“A ocho días de la tragedia pode­mos decir que en la parte neuro­lógica, el cerebro ya empieza a desinflamarse, se mantuvo con presiones normales en más de 48 horas, se empezó a suspender la sedación a la mitad hoy”, con­firmó Marcelo Rivas, neuroci­rujano del Hospital de Trauma.

Así, José Daniel Zaván, único sobreviviente del accidente aéreo registrado hace una semana en el predio del Ñu Guasu, muestra algunas seña­les de mejoría. El neurociru­jano se mostró optimista con la evolución del paciente y reveló que nunca le había tocado aten­der a un sobreviviente de un accidente aéreo.

Comentó también que se hacen estudios para ver si requerirá hacer tratamiento de diálisis, ya que presentó algunos pro­blemas de riñones. Detalló que las pápulas se mantienen bien y que a partir de ahora habrá que esperar a que empiece a reaccio­nar y a despertar para tener un panorama más claro de su condi­ción desde el punto de vista de la conciencia y la capacidad motriz.

Al margen de la dificultad que pudiera presentar al desper­tar, esto no implicará una con­dición definitiva, según aclaró el doctor. Dijo también que las fracturas se tratarán con yeso, ya que no requieren de cirugía, pero que eso lleva a que necesite una gran cantidad de analgési­cos para soportar los dolores.

En el accidente aéreo falle­cieron el Cnel. DCEM Aníbal Pérez Trigo (piloto), el Tte. 1° PAM Williams Román Orué (copiloto), el mayor Alfredo Céspedes, el Tte. 1ro. Mar­cos Samuel Romero, el Tte. Manuel Sotelo Riveros, el SOM Pedro Nelson López y Críspulo Almada (civil).

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