El fin de semana registró una importante llegada de fieles al santuario de la Virgen María, donde muchos aprovecharon el día libre para acercarse al altar y agradecer por los favores recibidos, las gracias concedidas o simplemente por haber tenido un buen año. Desde tempranas horas, familias enteras, grupos de peregrinos y devotos de distintas comunidades comenzaron a arribar para participar de las celebraciones del novenario, que cada diciembre moviliza a miles de creyentes.
En esta ocasión, la mañana del domingo, en el marco del tercer día del novenario, se tuvo la tradicional misa indígena, una de las celebraciones más significativas del novenario. La homilía fue presidida por monseñor Miguel Fritz, obispo del Vicariato Apostólico del Pilcomayo, quien resaltó la profunda espiritualidad de los pueblos originarios y su vínculo histórico con la devoción mariana. La celebración reunió a integrantes de diversas comunidades indígenas del país, que participaron con sus cantos, símbolos y expresiones culturales.
La festividad de la Virgen es una de las más importantes para la feligresía católica y atrae también a numerosos devotos del extranjero, especialmente argentinos, que llegan cada año para cumplir promesas y expresar gratitud. El ambiente se vivió con emoción, cánticos y un clima de esperanza que caracterizó la jornada.
El novenario comenzó el 28 de noviembre y continuará hasta el 8 de diciembre, día de la fiesta principal. Las autoridades locales ya iniciaron los trabajos de ordenamiento, seguridad y asistencia sanitaria ante el aumento del flujo de peregrinos previsto para los próximos días. Con la cercanía de la fecha central, se espera que aún más fieles se sumen para honrar a la Virgen Inmaculada Concepción y renovar su fe en una tradición que une a todo el país.

