La alta demanda de medicamentos adelgazantes y la ola de robos en farmacias preocupan a autoridades sanitarias. Se trata de medicamentos producidos para combatir la diabetes tipo 2 y la obesidad. Sin embargo, son usados para bajar de peso sin supervisión médica.
“Desde Dinavisa preocupa esta onda delictiva desde el punto de vista de la habilitación o la creación de nuevos puntos de comercialización ilegal porque los productos sustraídos van a parar a un mercado negro”, señaló Óscar Allende, titular de la Dirección Nacional de Vigilancia Sanitaria, en diálogo con el canal GEN y radio Universo 970 AM/Nación Media.
Además, preocupa desde el punto de vista de la salud debido a que son productos que deben tener un almacenamiento de 2 a 8°. “Al perder esa cadena de custodia también van perdiendo las propiedades e implican un peligro para la salud del usuario que compró un producto que perdió la cadena de frío”, advirtió.
El uso inadecuado de estos medicamentos pueden provocar efectos colaterales como náuseas, vómitos, deshidratación e incluso falla renal.

