El kumanda pytã’i, conocido popularmente como poroto coloradito, es uno de los rubros tradicionales de la agricultura familiar paraguaya y cumple un rol central en la seguridad alimentaria del país.

Su alto contenido proteico, su bajo costo en comparación con otras fuentes de proteínas y su capacidad para mejorar la fertilidad de los suelos lo convierten en un cultivo estratégico, especialmente en contextos de producción familiar.

Con el objetivo de generar conocimiento científico que permita mejorar su productividad, calidad y conservación, se desarrolla el proyecto de investigación “Purificación y caracterización molecular del kumanda pytã’i como rubro tradicional de la agricultura familiar paraguaya y de la seguridad alimentaria”, cofinanciado por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) a través del programa Prociencia con apoyo del FEEI.

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El estudio está liderado por el Ing. Agr. Cipriano Ramón Enciso Garay, docente e investigador de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Asunción (FCA–UNA) e investigador categorizado del Sistema Nacional de Investigadores (SISNI) del Conacyt.

BRECHA

El proyecto se originó a partir de la identificación de una brecha de conocimiento científico sobre el kumanda pytã’i, pese a su amplia difusión y consumo en todo el territorio nacional. Si bien se trata de un cultivo tradicional, existen escasos estudios sistemáticos sobre su diversidad genética, su comportamiento agronómico y su potencial para programas de mejoramiento.

En una primera etapa, el equipo realizó una colecta nacional de muestras de la planta, logrando reunir 111 materiales genéticos provenientes de fincas de productores de todos los departamentos de la región Oriental del Paraguay. Cada muestra fue debidamente identificada, georreferenciada y codificada, registrando datos del productor, la localidad y las condiciones de cultivo.

CON PRODUCTORES

El proyecto también destaca por su vinculación directa con los productores, quienes participaron activamente en la colecta de semillas y manifestaron una alta receptividad hacia la iniciativa.

Para muchos de ellos, se trata de la primera experiencia de trabajo conjunto con equipos de investigación científica en torno al cultivo del poroto.

Además de su impacto productivo, la investigación cumple un rol importante en la formación de recursos humanos, ya que involucra a estudiantes en actividades de pasantía, tesis de grado y maestría, fortaleciendo las capacidades nacionales en investigación agrícola.

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