Autoridades sani­tarias y de seguri­dad investigan un patrón creciente de con­sumo de drogas mezcladas con virulana, una práctica extrema que ya habría pro­vocado al menos dos muer­tes en el país y que es des­crita por los investigadores como “el combo perfecto para causar la muerte”.

La Policía Nacional y el Ministerio Público siguen de cerca varios casos detec­tados principalmente en moteles, donde personas acuden específicamente para consumir crack o pasta base combinados con virulana, un elemento metálico usado comúnmente para limpieza.

Según los informes preli­minares, la virulana es uti­lizada como soporte para la combustión de la droga. Al encenderse, alcanza tem­peraturas extremadamente altas, lo que facilita la inha­lación, pero al mismo tiempo libera sustancias tóxicas y partículas metálicas que ingresan directamente a los pulmones. El resultado es una combinación letal que puede provocar quemadu­ras internas, intoxicación severa, fallas respiratorias y paro cardiorrespiratorio.

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Uno de los antecedentes que encendió las alertas se registró en junio de 2025, cuando la Secretaría Nacio­nal Antidrogas (Senad) incautó grandes cantidades de virulana junto con dosis de crack durante un allana­miento. En ese momento, el hallazgo parecía aislado. Hoy, las autoridades admi­ten que fue una señal tem­prana de una práctica que comenzaba a expandirse.

CASO EN CDE

Más recientemente, un hom­bre falleció en Ciudad del Este tras una sobredosis vinculada a esta mezcla. Los investigado­res sostienen que no se trata de un hecho puntual, sino de una modalidad que se está replicando entre consumido­res habituales, atraídos por el efecto inmediato e intensifi­cado, sin dimensionar el riesgo extremo que implica.

Desde los organismos de segu­ridad advierten que el daño no es solo adictivo, sino físico e irre­versible. La inhalación de meta­les calientes y residuos químicos puede causar lesiones perma­nentes incluso en quienes sobre­viven a un primer episodio. “Es una práctica que acelera el dete­rioro y reduce drásticamente las posibilidades de asistencia médica a tiempo”, señalaron fuentes del caso.

La investigación sigue en curso y no se descarta que existan más víctimas no registradas, atendidas como emergencias respiratorias sin que se haya identificado inicialmente el origen del consumo.

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