En Paraguay una de las semanas más importantes en cuanto a celebraciones se trata es la Semana Santa, ya que existe una gran conexión de la religión con nuestras tradiciones más arraigadas, y por eso esta semana se considera una de las centrales dentro del calendario de festividades nacionales culminando con el domingo de Pascuas o Resurrección.
La celebración de la Pascua católica o cristiana que conocemos actualmente se encuentra muy relacionada con la celebración de la Pascua judía, en la cual los hebreos conmemoran el paso de la esclavitud a la libertad de la mano del profeta Moisés, inspirado en los mandatos de Dios.
Para los católicos y cristianos en general, la Pascua es la celebración de la resurrección de Jesucristo luego de haber sido torturado y crucificado, remarcando así la victoria de la vida por sobre la muerte. Este hecho es considerado como el punto central de la fe para los católicos y cristianos, ya que en la resurrección se basa todo el concepto de la vida eterna y la salvación garantizada por medio de la intercesión del hijo de Dios que dio la vida por los pecadores.
Si bien la celebración de la Pascua varía dependiendo del país o la zona, en nuestro país por lo general la celebración inicia el sábado de noche con la vigilia pascual, una celebración litúrgica que conmemora la resurrección de Jesús y donde se llevan adelante la celebración de los sacramentos de la iniciación cristiana con la bendición de los símbolos del agua y el fuego.
Así también se llevan a cabo en todo el territorio nacional celebraciones litúrgicas a primera hora del domingo conmemorando la vida y resurrección de Jesucristo.
HUEVOS DE PASCUA
Durante las últimas décadas en nuestro país también se ha instalado la costumbre de realizar la búsqueda de los huevos de Pascua, especialmente popular entre los niños, así también en muchas familias se organizan canastas de huevos y conejitos de chocolate para regalar a los familiares dando un toque dulce al Domingo de Pascua.
En materia gastronómica, los huevos de chocolate empezaron a ser popularmente fabricados por el empresario chocolatero Joseph Fry, en Inglaterra, en el año 1873.
“La gente busca ya el Domingo de Pascua algo dulce después de las comidas saladas de toda la semana previa. El chocolate es el preferido por ser lo más tradicional, es un producto que puede ser moldeado de infinitas maneras y adoptar las formas de cualquier objeto, en el caso de esta época los huevos, conejitos, zanahorias, orejitas de conejos”, destacó la chef Noelia Leguizamón, en comunicación con La Nación/Nación Media. “Los reposteros responden a lo que los clientes piden, y cada vez más aumenta la cantidad de personas que disfrutan de este tipo de postres, ya no son simples huevos de chocolates, sino que sirven como un regalo especial para compartir con la familia y seres queridos. Se crearon una variedad de presentaciones que se convierten en una tentación para cualquiera que guste de deleitarse con un rico postre”, remarcó la chef Leguizamón.

