El diputado Edwin Rei­mer (ANR-Boquerón) quiere flexibilizar las restricciones a la exploración de hidrocarburos en el parque nacional Médanos del Chaco. “Presenté el proyecto para ver cuáles podrían ser soluciones para avanzar sobre eso, no puede ser que tengamos recur­sos naturales inutilizados. Entiendo que hay que respe­tar el medio ambiente, mante­ner las áreas protegidas, pero no reservar miles de hectáreas cuando el país y la economía necesitan este recurso, tiene que haber un camino interme­dio”, planteó.

Todas las actividades de prospecciones (exploración), tanto gasíferas como petroleras, están suspendidas por la crisis generada por la pandemia.FOTO:GENTILEZA

“Está el caso del pozo de Primo Cano Martínez, que funcionaba (tenía ley de con­cesión) y encima le vino la ley de Médanos y le prohíbe usarlo y ni siquiera le indemnizan, hablamos de un inversionista nacional que tuvo éxito y fue truncado”, expuso el legisla­dor chaqueño. También la nor­mativa impactó en áreas que se habían concedido a Zeus Ol, Riviera y Petropar.

Datos oficiales indican que el país consume 28 mil barri­les por día (bpd) de produc­tos refinados de petróleo que se importan en totalidad. Se invierten unos 100 millones de dólares al mes en com­bustibles, gas y aceites. “Esto es dinero que sale del país, teniendo nosotros los recur­sos naturales necesarios”, dijo como motivación de su pro­yecto que además busca reac­tivar las prospecciones de gas y petróleo, hoy paralizadas.

El pozo de Primo Cano Martínez funcionaba con ley de concesión.FOTO:GENTILEZA

El viceministro de Minas y Energía, Carlos Zaldívar, con­firma la situación: “Hoy día todas las actividades de pros­pecciones (exploración), tanto gasíferas como petroleras, están suspendidas por la cri­sis generada por la pandemia del covid-19. Las empresas se acogieron a la figura de suspen­sión de plazos prevista en la ley de hidrocarburos 779/95″.

También que la empresa Primo Cano Martínez “es la única empresa que estaba en la fase de explotación, teniendo comprobadamente gas en su área de concesión, pero infe­lizmente hoy día se encuentra suspendida por los artículos 4 y 6 de la Ley del Parque Médanos del Chaco que prohíbe cual­quier actividad hidrocarburí­fera en esa área”.

Punto topográfico de la empresa Philips Petroleum Company.FOTO:GENTILEZA

Ampliando, informó que “las empresas President Energy, Riviera SA, Hidrocarburos Chaco SA, Petropar, Zeus Ol y MB Energía se encuentran con suspensión de plazos por fuerza mayor. La paralización de los trabajos de la mayoría de las empresas se levantaría antes de fin de año, pues con­sideramos que el contexto va cambiando y se van a dar las condiciones para que las empresas vuelvan a operar”, expone.

El proyecto de Reimer, que estudian las comisiones de Legislación y Medio Ambiente de la Cámara Baja, prevé que el Ministerio del Ambiente esta­blezca un plan de manejo que permita la exploración y explo­tación con las medidas adecua­das de mitigación ambiental, un elemento que seguramente abrirá un debate con organiza­ciones ecologistas.

El diputado se quejó de que hay cierta desidia en la activi­dad petrolera en el país, “no se usan estudios anteriores”, dijo, como que hay un desaprove­chamiento de áreas con posi­bilidades y que ante la paráli­sis de los trabajos “se deberían cancelar porque darles las con­cesiones y que no hagan nada, no es el punto”.

LARGA ESPERA

La obtención de gas y petró­leo, a pesar de una reactiva­ción en las actividades de bús­queda, sería una cuestión de plazos largos. El viceministro Zaldívar lo expone así: “Cree­mos que a corto plazo no será, pues depende muchísimo de las actividades a desarrollar en el campo. A nivel mundial, las operaciones de exploración se encuentran ralentizadas”.

Zaldívar recordó que hasta el momento, “petróleo comer­cialmente explotable no se ha comprobado en el país. Por métodos indirectos, gracias a la geofísica podemos inducir grandes posibilidades de tener cuencas sedimentarias pro­ductoras de petróleo como en las cuencas que compartimos con los países vecinos”, dijo, describiendo el cuadro desde el que se parte.

El proyecto de Reimer, que se estudia en la Cámara Baja, prevé que el Ministerio del Ambiente establezca un plan de manejo.FOTO:GENTILEZA

EXPECTATIVAS Y REALIDADES

Las actividades de prospec­ción petrolera se centran en las cuencas del Paraná, en el Este, y en el Chaco, al noroeste, donde se ubica la cuenca de Pirití, siendo este bloque el que tendría gas natural y petróleo, de acuerdo al catastro de Hidro­carburos del Viceministerio de Minas y Energía (VMME). Las estimaciones más opti­mistas hablan de más de 4 mil millones de barriles en la región del Chaco. En su pronóstico del 2013, la EIA (Administración de Informa­ción de Energía de los EEUU) estimó una cantidad, no pro­bada, de recursos técnica­mente recuperables (TRR) de gas de esquisto en 75 tri­llones de pies cúbicos (tfc).

UN POCO DE HISTORIA

Hace unos días se recordaba en la página de Facebook “Geología del Paraguay” la historia del Pozo Toro 1, perforado por la Texaco & Marathon Co. en 1977, en la cuenca de Curupayty. “El metraje alcanzado fue de 3.418 metros de profundidad, hasta los estra­tos del silúrico inferior. Se han comprobado indicios de petró­leo y gas”, recordaba remitiendo al estudio técnico. Más hacia el presente, la británica President Energy, en el 2014, anunció la extracción de crudo en el bloque Pirití, pero inconvenientes en el pozo Jacaranda 1 obligaron a la firma a cerrarlo. Con una inver­sión de más de 22 millones de dólares, el pozo tenía prevista una profundidad de entre 4.200 y 4.900 metros, de acuerdo a lo reportado por la prensa. La empresa de origen francés, Riviera SA, en abril del 2019, comenzó a perforar en el bloque Garrapa­tal en el Chaco con una inversión de US$ 25 millones, sin que se reportaran resultados. En el caso de Zeus Oil, inició trabajos en el 2018 con inversiones de US$ 14 millones para los relevamien­tos de datos sísmicos en un área de 1.400 kilómetros en el blo­que Curupayty con resultados “alentadores”.

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