Este miércoles, durante una sesión extraordinaria, Cámara de Diputados aprobó en general el proyecto de ley de modernización y simplificación del sistema tributario nacional, el cual ya contaba con media sanción en el Senado. Con 46 votos a favor y 23 en contra, la normativa de reforma tributaria pasa nuevamente a la Cámara Alta para un nuevo análisis.

La propuesta del Poder Ejecutivo consiste en una reforma fiscal, que involucra no sólo cambios en el sistema tributario sino, además, propone modificaciones en la estructura presupuestaria y en las compras públicas. Asimismo, tiene como objetivo elevar la recaudación y reducir la inequidad, generando impuestos directos.

Busca reorientar recursos y generar ingresos a ser destinados al fortalecimiento del capital humano, específicamente en el ámbito de la salud y de la educación.

La propuesta plantea pagar tributos como: el Impuesto a la Renta Empresarial (IRE), que unifica el impuesto a la renta agropecuaria (Iragro) con el Impuesto a las Rentas de las Actividades Comerciales, industriales o de servicios (Iracis) en una tasa del 10% y el impuesto a los dividendos y utilidades (IDU) con una tasa del 8% y 15% para remesas.

Entre otras cosas, propone un gravamen al IRP con tasas entre el 8 y 10%; tributo a la renta de no residentes (IRNR) con tasa del 15%; impuesto al valor agregado (IVA) con tasas del 5 y 10%; y finalmente el impuesto selectivo al consumo (ISC) con tasas del 1 al 50%.

Durante un amplio debate, los diputados de distintas bancadas manifestaron su postura, algunos por el rechazo, otros a favor. Finalmente, fue aprobado el documento en particular, con las modificaciones hechas por la Comisión de Presupuesto, presidida por Arnaldo Samaniego.

Análisis

“El principal cambio impositivo estaría en el Impuesto a la Renta Personal (IRP), que abonan las personas que ganan más de tres salarios mínimos y se cobra en relación sus ingresos. Allí se busca eliminar deducciones, ya que actualmente muchas compras son deducibles, incluidos productos y actividades de esparcimiento", explica el economista argentino Pablo Wahren en un artículo publicado por el Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (CELAG). El IRP pasaría a gravar ganancias de capital, se incrementarían las tasas máximas del Impuesto Selectivo al Consumo (ISC), que recae exclusivamente en determinados bienes como tabaco (al 35%) y bebidas alcohólicas (entre 8% y 20%). Se unificará el Impuesto a la Renta Empresarial (IRE), que alcanza a empresas industriales y comerciales, con el Impuesto a la Renta Agropecuaria (IRA).