Más de 250 rescatistas, entre personal de las Fuerzas Armadas, bomberos voluntarios, vecinos, amigos y familiares continuaron ayer la búsqueda del niño Tobías Suárez, quien el viernes pasado fue arrastrado por el raudal durante una tormenta en la ciudad de San Lorenzo.
Los trabajos ya avanzaron por varios kilómetros y un grupo volvió a retomar en el punto de inicio donde encontraron el quepis y restos de su remera.
El terreno de trabajo es muy extenso y accidentado, ya que se trata de un curso de agua donde hay mucho sedimento y basura. Durante el fin de semana hubo más de 400 militares trabajando, que se dividieron en dos grupos.
Tobías Ariel, de nacionalidad argentina, vivía con sus padres en el barrio Tayazuapé de la ciudad de San Lorenzo. El viernes pasado durante la intensa lluvia salió por razones aún no esclarecidas de su casa y a su regreso fue arrastrado por un fuerte raudal.
Hasta ahora solo se encontraron restos de las prendas que vestía ese día y perro entrenado para búsqueda de personas marcó un punto donde podría estar el menor, pero se trató de una falsa alarma.

