La localidad misionera de San Ignacio Guasu vivió ayer otra edición del viacrucis Tañarandy 2026, una de las expresiones más emblemáticas de la Semana Santa ymaguare en Paraguay, que este año se desarrolló bajo el lema de “La llama no se apaga”.

De esta manera, las hijas de Koki Ruiz, Macarena y Almudena, tomaron la posta para seguir realizando esta muestra de devoción con alta expresividad artística en la segunda edición tras la muerte de su fundador, en diciembre de 2024.

Como es habitual, la procesión marchó de la capilla Santa Cruz Tañarandy, donde los fieles veneran a la Virgen de los Dolores, conocida como la Dolorosa, antes del inicio del camino de la cruz. Miles de candiles iluminaron el Yvága Rape hasta la llegada a la barraca, donde ya en horas de la noche se desarrolló el cuadro viviente de la pasión y muerte de Jesucristo.

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En esta ocasión, se presentó un cuadro viviente de 16 metros de alto por 9 metros de ancho inspirado en el arte gótico a escala monumental. Así, toda la comunidad de San Ignacio cargó en sus hombros la misión de proseguir con esta tradición que ya lleva más de 30 años preservando las liturgias populares de una de las festividades más importantes del calendario católico.

COSTUMBRES ARRAIGADAS

Con la llegada del Viernes Santo, numerosas tradiciones profundamente arraigadas en la cultura paraguaya volvieron a manifestarse en distintos puntos del país, combinando fe, costumbre y espiritualidad en una jornada marcada por el recogimiento. Una de estas es el baño antes de la salida del sol, un ritual que simboliza la purificación del cuerpo y el alma.

Cuando todavía no despunta el alba, mucha gente llega hasta un manantial, río o arroyo para seguir manteniendo viva una tradición que perdura en el tiempo, aunque cada vez menos gente la practique. El ritual de purificación antes del amanecer del Viernes Santo consiste en bañarse antes de que salga el sol.

Así también, tuvieron lugar los tradicionales viacrucis de Atyrá, Ñemby, Villa Elisa, Yaguarón, donde también hubo gran concurrencia en el ya icónico cerro jejupi, y el del colegio Nihon Gakko.

En una tradición que ya cumple 27 años, el colegio Nihon Gakko realizó la presentación de su viacrucis. Foto: Gentileza