En un gesto sin precedentes, el canciller paraguayo fue electo por aclamación como el presidente de la Asamblea de la OEA, la N° 48 que inició el día de hoy sus deliberaciones en Washington.

Una gran distinción recayó en el canciller paraguayo que hoy fue electo como presidente de la Asamblea General, que es el órgano supremo de la Organización de los Estados Americanos (OEA).

Varios son los temas que se abordarán en esta Asamblea que preside el canciller paraguayo hasta mañana 5 de junio. Sin dudas, el que se roba la atención es la cuestión que tiene que ver con la situación política y sociales que vive Venezuela.

Aunque sin nombrarla abiertamente, el secretario general de la OEA, el uruguayo Luis Almagro, se refirió a este espinoso tema. “Ningún opresor puede garantizar libertad y dignidad, sólo en democracia el individuo tiene, ejerce y reclama sus derechos, existen garantías de justicia. Debemos tener un continente libre de dictaduras”, destacó el jefe de la OEA.

Estados Unidos y el Grupo de Lima, un bloque crítico con el gobierno de Nicolás Maduro que está integrado por Canadá y trece países latinoamericanos, desconocieron el resultado de las elecciones del 20 de mayo, en las que Maduro ganó un segundo mandato hasta 2025, por considerar que no ofrecieron garantías para ser “justas y libres”.

El jefe de la diplomacia estadounidense, Mike Pompeo, pidió la suspensión de Venezuela de la OEA y urgió a los estados miembros a seguir presionando “al régimen” de Maduro “hasta que emprenda las medidas necesarias para regresar a una democracia genuina”.

El embajador estadounidense ante la OEA, Carlos Trujillo, dijo a AFP que hay suficientes países dispuestos a adoptar el mismo lunes una resolución que desconozca la reelección de Maduro y abone el camino para suspender al país del organismo regional por ruptura del orden democrático.