"Creo que corresponde que el Poder Ejecutivo haga una propuesta de modificación de la ley de Servicio Militar Obligatorio, que es de 1975", opina el diputado Sebastián Villarejo. Menciona que fue creada en época de dictadura y Guerra Fría, durante el vigor de la anterior Constitución Nacional. “Es una vergüenza que esa ley siga vigente”, espeta.

El legislador de Patria Querida piensa que el presidente de la República ha hecho interpretaciones “antojadizas” sobre el Servicio Militar Obligatorio y la reglamentación de la Objeción de Consciencia, cuya ley es del 2010.

El legislador considera que la ley de Objeción de Conciencia no es mala pero necesita ajustes, al igual entiende que la del SMO tiene que ser renovada.

“Sería interesante que como un primer paso los objetores de conciencia sean parte del control de mesas el día de las elecciones, q opinan? Enorme servicio civil, capacitarse, facilitar voto de ciudadanía, evitar fraude y fortalecer democracia” (sic). Eso había publicado a través de su cuenta de Twitter como propuesta para el Servicio Sustitutivo.

“La mayoría son jóvenes los que han optado por una Objeción de Conciencia y sería bueno que ayuden a fortalecer la democracia, sería algo clave”, afirma al sostener que se debe innovar y que eso quedará en la esfera parlamentaria.

Objeción de Conciencia es derecho, no falta

Cree que lo que se desató con respecto a los anuncios hechos por la Defensoría del Pueblo y el Ministerio de Defensa fue un error muy grande. “Es el Estado el que aún no estableció cuáles son los mecanismos para prestar ese servicio civil, pues está por ley pero no está reglamentado. Como se va a pretender multar a un ciudadano por una falta que no le corresponde a él, partiendo de la base que la Objeción de Conciencia es un derecho, no una falta”, argumenta.

Comenta que la postura de Patria Querida es el apego irrestricto a la ley, por lo que no puede haber menores en los cuarteles.

“Que el presidente de la República esté interpretando de una manera antojadiza la ley, presumiendo que la primera etapa de CIMEFOR es un tema de instrucción, me parece que hace mucho daño a la democracia”.