La pequeña Candela, a 24 horas de su nacimiento en Estados Unidos, por la mañana de ayer miércoles ingresó a quirófano para la primera cirugía a corazón abierto a la que debe someterse. Esto, debido a su diagnóstico temprano de hipoplasia de corazón ventrículo izquierdo que se detectó en ella a las 17 semanas de gestación; ella tiene solo la mitad de su corazón, el lado izquierdo no pudo formarse completamente y solo tiene el lado derecho.

“El procedimiento se llama Norwood, es a corazón abierto y con una bomba extracorpórea que manda sangre a todo el cuerpo mientras su corazón está parado. La cirugía es para que el ventrículo derecho del corazón pueda cumplir la función del ventrículo izquierdo. Es la cirugía más grande que se tiene que realizar y la más desafiante para el equipo quirúrgico”, explicó Édgar Armoa, papá de la beba Candela, desde EEUU en comunicación con La Nación.

A pesar de su condición delicada de salud desde el embarazo, Candela se aferró a la vida y finalmente nació el martes 23 de noviembre, con un peso normal de 3,220 kilogramos en un parto normal. Ayer ingresó al quirófano del NYU Hospital de la ciudad de Nueva York, donde aplicaron para obtener la cobertura completa de la intervención quirúrgica de Candela.

Los padres de la pequeña Candela, Sirlene Acosta y Édgar Armoa, habían iniciado una titánica campaña que se denominó “¡Dale Candela!”, que consistió en colectar la suma de G. 3.500.000.000 para cubrir los gastos hospitalarios de la pequeña. Lamentablemente no consiguieron completar la suma, pero se informaron de un nuevo hospital que realiza este tipo de procedimientos con mucho éxito en los pacientes pediátricos.

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