La Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia integrada por los ministros César Diesel, Víctor Ríos y Gustavo Santander debe definir si está a favor de la corrupción o acompaña la seguridad jurídica debido a que los altos magistrados deben resolver acciones de inconstitucionalidad que se presentaron en el juicio caratulado “Ypyta Inmobiliaria, ganadera y comercial sociedad anónima sobre convocatoria de acreedores”.
Los altos ministros Diesel y Ríos estarían siendo influenciados por el exvicepresidente Hugo Velázquez, quien busca que en el presente caso prime la corrupción y no la seguridad jurídica.
Se describe que el hoy condenado exsíndico de quiebras Blas Velázquez en el marco de una convocatoria de acreedores de la firma Ypyta procedió a vender de forma directa propiedades que ya no podían ser vendidas a terceros, debido a que la firma Ypyta ya cubrió todas sus deudas y la quiebra debía ser levantada.
Ante las ventas irregulares e ilegales, la firma Ypyta Inmobiliaria, ganadera y comercial sociedad anónima apeló las resoluciones donde se hizo lugar a las ventas directas de dos inmuebles que podrían superar los G. 2.000 millones ubicados en Pedro Juan Caballero y Ypacaraí. Ante este escenario el tribunal de apelación primera sala de la capital decidió dar la razón a la firma Ypyta y dejó sin efectos las ventas irregulares y decidió que Ypyta recupere dichos inmuebles.
Debido al fallo de segunda instancia, los compradores Milner Sosa, quien presuntamente no pudo demostrar solvencia para la adquisición del inmueble, y Ronaldo Braga Diniz, presentaron dos acciones de inconstitucionalidad ante la sala constitucional de la corte contra las resoluciones del tribunal de apelación civil que actuaron conforme a derecho devolviendo las propiedades ubicadas en Ypacaraí y Pedro Juan Caballero a la firma Ypyta.
Ahora ambas acciones están en poder de los ministros de la sala constitucional que deben estudiar si corresponde estar a favor de la corrupción debido a que el exvicepresidente de la República Hugo Velázquez y su secretario conocido como Joselo estarían operando ofreciendo sumas de dinero para hacer lugar a la acción a pesar de que no corresponde tal situación y, por ende, que prime la corrupción antes que la seguridad jurídica. En casos similares los integrantes de la máxima instancia judicial suelden rechazar la acción presentada por los compradores en el presente caso.

