El fiscal Federico Solano López confirmó ayer en comunicación con la prensa el hallazgo del cuerpo sin vida del del niño de 11 años, que se encontraba desaparecido desde el pasado 4 de enero, en la zona del arroyo Ñeembucú, cerca de donde el niño había sido visto por última vez.
“Ya es casi un hecho de que se trata del chico desaparecido. Yo estoy como fiscal de turno acá que me tocó acompañar para ver si no se trata del niño con TEA, que se escapó aparentemente de su casa y se fue al arroyo y ahí se produjo su deceso presumiblemente ese mismo día”, declaró el fiscal.
El agente del Ministerio Público manifestó que miembros de la Prefectura Naval de Pilar junto con la Policía Nacional hallaron el cadáver. “Se encontró aproximadamente a 300 o 400 metros del lugar donde fue visto por última vez”, expresó. En cuanto a las imágenes compartidas en redes sociales sobre el recorrido que hizo el chico en las inmediaciones del citado arroyo, el fiscal señaló que se presume que “ese mismo día domingo habría fallecido”. La hipótesis será confirmada con los estudios, pero “hay una presunción plena de que se trataría del mismo día”. “Aparentemente es un ahogamiento, eso se estaría determinando con la autopsia”, remarcó.
ASO DE PADRES
Tras el triste final de Alexander, desde la Asociación de Padres y Tutores de Personas con Autismo en Paraguay (TEA Py) lamentaron que las personas que se cruzaron con el menor no se hayan quedado para ayudarlo. “Perdón, Alexander. Te fallamos como sociedad. Te vieron. Te vimos solo, desorientado, vulnerable... y aun así muchos eligieron mirar hacia otro lado. Tal vez porque todavía hay quienes no comprenden esta condición”, expresaron en el comunicado desde la asociación.
Agregaron que aún existen personas que desconocen sobre el autismo y que no comprenden sobre la condición de los niños como personas que lo padecen. “No entendieron tus conductas, tus silencios, tus movimientos. No entendieron tu fijación con el agua, ni que para vos no existía el peligro como lo vemos los demás”, resaltaron.

