• Por Paz Godoy

Este 30 de enero se cumplen cuatro años de la muerte de Cristina “Vita” Aranda, influencer, modelo y entre­nadora física, quien perdió la vida durante un tiroteo en el marco de un festival en el anfiteatro José Asunción Flores de San Bernardino. Lo que debía ser una noche de música y celebración se transformó en una tragedia que enlutó a nuestro país.

Eran aproximadamente las 21:30 del 30 de enero de 2022 cuando se produjo el ataque armado en el sector camarote del festival, que contaba con miles de asistentes. Testigos describieron cómo de repente se escucharon disparos y los presentes se mostraron des­esperados.

En medio de esa confu­sión, Vita Aranda recibió un balazo y fue trasladada gra­vemente herida al Hospital Nacional de Itauguá, donde falleció horas después debido a la gravedad de la lesión.

Invitación al canal de WhatsApp de La Nación PY

En el mismo tiroteo también murió Marcos Ignacio Rojas Mora, alias Marcos Capital, un hombre vinculado a redes delictivas y considerado el principal objetivo del ataque, según las primeras investi­gaciones.

Las autoridades policiales y fiscales señalaron desde el inicio que Aranda fue una víctima colateral del ataque, que estaría relacionado con disputas internas de grupos criminales.

La influencer era una persona muy querida.FOTO: GENTILEZA

OTRA TEORÍA

En las semanas siguientes del atentado, algunos comenta­rios en medios y redes socia­les vincularon el caso con versiones sobre la familia de Aranda y supuestos antece­dentes de su padre, exjefe de la Policía de San Pedro, Cris­tino Aranda, quien fue con­denado a 14 años de prisión luego de ser hallado culpable de intento de extorsión y de intento de frustrar un ope­rativo antidrogas.

Sin embargo, no existen con­firmaciones oficiales ni evi­dencias públicas que esta­blezcan que la muerte de Vita Aranda fuera por víncu­los familiares o personales. A cuatro años de distancia, la familia de Vita Aranda optó por no continuar avanzando activamente en nuevas accio­nes judiciales sobre el caso.

Esta decisión familiar marca un cierre simbólico a una etapa difícil, mientras el recuerdo de la influencer sigue vivo en sus seres que­ridos y en quienes la seguían en redes sociales. Ella fue esposa del futbolista Iván “Tito” Torres y madre de Elías, Emmanuel y Piero.

Déjanos tus comentarios en Voiz