La Fundación Olfateando Huellas informó ayer que Canela, la perra que perdió la mandíbula tras la explosión de un petardo el pasado 1 de enero, no quiso alimentarse y salió al patio a tomar sol. En la clínica donde está internada hacen todo lo posible para animarla y recibe mucho cariño.
La semana pasada desde la fundación socializaron un video en el que se ve a Canela comiendo sola. La can solo puede comer alimentos blandos, ya que perdió la mandíbula, pero el lunes no quiso alimentarse, por lo que salió al patio a tomar sol y socializar con otros perritos.
Asimismo, indicaron que su recuperación es lenta y que tendrá días buenos como malos, por lo que requiere de apoyo emocional para poder sobrellevar la terrible situación por la que pasó.
Los responsables de la organización aprovecharon el momento para lanzar un mensaje contra el uso de explosivos para que no se vuelvan a reportar casos como este. “Espero que nunca más haya otra Canela que tenga que pasar por lo mismo a causa de la irresponsabilidad del uso indebido de pirotecnia. Nuestra guerra sigue y nosotros con ella”, resaltaron.
El terrible hecho de crueldad animal ocurrió el pasado 1 de enero en Areguá, durante los festejos de Año Nuevo. En el caso fue imputado un menor de 15 años sindicado como el presunto autor de haber arrojado un explosivo al animal.

