La nueva variante de la influenza A tiene una manifestación más exagerada que una gripe común. Lleva más tiempo al paciente recuperarse y gene­ralmente requiere interna­ción, sobre todo por la fiebre alta que produce el virus.

Autoridades sanitarias de Para­guay confirmaron la identifica­ción de la circulación de rinovi­rus, SARS-CoV-2, influenza B y, recientemente, influenza A (H3N2). Ante esto, se encuen­tran en alerta, sobre todo, aten­diendo la circulación de perso­nas que hay con motivo de las fiestas de fin de año.

“Por el momento, todos los paí­ses de Latinoamérica están en alerta. Antes se esperaba mucho tiempo para que esto se diseminara y ahora, por los viajes constantes y en este fin de año, es más difícil contener”, señaló el doctor José Ortellado, viceministro de Rectoría y Vigi­lancia de la Salud, en diálogo con la 1020 AM.

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En ese sentido, cada país, en gran parte, está alerta para detectar esta variante, que “es una mutación del virus nor­mal”, explicó. La principal característica es que “tiene una manifestación exagerada, muy pronunciada”, indicó el galeno. Precisó que en una gripe normal, uno siente febrí­cula o fiebre hasta 37,5 o 38 gra­dos; en cambio, en este caso es un poco más exagerado.

“Se manifiesta con mayor intensidad. Y eso hace que las personas deban consul­tar y varias de ellas se quedan internadas”, apuntó. Se inter­nan por las altas temperatu­ras. “Porque el paciente se puede deshidratar más rápi­damente, especialmente los niños y aquellas personas con factores de riesgo”, advirtió el médico. Un síntoma severo con alta intensidad puede llevar a la internación.