Tras haber cumplido 25 años de prisión, recuperó ayer su libertad Luis Rojas, quien fue condenado como autor material del magnicidio del exvicepresidente de la República, Luis María Argaña, ocurrido el 23 de marzo del año 1999. La jueza de Ejecución Penal, Luz Rossana Bogarín, ordenó la liberación definitiva del hombre que se encontraba recluido en el sector de la Granja Itá Porá, en la Penitenciaría Regional de Emboscada.
Para Jesús Argaña, hijo del recordado caudillo colorado, tras el asesinato de su padre estaba la responsabilidad intelectual de Lino César Oviedo. “Misión cumplida. Yo creo que siempre, dentro de un Estado de derecho, están establecidas las penas máximas. Nosotros conseguimos la pena máxima, este señor compurgó. En su momento, queríamos tomar otro tipo de acciones probablemente, pero como hombre de derecho y siguiendo el delineamiento filosófico y jurídico de Argaña, nos mantuvimos dentro de lo que establece la estructura legal de la República”, declaró a la 1080 AM.
Jesús recordó que, cuando la familia ya casi logró sentenciar al “real asesino” de Argaña en alusión al autor intelectual, por cuestiones políticas el entonces presidente de la República ordenó que se lo libere. Particularmente sobre el compurgamiento de pena de Rojas, Argaña ratificó que fue “misión cumplida”.
Sobre su participación directa en el asesinato de su padre, explicó que su rol en el magnicidio fue el de disparador y fue quien puso fin a la vida del vicepresidente de la República y entonces líder del movimiento de Reconciliación Colorada.
“Él fue el que le disparó a papá, por la ventanilla derecha le disparó con la escopeta. Realmente fue el asesino material de Argaña, eso no hay ninguna duda”, remarcó.

