El viceministro de Política Criminal, Rubén Maciel, des­tacó que el cierre del penal de mujeres del Buen Pastor marcará un antes y un des­pués en la administración del sistema penitenciario para­guayo. Con la mudanza de las reclusas a la penitencia­ría de Emboscada se elimina el problema del hacinamiento y además las mujeres estarán clasificadas por su condición de procesadas y condenadas, cumpliéndose de esta manera con lo dispuesto en la propia Constitución Nacional.

“Para clasificar tenés que tener espacio donde colocar a los clasificados. Ese espacio obviamente acá no se tenía. Aquí había una pequeña cla­sificación en el sentido de que había un sector donde usual­mente estaban las mujeres consumidoras, problemá­ticas”, señaló al canal GEN y Universo 970 AM/Nación Media.

Explicó que en el nuevo sitio de reclusión las personas pri­vadas de libertad ocuparán 8 módulos, que serán estableci­dos para procesadas, conde­nadas y mujeres con proble­mas de consumo de drogas. “Ahora sí se va a cumplir lo que dice nuestro Código de Ejecución Penal y todos los postulados constitucionales y convencionales”, significó.

Invitación al canal de WhatsApp de La Nación PY

EMBARAZADAS

El viceministro se encuen­tra efectuando un recorrido por las instalaciones del ex penal de mujeres ubicado sobre la avenida Mariscal López y Choferes del Chaco, para mostrar a los medios de prensa los diferentes pabello­nes que acogían a 569 reclusas al momento de la mudanza, aunque la capacidad de alber­gar era máximo para 350 per­sonas privadas de libertad.

“El Buen Pastor va a quedar siempre en la memoria de lo que fue su historia como una institución relacionada a las mujeres privadas de libertad. Desde que funcionaba como una casa de acogida hasta que empezó a funcionar tam­bién como una penitenciaría. Esto tiene que quedar en la memoria, es un recuerdo muy importante para ver cómo estaban estas mujeres y cómo no debemos volver jamás en estas mismas circunstan­cias”, subrayó.

Aclaró que el nuevo complejo penitenciario de Emboscada tiene capacidad para alber­gar a 1.235 internas. “De este modo realmente se elimina el problema del hacinamiento en el ámbito de las mujeres. Además de destinarse la peni­tenciaría Serafina Dávalos de Coronel Oviedo exclusiva­mente para aquellas muje­res madres y embarazadas, y mujeres enfermas”, añadió.

Déjanos tus comentarios en Voiz