada. Ahora el 77% por ciento vuelve, pero ese modelo que pudo haber sido competitivo y la prosecución de algo más de calidad que fue la educación a distancia vamos a dejar de lado porque no se hizo la inversión necesaria como, por ejemplo, el internet”, puntualizó.
Crisis pedagógicas
La especialista en educación señaló que si el 2020 fue problemático, la crisis pedagógica para el 2021 va a ser peor y se va a ahondar, porque se está tratando de hacer algo a distancia que es para la presencialidad. Indicó que la cultura digital tiene un cambio paradigmático epistemológico, un término muy profundo. “La tarea que le damos ahora a distancia tiene que tener un eje epistemológico. Por qué le doy esa tarea a distancia. Si tengo 3 días un grupo y dos, otro, no puedo capitalizar la presencialidad y no puedo dar una clase magistral, para eso que se haga la tarea a distancia, para qué tener presencialidad, es para capitalizar el aprendizaje”, explicó.
Indicó que se podrían utilizar las clases al revés, es decir enviar todo por adelantado, sin necesidad de tener grandes plataformas, enviando por correo, donde una mamá tendrá que ayudar y luego el alumno va junto al docente para el feedback, error productivo, haciendo la consolidación del aprendizaje en la presencialidad.
Redes de aprendizajes
Scheid indicó que en educación el liderazgo verticalista no funciona y que por ello se habla de redes de aprendizajes que involucran liderazgos compartidos. Indicó que cada directora de una institución tiene un Plan Educativo Institucional (PEI), el cual debe tener vida donde van las innovaciones, probablemente matemáticas y comunicación, y eso sale de la brecha educativa, y la otra pata de esta brecha educativa es la tecnológica.
“Entonces, ¿con qué innovo?, ¿con qué aprendo? Aprendo bajando la disciplina que quiero enseñar. Entonces, ese mi PEI tiene que tener un líder local y tal vez ya no es la directora, y eso se vio ahora, los cambios organizativos que está dando esta nueva educación. Ya no obedece a la directora, la maestra, es un rol compartido incluyendo a los padres”, explicó.
Educación no está en agenda
La especialista señaló que ni siquiera se ha llegado a debatir el problema de la educación porque se discuten aspectos de la gestión administrativa o de infraestructura, que quita tanto tiempo y energía al MEC. Sostuvo que estos temas siempre roban energía al ministro de Educación y considera que deberían ser atendidos por otros sectores, de tal modo que el titular del MEC se concentre en la educación.
“Nosotros tenemos que debatir talento, qué tipo de paraguayos queremos y eso se inicia en el modelo pedagógico. Entonces, quito eso de la gestión de infraestructura, pero ahora viene otra infraestructura encima que no tenés baños, necesitás de internet. Entonces, ¿yo tengo que atender eso? No. Otra cosa que se debe sacar del MEC es la nutrición, eso debe estar a cargo del Ministerio Social. Convengamos que la educación es la política de mayor penetración del Estado”, señaló.
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