• Ciudad del Este. Agencia regional

Una comunidad tran­quila, con sistemas de monitoreo a tra­vés de circuitos cerrados y ubicada al sur de Alto Paraná, hace un año era sorprendida con los estruendos causa­dos por potentes explosivos que detonaron la sucursal de la entidad bancaria Ban­cop. Un ataque tipo comando, con diez hombres armados, asaltó el banco e hizo explo­tar su bóveda de seguridad.

Ocurrió en la madrugada del 21 de noviembre, a las 00:25. El local fue destruido por los explo­sivos y a la vez se produjo un intercambio de disparos entre delincuentes y guardias de segu­ridad. Como en otros hechos, la banda tiró clavos “miguelitos” en las calles para dejar fuera de servicio a patrulleras policiales y vehículos particulares.

La banda criminal robó G. 2.830 millones en billetes de dólares, reales y guaraníes, pero que­daron esparcidos en el lugar billetes por unos 700 millones de guaraníes, según confirma­ron entonces los directivos del banco.

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Naranjal ya venía invirtiendo en la seguridad con un sistema de control y prevención a tra­vés de circuitos de grabación. Esto permitió que agentes de la Policía Nacional detectaran rápidamente a algunos de los involucrados y seguirlos, dijo a La Nación/Nación Media, el intendente Edoard Schaffrath. Añadió que han avanzado en logística e infraestructura para control preventivo, pero faltan más personal en la comisaría. En cuanto al banco afectado contó que se reinstaló pronto en Naranjal y opera con nor­malidad.

La fiscal María del Carmen Meza, de la unidad zonal de Iruña es quien investiga el caso. Fueron detenidos e imputados por robo agravado y asocia­ción criminal cinco de los diez supuestos delincuentes: Jorge Fernández (29), Ángel Rivas (39) y Diosnel Benítez Centu­rión (36), que fueron los prime­ros detenidos en Caazapá. En el segundo procedimiento, en Cambyretá, Itapúa, fueron dete­nidos e imputados Carlos Brí­tez (30), alias Kalouro y Nelson Centurión (35). La investigación continúa.

De los rastros ya existentes sobre algunas de las armas, se encon­tró que ya fueron utilizadas en otros atracos atribuidos al grupo criminal dirigido por Mauricio Paniagua Medina, de 45 años, alias Mauri, uno de los asaltan­tes más buscados del país. Es el mismo que ahora es mencionado como uno de los involucrados del asalto en Katueté.

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