El drástico descenso del caudal hídrico del río Paraguay revela aristas llamativas, a partir de la rapidez con el que se verifica. Mientras hace dos meses las aguas inundaron las riberas en diversos tramos, ahora pasó al otro extremo.
En entes encargados de registrar el comportamiento hidrológico señalan que a la altura de la capital se registra 5,34 metros, lo cual representa un gran repliegue de casi dos metros de las aguas que recientemente obligó a dos mil familias a dejar sus casas para instalarse en refugios temporales habilitados por la Municipalidad de Asunción.
No obstante, tras el bajo nivel que comenzó hace 60 días, las personas afectadas recibieron el informe de que aún no pueden volver a sus casas. Esto debido a que según las previsiones, en el mes de mayo comenzaría de vuelta a subir el nivel, debido a las grandes lluvias que se pronostican en la zona del pantanal brasileño, en donde tiene su naciente el cauce.
Las dos mil familias afectadas que tuvieron que dejar sus viviendas en capital son de asentamientos de la Chacarita y de los bañados Sur y Norte.
Lo llamativo (en la actualidad) de la inundación, descenso pronunciado y rápida subida prevista, según expertos, podría ser próximamente una tendencia que tendrá el flujo de aguas. Ello en razón de que en la región de la naciente, las previsiones de grandes lluvias seguidas de periodos medianos de sequía, determinarán esa corriente cambiante en breves lapsos.

