Los gancheros o recu­peradores ambien­tales del Centro de Transferencia de Residuos de Cateura avanzan en un proceso iniciado hace dos años para la conformación de su primera cooperativa, proyecto que se consolidó a partir de la nueva concesión y la construcción de la esta­ción de transferencia, lo que obligó a modificar la opera­tiva tradicional de estos tra­bajadores de la planta de segregación de residuos.

“Empezamos a cerrar un trabajo que lo llevamos ade­lante en los últimos dos años. Con la nueva concesión y la construcción de la estación de transferencia, necesaria­mente los gancheros debían modificar su forma de tra­bajo. Hoy trabajan en forma individual, pero en la esta­ción el trabajo debe ser colec­tivo. Desde el inicio se plan­teó la necesidad de que se asocien en una cooperativa, y ayer (por el sábado) dimos ese paso”, explicó el ingeniero Walter Lezcano, jefe de la Unidad de Gestión Integral de Residuos de la Municipa­lidad de Asunción.

La iniciativa, que se viene gestando desde hace dos años, dio un paso clave con la intervención de técnicos del Instituto Nacional de Cooperativismo (Incoop) y la conformación del comité organizador. Actualmente, en Cateura trabajan 454 gancheros distribuidos en tres asociaciones: Asotra­vermo, con 224 integran­tes; Asotragarma y Sigren, con poco más de 100 miem­bros cada una. De cada aso­ciación fueron electos tres representantes para con­formar un comité organi­zador de nueve personas, que tendrá la responsabili­dad de encaminar los trá­mites previos a la asamblea constitutiva.

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