Según una divulgación del diario Al-Monitor, “The Pulse of the Middle East”, la decisión del Gobierno de Mario Abdo Benítez – “de origen libanés” – de trasladar la sede de la embajada paraguaya en Israel, de Jerusalén a Tel Aviv, fue arquitectada mediante una alineación política entre Asunción, Nueva York, Brasilia y Ramallah, ciudad esta situada en Cisjordania y capital de facto de Palestina.

La nota está firmada por Daoud Kuttab, un periodista palestino y director de la Community Media Network, una ONG dedicada al desarrollo del periodismo independiente en la mencionada región árabe.

“Cuando el pequeño país latinoamericano de Paraguay decidió el 5 de septiembre devolver su embajada de Jerusalén a Tel Aviv, los altos funcionarios palestinos en Ramallah no se sorprendieron del todo. Habían realizado el duro trabajo de coordinación mucho antes de que se hiciera el anuncio y estaban seguros de que llegaría”, arranca Kuttab, sin medias tintas.

Afirma también que el asistente del ministro de Asuntos Exteriores de Palestina para las Américas y el Caribe, Hanan Jarrar, reveló que la decisión de situar la embajada paraguaya en Tel Aviv era la culminación de un “duro trabajo” entre bambalinas.

DESCONTENTO

“Comenzamos a recibir pistas y sugerencias al principio de que la administración paraguaya recién elegida no estaba contenta”, comentó Jarrar.

En otro momento, Kuttab – para quien Mario Abdo es “de origen libanés – plantea que el presidente en funciones desde el 15 de agosto último habría dispuesto que el embajador paraguayo ante Naciones Unidas, Julio César Arriola Ramírez, se acercara a Riyad Mansour, enviado palestino ante la ONU.

“Se organizó una reunión privada de diplomáticos árabes en las Naciones Unidas con Ramírez, que dio como resultado informes positivos desde Nueva York a Ramallah”, contó Jarrar a Al-Monitor.

Las “gestiones” se ampliaron luego a Brasilia, cuando el embajador palestino en Brasil, Ibrahim al-Zaben – cuyas funciones diplomáticas incluyen a Paraguay – “recibió instrucciones del presidente (palestino) Mahmoud Abbas para seguir con la nueva administración (Mario ABdo)”, añadió Jarrar, según se consigna en la publicación.

PAPA CALIENTE

Todo habría estado tan bien encaminado que hasta “se extendió una invitación a Abbas para asistir a la toma de posesión del presidente electo Benítez.”

Pero, esta iniciativa fue dejada a un lado porque habría significado un “suicidio político” para Abbas por lo que decidió enviar enviar al ministro de Asuntos Exteriores palestino, Riyad Malki, como su enviado personal, “para representar a Palestina en la inauguración el 14 de agosto (sic) en la capital paraguaya, Asunción. El embajador Zaben también fue llamado para asistir.”

“La decisión de asistir a la inauguración no fue muy popular. La opinión pública palestina atacó a Abbas y al gobierno palestino. Nos mantuvimos callados porque estábamos seguros de que la visita arrojaría resultados importantes”, menciona el periodista Kuttab que le dijo Jarrar.

HOSPITALIDAD GUARANÍ

Ya en Asunción, el enviado palestino “recibió un buen trato y el nuevo presidente dio instrucciones a su ministro de Relaciones Exteriores, Luis Alberto Castiglioni, para que coordinara todas las movidas con los palestinos.”

El representante del presidente palestino retornó a Ramallah “con la seguridad de que la embajada (paraguaya) regresaría a Tel Aviv en muy poco tiempo.”

PEDIDO PARAGUAYO

La cosa no quedó por ahí. Fue el propio Gobierno paraguayo el que pidió a Palestina la apertura de una representación diplomática en suelo guaraní.

“En respuesta a su pedido, prometimos abrir una Embajada palestina en Asunción para que la embajada pueda convertirse en un puente de negocios hacia el mundo árabe”, señaló Jarrar a Al-Monitor.

En otro párrafo del extenso relato, Kuttad consigna que “el hecho de que el nuevo presidente sea de origen libanés significaba que estaba influenciado por su propia comunidad para estar en el lado correcto de la historia.”

LLAMADO

El informe también apunta que el Secretario General del Comité Ejecutivo de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), Saeb Erekat “hizo un llamado a los países que han apoyado a Palestina, específicamente a los países árabes, para que busquen maneras de alentar la cooperación y las relaciones bilaterales con Paraguay.”

Igualmente, Kuttab cita que Turquía decidió seguir el ejemplo palestino y abrir una embajada en Asunción.

“La política mundial a menudo se lleva a cabo en función de los intereses de los pueblos. La historia de la revocación de la decisión paraguaya muestra que los países árabes y sus partidarios tienen enormes poderes si eligen usarlos correctamente”, finaliza la divulgación.

PORTAZO

Así, con la inusitada serie de maquinaciones descritas paso a paso por Kuttab, el Gobierno de Abdo Benítez le dio un portazo en las narices al Gobierno y pueblo de Israel, aliado político, socio comercial relevante y patrocinador del desarrollo técnico de nuestro país mediante transferencia de conocimiento (otorgamiento de becas).