Con una puntuación de 5,2 puntos, Paraguay ocupa el puesto 28 entre 123 países en el Índice Global del Hambre (GHI) 2025. El resultado posiciona al país dentro de la categoría de “hambre baja”, lo que representa un avance sostenido en comparación con décadas anteriores.
El informe destaca que el país logró reducir significativamente su nivel de hambre desde el año 2000, cuando la puntuación era de 12,8, hasta alcanzar el actual 5,2, cifra que se mantiene estable desde 2016.
Según los indicadores del GHI, en Paraguay el 5,2% de la población está desnutrida; el 3,2 % de los niños menores de cinco años presentan retraso en el crecimiento; el 1,2 % sufren emaciación (bajo peso para la altura); 1,7 % de los niños mueren antes de cumplir cinco años.
Estos valores colocan a Paraguay por encima de países como Brasil (34.°) y Argentina (34.°), y apenas detrás de Uruguay y Chile (ambos en el puesto 25), que encabezan el ranking regional con los niveles más bajos de hambre en Sudamérica.
A nivel regional, Chile y Uruguay están ubicados en el puesto 25 del ranking de 123 países. En Chile se registra un 2,5 % de población desnutrida; 1,7 % de niños con retraso de crecimiento; 0,4 % con emaciación y 0,7 % de mortalidad infantil. En Uruguay se registra un 2,5 % de la población desnutrida; 6,5 % con retraso del crecimiento; 1,3 % con emaciación; 0,7 % de mortalidad infantil.
En la lista sigue Paraguay, Colombia en el puesto 32 y Argentina y Brasil comparten la ubicación 34. El último es Bolivia, que ocupa el lugar 70.
PERSISTEN DESAFÍOS
El informe 2025 resalta que si bien Paraguay se mantiene en el rango bajo, los desafíos persisten en el acceso equitativo a la alimentación, la nutrición infantil y las condiciones sanitarias en zonas rurales. No obstante, los avances sostenidos reflejan políticas de asistencia social, educación alimentaria y mejora en los indicadores de salud pública.
Con este resultado, Paraguay consolida una tendencia positiva en la región, avanzando hacia los objetivos de desarrollo sostenible y reafirmando su compromiso con la erradicación del hambre y la malnutrición.

