Los fiscales Belinda Bobadilla y Laura Giacummo de la Unidad Especializada en Delitos Económicos y Anticorrupción presentaron imputación por lesión de confianza, producción de documentos no auténticos y otros delitos contra tres funcionarios de la Compañía Paraguaya de Comunicaciones SA (Copaco), en el marco de la investigación abierta por el presunto desvío de más de G. 1.100 millones.
Los investigados habrían desviado los fondos de la institución a sus cuentas personales. Los agentes del Ministerio Público solicitaron la aplicación de medidas cautelares, atendiendo la gravedad de los hechos investigados.
Según la carpeta investigativa, los hechos habrían sido ejecutados mediante un esquema que involucró el acceso indebido a los sistemas informáticos y a las cuentas bancarias de la Copaco, con el fin de simular egresos a favor de la Municipalidad de Asunción, aparentando el pago de obligaciones municipales, cuando en realidad los fondos habrían sido redirigidos a cuentas particulares de funcionarios del ente y de terceros.
Fue imputado el gerente administrativo financiero, Osmar Cañete, sindicado como presunto autor de los hechos de lesión de confianza, instigación a la alteración de datos y producción de documentos no auténticos. También el jefe del Departamento de Tesorería, Roque Valdez, como presunto cómplice del hecho de lesión de confianza, y un funcionario del área de informática, como presunto autor de alteración de datos relevantes en los sistemas contables.

