La periodista Magdalena Barboza, de 33 años, falleció en la madrugada de ayer mientras permanecía internada en el Instituto de Previsión Social (IPS). La profesional padecía un problema cardíaco y sufrió un paro que terminó con su vida.
La noticia fue confirmada por sus compañeros de trabajo, generando conmoción entre familiares y allegados. Barboza se encontraba hospitalizada debido a una afección en una de las arterias del corazón.
Durante la jornada anterior había sido sometida a una sesión de diálisis; sin embargo, su estado se agravó y no logró recuperarse tras el paro cardíaco.
Tras el fallecimiento, surgieron denuncias sobre una presunta falta de atención adecuada, demoras en la autorización de procedimientos médicos y falta de insumos.
El fallecimiento de la joven profesional generó profunda repercusión en el sector de la comunicación, donde fue recordada por su labor y compromiso. Mientras tanto, las críticas reavivan el debate sobre el funcionamiento del sistema de salud y la necesidad de garantizar respuestas ágiles ante cuadros médicos de alta complejidad.
Hasta el momento, no se ha informado oficialmente sobre la apertura de una investigación, pero se espera que las circunstancias del caso puedan ser esclarecidas.

