Miguel Ángel Gaspar, ingeniero informático, especialista en la protección de información e instructor civil en ciberdefensa, estuvo hoy como invitado del programa “Fuego cruzado”, emitido por el canal GEN y conducido por los periodistas Augusto dos Santos y Benjamín Livieres. El tema abordado fue el uso de las redes sociales y la política de privacidad ante el hecho de que WhatsApp quiera compartir más datos con Facebook, hecho que ocasionó la preocupación de varios usuarios.

¿Las redes no son gratuitas, nos cobran nuestros datos?

Algo que tratamos de hacer es que la gente entienda que no está bien llamarle redes sociales a las redes sociales, mensajeros a los mensajeros y juegos a los juegos, sobre todo en el entorno digital, porque en realidad son servicios, y los servicios tienen que contratarse y pagarse, y entre otras cosas para que entendamos la gravedad de esto, en nuestro país la legislación dice que los menores de edad no pueden contratar servicios, entonces Twitter, Facebook, Instagram, WhatsApp, Telegram, son servicios, lo contratamos dando aceptar a esas cláusulas que aparecen y que nadie lee cuando descargamos la aplicación y la pagamos con nuestros datos, al tan punto que en los últimos 10 años esta dicotomía de que nosotros éramos el producto ya cambió y nosotros no somos el producto, somos la materia prima, y nuestros datos son el producto por el cual no solo pagamos lo que estamos usando, sino que las compañías, los gobiernos y los ciberdelincuentes usan esto como moneda de cambio.

¿Qué está pasando y qué debe saber la gente sobre lo que va a ocurrir a partir del 8 de febrero?

A partir del 8 de febrero, la gente que no acepta las cláusulas va a tener un periodo de inactividad de 120 días, esto es para nosotros y la India y después de ese periodo WhatsApp procederá a la eliminación de la cuenta, esto puede pasar porque nosotros los países afectados no tenemos una legislación adecuada de protección de datos personales. Le recuerdo que en la comunidad europea esto no pasa, el reglamento general de protección de datos personales defiende a las personas reconociendo la privacidad de la información como un derecho humano de cuarta generación, entonces son las empresas que deben adecuarse a la ley para proteger los datos. Esto que está pasando ahora, se avisó el pasado año en junio o julio del 2020, en una actualización de servicios igual a esta que aceptamos y como nadie la leyó e hizo caso, se olvidaron que a inicios del 2021 teníamos que compartir nuestros datos con las tres compañías que eso de fondo es lo que dice el nuevo contrato de servicios.

¿Qué tenemos hoy de legislación en Paraguay respecto a estos temas puntuales y cuánto hay que avanzar?

No tenemos una ley de protección de datos personales, eso es grave. Hace 3 años estamos peleando con uno desde el Congreso con la sociedad civil, las leyes individuales que puedan haber, más la que se promulgó el pasado año que es la ley de protección de datos crediticios; son leyes insuficientes, si no hay un ente contralor que verdaderamente haga su trabajo. Al día de hoy no tenemos un ente que funcione como el no molestar que impida que las empresas sigan haciendo spam y ofertas de créditos de electrodomésticos o lo que fuera, sin decirles a las personas de dónde sacan sus datos las pocas leyes que tenemos más el habeas data que es un recurso importante reconocido en nuestra Constitución hoy son pocas, no dan abasto, son leyes que nos dejan expuestos porque lamentablemente no hemos podido considerar la digitalidad del problema. Tenemos que empezar a hablar de la soberanía digital, hoy más del 80% de los datos de los ciudadanos paraguayos están en manos de empresas y gobiernos extranjeros y eso no está bien, de eso tenemos que empezar a hablar.

Miguel Ángel Gaspar, Ingeniero Informático, Especialista en la Protección de Información e Instructor Civil en Ciberdefensa. Foto: Eduardo Velázquez.

¿Cómo pueden hacer los usuarios para evitar exponerse tanto?

Hay una percepción que nos han dado herramientas como WhatsApp, Facebook, es la percepción de la gratuidad y el bienestar por poder estar en un grupo al cual podemos pertenecer sin mostrar a lo mejor toda nuestra realidad. Esto no lo digo yo, sino que es parte de varios estudios psicológicos que estamos usando. Cuando uno acepta las condiciones de servicios, piden como mínimo los siguientes datos, acceso a las cámaras, acceso a los micrófonos, acceso a la galería de fotografías, a la galería de datos del dispositivo, a la lista de redes a las cuales se conecta el dispositivo, al historial de navegación web, a los lugares donde esa persona ha estado, los intereses y las personas con la que tuvo contacto mediante la aplicación, y así algunos piden acceso a la cuenta bancaria, pero eso es lo que le estamos cediendo a las redes sociales.

¿Es alto el número de personas que bajan las aplicaciones sin que lean las cláusulas?

El comunicado que hicimos en las redes, entre ellas Twitter, en donde expliqué todo esto, había gente que me decía “podés hacer un resumen, es muy largo”, y yo les decía que el resumen es la base y condiciones del servicio. Acá lo importante no es solo los datos que capturan de nosotros, sino que hay dos integrantes más que determinan esto; el primer integrante, los metadatos, que serían los datos de los datos, cuando yo tomo por ejemplo una fotografía y si yo no configuro correctamente mi teléfono, esa fotografía, más allá de lo que la gente pueda ver de la fotografía, contiene una serie de datos como la hora en la que fue tomada, la fecha, el modelo exacto del dispositivo con que se tomó la fotografía, la georreferencia del lugar donde se tomó la fotografía y otras series de datos. Y el otro integrante lo que recolecta es que en la cláusula del servicio queda perfectamente estipulado que estas plataformas harán lo que sea necesario dentro de las cláusulas legales para estimular el comercio, el marketing y el consumo de esa plataforma.

¿Por qué no tenemos una legislación como la Unión Europea en Paraguay?

La Unión Europea ya va por su segunda versión del reglamento general de protección de datos. El pasado año, en una escuela, los padres y directores se pusieron de acuerdo para instalar cámaras con reconocimiento facial para facilitar la asistencia de los chicos y que los padres puedan acompañar su educación, pero los multaron porque prevalece el derecho a la intimidad del niño y no tiene por qué instalar esas cámaras en el colegio. Aquí en la región, Argentina y Uruguay están peleando por una segunda versión; Chile, Brasil, tienen su primera versión, pero nosotros nos quedamos atrás. Yo no sé si no se entendió el problema o no se dimensionó o lo que pasa siempre es que la tecnología en el Estado es botín de los amigos, entonces se vende la tecnología que vende mi socio.

Si no te cobran plata, ¿cómo son los más ricos del mundo?

Los datos valen, se demostró en un estudio el pasado año que un ciudadano interconectado vale entre 180 y 150 dólares solamente por estar interconectado, esto quiere decir que “Juan Pueblo”, que está a lo mejor sembrando mandioca en Bahía Negra, solo por tener un teléfono conectado a WhatsApp, mandar un sms o tener internet vale 180 dólares, entonces Paraguay es un país con más de 2 mil millones de dólares si contamos datos interconectados, datos de salud, secretos médicos, militares, industriales. Recordemos que en nuestro país tratamos el anexo C, del Tratado de Itaipú, en un mensaje de WhatsApp.

¿Qué opinión tenés al respecto sobre la suspensión de la cuenta de Twitter del presidente Donald Trump?

Hay que entender que Facebook, Instagram y otros no son empresas de caridad, son empresas privadas, entonces como empresas privadas está muy claro para ellos sobre las medidas que atentan contra la libertad. Lo que sí, yo le critico a Facebook y Twitter es que por ejemplo si en Paraguay se abre Facebook y ponen la palabra troce y una ciudad cualquiera, van a encontrar grupos que generan irresponsables, en donde los administradores reciben mensajes y lo publican sin filtros, afectando la vida de personas inocentes, sobre todo niños y colegiantes. Están hace varios años y no lo podemos bajar de ahí, esa indignación selectiva es aberrante, la libertad es el camino y como tal no afecte la de otros, está perfecto, pero para eso está la justicia, tomar una decisión como esa es solo demostrar que tienen el poder.

Las redes no son medios de comunicación, pero funcionan así. Cuando se les reclama sobre un tema controversial, ellos dicen que no tienen una responsabilidad ya que no son medios.

La tecnología hoy es política y la tecnología sigue influyendo en los gobiernos para que se adopte su esquema de tecnología; voy a poner el ejemplo de Huawei que ya fue echado de varios países por el tema del 5G, menos en nuestro país, pongo el ejemplo de TikTok, Telegram, que siendo ruso, ya fue echado de Rusia por no estar de acuerdo con el gobierno, entonces la tecnología es política y hoy la información tiene otras caras como la desinformación y la contrainformación, y la gente no está capacitada para entender cómo funciona.

¿Tiene que haber un nivel de regulación de la redes?

Esto es lo que veníamos planteando desde hace unos 3 o 4 años, tener tantos dados de las personas hizo que se complete un proceso muy interesante, se convierten las variables de las personas en indicadores y esos indicadores nos permiten generar patrones de conducta de consumo. Cuando hablo de conducta, hablo de conducta política, futbolística, de lo que fuera. Las variables que permiten que se convierta en indicadores pueden ser la forma en que usted opina sobre algo, los lugares a donde va, la gente con la que comparte el sentimiento que demuestra ante publicaciones de otras personas. Por ejemplo en Facebook, durante mucho tiempo, no sé si todavía está habilitado esto, pero si yo, siendo hombre, tenía un contacto mujer que mostraba una foto en la playa, y yo me detenía con el mouse sobre la cola, o sobre un pecho, o buscaba después páginas pornográficas, automáticamente me metían en un perfil de depredador sexual. Eso pasa, está estipulado en sus condiciones, la alianza con la NSA, o las organizaciones que buscan depredadores sexuales. Pero la gente no lo ve ni lo lee, entonces cómo podemos hablar de una libertad de expresión absoluta cuando estos medios tienen el control de la masa social por la cantidad de datos que recolectaron de ellos.

¿Los millennials, y los centennials están más preparados para protegerse, o no?

No. No. Por lo menos en nuestro país, y lo que vemos en nuestra región la ciberdelincuencia aumentó en un 220%, y una de las patas del aumento son los niños y adolescentes. En nuestro país, nosotros llegamos a un número analizando los números del ministerio, no es que nosotros fuimos a contar; solamente de chicos interconectados, según el Ministerio de Educación, tenemos más de 300.000 niños que fueron abordados por terceras personas, estando en clase, con su internet, en su casa. Gente que se coló por el WhatsApp, por el TikTok, por el Facebook, lo que sea, porque esos chicos estaban en clases digital, no por la plataforma del ministerio, sino por el WhatsApp.

Insistiendo con el tema de la libertad de expresión. ¿Estuvo bien o mal que Twitter y otras redes suspendan a personas como a Donald Trump? Este tipo de decisiones ¿tendrían que adoptarse en otras instancias judiciales y organismos regionales?

Desde el punto de vista de que estas redes sociales seleccionen con quién se van a indignar, yo no estoy de acuerdo con que hayan reventado la cuenta de Donald Trump porque sí no más. Ahora, yo creo que de aquí, ninguno de nosotros puede medir, como lo hizo justamente la gente responsable de redes, sobre cuál era el impacto del discurso que él estaba dando. Porque recuerden que las últimas palabras que él usó para atacar al Parlamento, resultaron en una actividad que nunca se vio en Estados Unidos. Entonces, ese sentimiento, nosotros de afuera no lo podemos medir. Acá en Paraguay ha pasado también, ha pasado en menor escala, se acuerdan que hace 2 años atrás todas las informaciones de ciertos medios eran los brasileños hicieron tal cosa, los brasileños quemaron estancias, los brasileños abusan de los campesinos. Entonces, ¿todo el mundo estaba así exacerbado y quería matar brasileños en el campo? Entonces es la misma situación. O quemar el Congreso, que de hecho se quemó.

Programa Fuego Cruzado. Foto: Eduardo Velázquez.

Hoy los chinos y su política cibernética, ¿por qué genera tanta desconfianza, hablaste de 5G y compañía, TikTok también? ¿Qué hay de mito y realidad en su política expansionista que va más allá de la tecnología?

Yo la verdad que felicito al que haya diseñado la estrategia de marketing del gobierno chino, porque le dio a la gente lo que la gente quería y no podía comprar en el mismo formato de eso que quería comprar. Es decir, yo quería una moto Harley Davidson, no la puedo pagar, entonces aparece una marca china, la “Harley Chin”, que es igualita a la Harley Davidson, con la misma tipografía y yo me subo arriba de esa moto. Entonces lo mismo hizo con los teléfonos, y lo mismo hizo con las aplicaciones. Aplicaciones como TikTok y compañía son mucho más peligrosas para los chicos que el WhatsApp.

¿Por qué?

Porque los datos no solamente van a las compañías, sino por lo que es la ley de lealtad que tiene el gobierno chino tiene que ir sí o sí al régimen chino, o sea todo termina per se en el gobierno chino. El tema del 5G, países como Francia, Irlanda, Alemania, Estados Unidos también, pero los primeros han demostrado científicamente que las instalaciones de 5G de Huawei llevaban más datos de lo que habían firmado que iban a llevar y no podían determinar a donde terminaban esos datos.

¿No es que te produce cáncer ni es que te va matar?

No. No. Eso es otro problema, el chip está instalado en el teléfono que tenemos en la mano.

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