El Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) celebró con gran éxito el evento de cierre del Programa de Innovación en Empresas Paraguayas (Proinnova), en un encuentro que congregó a representantes del sector público, privado, académico y de organismos internacionales para dar testimonio de una de las apuestas más trascendentales en la historia reciente de la innovación nacional.
En la apertura, el ministro-presidente del Conacyt, D.Sc. Benjamín Barán, destacó que el programa representó una inversión histórica de USD 10 millones destinada a transformar el panorama empresarial del país. “Estos logros confirman que Paraguay tiene talento, creatividad y capacidad para innovar y competir en el mundo”, afirmó, al tiempo de rendir homenaje a las mipymes paraguayas, protagonistas de un cambio que redujo brechas territoriales y fortaleció capacidades locales. Por su parte, el Sr. Gonzalo Rivas, jefe de la División de Competitividad, Tecnología e Innovación del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), resaltó que Proinnova fue un catalizador para dotar al país de nuevas herramientas que hoy sirven de soporte a emprendedores e innovadores, marcando un antes y un después en la forma de impulsar proyectos de alto impacto.
PRODUCTOS SOFISTICADOS
Los encargados de presentar los resultados fueron la Econ. Yenny Marín, directora de Innovación y Desarrollo Tecnológico, y el Ing. José Bellassai, coordinador del Programa Proinnova. En su presentación destacaron el alcance que tuvo el programa, ya que 128 mipymes desarrollaron productos y servicios sofisticados, muchos de ellos vinculados a tecnologías verdes alineadas con el Acuerdo de París; 400 profesionales fueron formados en gestión de la innovación empresarial, con una participación femenina del 60 %, consolidando el liderazgo de mujeres en el ecosistema; y 210 servidores públicos junto con 200 académicos fueron capacitados en innovación pública, aportando excelencia al Estado paraguayo.
El impacto económico también fue notorio, pues el sector privado movilizó 8,5 dólares adicionales, generando 356 nuevos empleos y movilizando más de USD 9,3 millones en capital. Esta sinergia consolidó la articulación entre empresas, universidades y el Estado, y sentó las bases de una cultura de cooperación público-privada sin precedentes en el país.
Entre los casos de éxito de Proinnova se destacan Aqua Free, con biotecnología microbiológica aplicada al agro; Enerpy Ambiental S. A., que desarrolló tecnología de radiolisis fotónica para generar gas a partir de residuos; Sitio Biomedical Solutions E.A.S., que fortaleció servicios de investigación clínica con productos regulados, dispositivos y medicamentos; Achieve S.A., con una plataforma automatizada para servicios domésticos; Smart Soil Py S.A., que innovó en hardware electrónico y visión por computadora aplicados a la agricultura; y Arte y Mueble, que logró expandirse con la certificación AAADM en puertas automáticas.

