La Fuerza Aérea Paraguaya (FAP) informó ayer que la última aeronave boliviana que fue interceptada y repelida por el caza Super Tucano no realizó ninguna descarga en territorio paraguayo. Se presume que sería una narcoavioneta y que tras su huida tomó rumbo hacia el Brasil.
El general Julio Fullaondo, comandante de la Fuerza Aérea, aclaró que la avioneta que tenía matrícula boliviana e ingresó al país fue interceptada por los radares, que a su vez comunicaron a los tripulantes del Super Tucano. Estos realizaron el trabajo de seguimiento y repelieron para que no permanezca en suelo guaraní.
DISPAROS INTIMIDATORIOS
Afirmó que esta avioneta fue captada en Concepción y que luego llegó hasta la localidad de Capitán Bado, departamento de Amambay, donde estaba siendo esperado por dos camionetas, pero cuando tocó suelo nacional el Tucano realizó disparos intimidatorios, por lo que volvió a tomar vuelo.
“La aeronave irregular ni siquiera paró el motor, en ese tiempo de 1 minuto 30 segundos que tocó tierra y volvió a despegar no realizó ningún tipo de descargas. Ese es el informe oficial”, explicó Fullaondo en entrevista con el programa “Arriba hoy”, del canal GEN y Universo 970/Nación Media.
El uniformado resaltó que en el tiempo en que estuvieron en tierra no tuvieron tiempo de bajar de la aeronave y que al escuchar los disparos los rodados decidieron darse a la fuga, por lo que no pudieron hacer alguna entrega o bajar algo. Finalmente, la presunta avioneta logró huir hacia territorio brasileño.

